Sin soltarse de la mano, corrieron fuera de aquella habitación hasta el ascensor. Amalia cada vez estaba más sorprendida de las dimensiones de aquella casa: parecía interminable... Y se suponía que sólo era la casa de paso...
El ascensor era relativamente pequeño, si se tenían en cuenta las dimensiones del resto de la casa, pero aún era más amplío que cualquier ascensor de hospital... Pese a todo, estaban muy juntos, casi abrazados, y no se habían dado cuenta de aquello... Era casi algo natural, pero si lo hubiese visto una tercera persona quizás hubiera pensado en que aquellos tenían entre sí algo más que amistad...
Amalia miraba al frente sabiendo que eso era todo lo que podía hacer...
Axel, mentalmente, no estaba allí... Su cabeza iba de su tío a su madre, de bombas y reuniones secretas a cuando él y Daw se divertían jugando en los jardines de su casa, corriendo el uno tras el otro... Durante los últimos meses le habían dicho que Daw se había ido de viaje, que no tenía fecha de regreso, y eso era algo normal; pero ahora sabía la vedad, y no consentiría más mentiras a su alrededor...
En el ascensor ninguno de los dos habló.
La adolescencia se presenta en mi vida como una enfermedad que sólo se puede curar con tiempo y paciencia... Demasiado sufrimiento para mi gusto. Por ello necesito sacar lo que llevo dentro cuanto antes, y sólo me desahogo plasmando con palabras inconexas aquello que no puedo pronunciar con mi voz...
jueves, 31 de marzo de 2011
martes, 29 de marzo de 2011
O.o 36- Im-posible
Durante algunos minutos (interminables) nadie dijo nada más...
¡¿Qué!? Eso es imposible... ¿Cómo...?¿Qué coños está haciendo "ese" ahí? Antes era tan... No sé... Pero cómo se la ha ocurrido a mi madre que puede dejar que él haga algo como eso aquí... ¿Cómo es que nunca me ha dicho nada? ¿Por qué me lo ha ocultado? ¿Qué no tengo que saber? ¿Qué... ? Voy a ir a ver qué hace. Ahora mismo.
No me... jodas.¿Qué clase de familia es esta? ¿Bombas? ¿Para qué narices se supone que alguien quiere fabricar bombas? Esto es algo... estúpido, definitivamente estúpido!!! Es imposible que alguien como él pueda ayudarme a encontrar a Tania, sobre todo con una familia así... Y... ¿Qué? ¿Qué hace? ¿A dónde...? ¿No pensará dejarme aquí sola, verdad?
Axel se puso en pie, decidido a ir a ver a su tío, pero los dedos que se entrelazaron con los suyos se lo impidieron...
-¿A dónde vas?
-A ver a mi tío...
-No puedes, ahora no... Ya sabemos dónde tienen a Tania, tenemos que ir a por ella, tenemos que salvarla...
Algo dentro de Axel le hizo reconsiderar la situación... Y al instante siguiente...
-Voy a ir a ver a mi tío, ven si quieres, luego iremos a por tu amiga...
-Pero...
Él no estaba dispuesto a discutir, Amalia se dio cuenta, así que decidió que lo más óptimo era dejárle hacer a su manera...
¡¿Qué!? Eso es imposible... ¿Cómo...?¿Qué coños está haciendo "ese" ahí? Antes era tan... No sé... Pero cómo se la ha ocurrido a mi madre que puede dejar que él haga algo como eso aquí... ¿Cómo es que nunca me ha dicho nada? ¿Por qué me lo ha ocultado? ¿Qué no tengo que saber? ¿Qué... ? Voy a ir a ver qué hace. Ahora mismo.
No me... jodas.¿Qué clase de familia es esta? ¿Bombas? ¿Para qué narices se supone que alguien quiere fabricar bombas? Esto es algo... estúpido, definitivamente estúpido!!! Es imposible que alguien como él pueda ayudarme a encontrar a Tania, sobre todo con una familia así... Y... ¿Qué? ¿Qué hace? ¿A dónde...? ¿No pensará dejarme aquí sola, verdad?
Axel se puso en pie, decidido a ir a ver a su tío, pero los dedos que se entrelazaron con los suyos se lo impidieron...
-¿A dónde vas?
-A ver a mi tío...
-No puedes, ahora no... Ya sabemos dónde tienen a Tania, tenemos que ir a por ella, tenemos que salvarla...
Algo dentro de Axel le hizo reconsiderar la situación... Y al instante siguiente...
-Voy a ir a ver a mi tío, ven si quieres, luego iremos a por tu amiga...
-Pero...
