domingo, 30 de mayo de 2010

Cap. 2 Visitante inesperado

Karol caminó por entre la oscuridad reinante hasta la puerta de la entrada, a la otra punta del pasillo. Desde su espalda, algo de luz llegaba para ver el camino y no tropezarse con nada. Por suerte no había ninguna trampa...
Volvieron a llamar.
-¡Ya voy!-Gritó.
Abrió la puerta. Frente a ella no había nadie. Solo esa negrura tan característica de los pasillos sin ventanas, de bloques de pisos de ciudades demasiado grandes para ser bellas; como la nada en su totalidad... Se encogió de hombros: se abrían equivocado. Volvió a cerrar la puerta.
-No era...-Comenzó a gritarle a Taylor.
Pero llamaron a la puerta... otra vez...
De nuevo la abrió.
-¿Quién es?
Miró a ambos lados del pasillo. Sus ojos no captaban ninguna diferencia en la negrura que pudiera delatar alguna presencia, pero se sentía observada...
No veía a nadie, no esperaban a nadie y no tenía ganas de dejar entrar a nadie en casa esa noche; por consiguiente no insistiría más en adivinar quién había llamado. Volvió con Taylor. Al llegar él la prestó toda la atención...
-¿Quién era?-La desvistió con la mirada.
-Nadie.-Karol se sentó.
-¿Nadie? ¿Cómo va a ser nadie?-Rió Taylor, pero al ver la expresión sombría de ella se puso serio-Alguien tuvo que tocar el timbre cuando estabas en la puerta...
-No había nadie en el pasillo, no sé quién llamó, y la verdad es que no quiero saberlo...-Acabó en un susurro.
-¿Tienes miedo?-Preguntó preocupado.
-¡No! Qué tontería dices. ¿Cómo voy a tener miedo de que alguien llame a las... ocho de la noche de repente sin avisar y de que luego vaya a abrir la puerta y no me encuentre con nadie en la puerta y que solo vea el pasillo oscuro negro y frío y luego de cerrar otra vez llamen como si se burlasen de mí y vuelva a abrir y vuelva a no haber nadie en el pasillo...?
-Vale, ven aquí...
Taylor se levantó y la abrazó: su chica estaba muerta de miedo. Haciendo el clásico papel de caballero, se la llevó hacia la cama. Él se medio tumbó y la hizo apoyar la cabeza en su pecho. Ella intentaba que no se notara que lloraba. Taylor acarició el lacio y castaño cabello con ternura, Karol empezaba a relajarse. En lo que quedaba de día no sacaría el tema de lo de la puerta para no molestarla, es más, no lo volvería a nombrar a menos que fuera estrictamente necesario. La besó en el cabello, ella levantó la mirada al fin...
-Lo siento...
-No pasa nada. Terminemos el trabajo, ¿vale?
Volvió a besarla, esta vez los labios, de forma delicada y sutil, casi fue solo un roce entre los suspiros de los árboles en un amanecer de verano junto al mar...
-Vale...
Se pusieron a ello, y terminaron lo que les quedaba sin mediar palabra. Antes de lo que habían planeado terminaron de recorgerlo todo, ella no tenía ganas de juerga, él no quería molestarla.

sábado, 1 de mayo de 2010

Cap. 1 Tarde de estudio

- Por ti todo - díjole él a ella.
- Todo es demasiado... - susurró ella sonriendo pícaramente: le encantaba que él la dijera tales cosas mirándola a los ojos muy, muy, muy cerca...
- Pero aún así se queda corto cuando es por ti...
Y sin esperar, sin pedir permiso, ambos dejaron todo lo que tenían entre manos y se entregaron al placer de los besos...
-¡Para! Para, quieto, por favor. Tenemos que terminar este trabajo sino nos pondrán un negativo...- Le decía mientras él la daba pequeños besitos el el cuello..
Al final consiguió separarle de sí
-Por favor...
-Vale, pero después serás toda mía...
-Ya veremos...
La habitación estaba en la penumbra, salvo en la zona del escritorio. La persiana, bajada. La puerta, cerrada. En realidad solo estaban ellos en la casa. El flexo iluminaba con una luz blanca los diez folios que tenían que escribir para un trabajo de lengua,y que aún mantenían su blanca pureza. Las sillas no podían estar más cerca. Ni el escritorio más desordenado...
Karolina se puso a copiar en limpio lo poco que tenían ya escrito. Se echó hacia adelante: quería hacer una buena caligrafía. Su pierna se rozaba con la de él, pero no la importaba: era su novio.
Entonces Taylor necesitó un bolígrafo que, casualidades de la vida, se encontraba al otro lado de Karol... Pasó un brazo por encima de los hombros de ella; se apoyó un poco, lo suficiente como para sentir su calor pero sin que tuviera que soportar su peso; cogió un bolígrafo cualquiera y de nuevo la abrazó...
-¡Tay!
-Concentrada estas muy sexy...-Le susurró.
-Taylor, por favor. Quiero terminar esto...
-Vale...-Después del último pico, Taylor dimitió.
Al fin se pusieron en serio a hacer el trabajo. Ella lo pasaba a limpio. Él redactaba y corregía la ortografía. Ya decidieron en otra "tarde de estudio" qué información iban a utilizar...
Pasó media hora y ya habían completado casi la mitad del trabajo cuando llamaron a la puerta.
-Voy yo-Dijo Karolina.
-Ajá...