¿Apostamos? te pregunto y tu sonries con malicia y aceptas.
No
sabemos el precio que tendremos que pagar si fallamos, ni cual será el
premio si vencemos. Tan solo sabemos que nos quedan unas largas tardes
aprendiendo y enseñando, pasandolo bien y disfrutando, sin
preocupaciones.
Vaya.. la descripción de un simple juego parece una comparación con nuestras vidas...
No era mi intención, pero aun así me encanta.