Él no estaba dispuesto a discutir, Amalia se dio cuenta, así que decidió que lo más óptimo era dejárle hacer a su manera...
domingo, 27 de marzo de 2011
O.o 35- Daw
Axel y Amalia se sentaron para que el criado que había corrido a ayudarles les contara qué estaba sucediendo:
-Pues... Lo que voy a contar ahora quizás ya lo sepa usted, señorito, aunque su madre cuidó mucho de ocultárselo... Verá... Supongo que recuerda a Daw, su tío. Aquel que se fue durante cuatro años a viajar por el mundo... Aún nadie sabe qué fue lo que le pasó en esos cuatro años, pero cuando regresó era otra persona. Se puso a estudiar durante los dos años siguientes y, después, se fue a conocer a grandes expertos en física, química ,historia... Pero todos eran especialistas de temas muy concretos. Siento deciros que ni yo ni nadie de ésta casa sabemos nada sobre esos expertos... Para poder tener esas entrevistas contrató a un traductor, aunque nadie le ha vuelto a ver desde la última entrevista... Volviendo a lo que nos concierne con el temblor... sólo puedo decir que desde hace seis meses, más o menos, Daw se ha encerrado en el sótano nº 3. No sabemos qué hace allí. Cada día se le lleva comida para cuatro mañana, tarde y noche. Nunca hemos podido descubrir si realmente hay alguien más con él o no. Aunque todos sospechamos que está intentando crear algo... No sabemos el qué. En resumen, lo más que podemos decir es que está trabajando en algo secreto y por experiencia le digo que el secretismo y el peligro están directamente relacionados...
-Pues... Lo que voy a contar ahora quizás ya lo sepa usted, señorito, aunque su madre cuidó mucho de ocultárselo... Verá... Supongo que recuerda a Daw, su tío. Aquel que se fue durante cuatro años a viajar por el mundo... Aún nadie sabe qué fue lo que le pasó en esos cuatro años, pero cuando regresó era otra persona. Se puso a estudiar durante los dos años siguientes y, después, se fue a conocer a grandes expertos en física, química ,historia... Pero todos eran especialistas de temas muy concretos. Siento deciros que ni yo ni nadie de ésta casa sabemos nada sobre esos expertos... Para poder tener esas entrevistas contrató a un traductor, aunque nadie le ha vuelto a ver desde la última entrevista... Volviendo a lo que nos concierne con el temblor... sólo puedo decir que desde hace seis meses, más o menos, Daw se ha encerrado en el sótano nº 3. No sabemos qué hace allí. Cada día se le lleva comida para cuatro mañana, tarde y noche. Nunca hemos podido descubrir si realmente hay alguien más con él o no. Aunque todos sospechamos que está intentando crear algo... No sabemos el qué. En resumen, lo más que podemos decir es que está trabajando en algo secreto y por experiencia le digo que el secretismo y el peligro están directamente relacionados...
viernes, 25 de marzo de 2011
O.o 34- ¿Qué fue eso?
Aquel repentino temblor había conseguido mucho más de lo que ellos mismos sabían, pero ni Axel es muy dado a fijarse en los sentimientos (ni siquiera en los suyos) ni Amalia tenía tiempo en la dimensión de su mundo privado para poder pensar en ello en aquel momento.
-¿Se puede saber que fue eso?- gritó Axel.
-Señorito... ¿se encuentra bien?
-Sí, estoy bien... ¡¿Qué fue eso?!
-Oh, eh... Fue, creo, un temblor...
-¡Sí, ya sé que fue un temblor!
Amalia aún no se había recuperado del todo, pero tener a Axel gritando tan cerca de su oído conseguía despertarla lo suficiente como para que pudiera pensar en la preocupación más inmediata...
-Lo que intenta decir es que si sabes qué lo ha provocado...
Amalia se puso en pie como pudo.
Axel se mantuvo a su lado inconscientemente.
-Oh, eh... Lo siento, no sé por qué ha sucedido...
-Ah...
-Aunque tengo una ligera idea de qué puede haberlo causado... -Amalia lo miró hasta que comenzó a contar lo que sabía...
-¿Se puede saber que fue eso?- gritó Axel.
-Señorito... ¿se encuentra bien?
-Sí, estoy bien... ¡¿Qué fue eso?!
-Oh, eh... Fue, creo, un temblor...
-¡Sí, ya sé que fue un temblor!
Amalia aún no se había recuperado del todo, pero tener a Axel gritando tan cerca de su oído conseguía despertarla lo suficiente como para que pudiera pensar en la preocupación más inmediata...
-Lo que intenta decir es que si sabes qué lo ha provocado...
Amalia se puso en pie como pudo.
Axel se mantuvo a su lado inconscientemente.
-Oh, eh... Lo siento, no sé por qué ha sucedido...
-Ah...
-Aunque tengo una ligera idea de qué puede haberlo causado... -Amalia lo miró hasta que comenzó a contar lo que sabía...
miércoles, 23 de marzo de 2011
O.o 33- Tres segundos
Chris terminó de contar todo cuanto había visto sentenciando, con ese relato, todo el futuro de los K4 durante los cuatro próximos meses...
Leo tuvo miedo. Jamás se había enfrentado a un enemigo al que claramente no podía vencer solo.
Ryan canalizó la información e intentó encontrar una unión con algo que él conociera, cosa que no consiguió: todo aquello no tenía precedentes.
Axel no pensaba. Sólo sujetaba a Amalia como podía para que ella no sufriera ni un rasguño.
Amalia estaba en estado de shok.
Tania se dejaba hacer de todo, jamás se hubiese visto capaz de aguantar con aquella templanza... Pero tenía la seguridad de que tarde o temprano Amalia iría a por ella y la salvaría de aquellas bestias.
Ninguno veía la realidad de su situación. Ninguno conocía el futuro que iba a tener lugar en sus vidas...
Todo esto ocurrió en tres segundos, todo a la vez...
Leo tuvo miedo. Jamás se había enfrentado a un enemigo al que claramente no podía vencer solo.
Ryan canalizó la información e intentó encontrar una unión con algo que él conociera, cosa que no consiguió: todo aquello no tenía precedentes.
Axel no pensaba. Sólo sujetaba a Amalia como podía para que ella no sufriera ni un rasguño.
Amalia estaba en estado de shok.
Tania se dejaba hacer de todo, jamás se hubiese visto capaz de aguantar con aquella templanza... Pero tenía la seguridad de que tarde o temprano Amalia iría a por ella y la salvaría de aquellas bestias.
Ninguno veía la realidad de su situación. Ninguno conocía el futuro que iba a tener lugar en sus vidas...
Todo esto ocurrió en tres segundos, todo a la vez...
lunes, 21 de marzo de 2011
O.o 32- Extraña sensación
-¡Chris! ¡Chris! ¡Despierta!
Leo y Ryan le zarandeaban de un lado a otro. Aún tenía reciente el sueño. Podía recordar perfectamente todo lo que ella le había mostrado después de que dejara de llorar y le diera la mano...
En cuanto abrió los ojos, se levantó de la cama y fue hasta su escritorio. Cogió una hoja en blanco, un bolígrafo... y empezó a escribir y a dibujar lo más rápido que pudo. Gastó una, dos, tres... muchísimas hojas; todas llenas de borratajos y frases inconclusas... Ni Leo ni Ryan sabían nada de lo que estaba pasando... Jamás lo habían visto comportarse así...
-¡Eh! ¡Chris! ¿Qué te pasa, tío?
Chris ni les miraba ni les dirigía la palabra. Cuando ellos le tocaban los quitaba de encima como sí su contacto le hiciera perder el hilo de lo que estaba haciendo...
-¿Qué hacemos, Leo?
-Ni idea...
Al final decidieron sentarse en la cama a esperar que fuera Chris quién les contara qué estaba pasando... Veinte minutos después Chris se lo contó...
Leo y Ryan le zarandeaban de un lado a otro. Aún tenía reciente el sueño. Podía recordar perfectamente todo lo que ella le había mostrado después de que dejara de llorar y le diera la mano...
En cuanto abrió los ojos, se levantó de la cama y fue hasta su escritorio. Cogió una hoja en blanco, un bolígrafo... y empezó a escribir y a dibujar lo más rápido que pudo. Gastó una, dos, tres... muchísimas hojas; todas llenas de borratajos y frases inconclusas... Ni Leo ni Ryan sabían nada de lo que estaba pasando... Jamás lo habían visto comportarse así...
-¡Eh! ¡Chris! ¿Qué te pasa, tío?
Chris ni les miraba ni les dirigía la palabra. Cuando ellos le tocaban los quitaba de encima como sí su contacto le hiciera perder el hilo de lo que estaba haciendo...
-¿Qué hacemos, Leo?
-Ni idea...
Al final decidieron sentarse en la cama a esperar que fuera Chris quién les contara qué estaba pasando... Veinte minutos después Chris se lo contó...
sábado, 19 de marzo de 2011
O.o 31- Sueños in(in)terrumpidos
Estaba durmiendo plácidamente, tranquilo... Aquello le encantaba. Era tan relajante... En su cama, en su casa, lejos de todo el ruido de la calle, lejos del agobiante verano...
No había nadie más en la casa. Nadie. Sólo él. Y no tenía nada que hacer. Y aunque lo hubiese tenido no lo habría hecho. Porque era verano y en verano lo único que él hacía era dormir, lo cuál no era una gran diferencia con su ritmo de vida escolar...
Caminaba por una playa de arena blanca y fresca bajo el sol del atardecer. Vestía bermudas blanco roto y camisa ancha y bajo sus pies no sentía sandalia ninguna. A lo lejos, entre las palmeras, había una tumbona y una mesita con bebidas y alguna revista. Se encaminó hacia allí.
Al llegar se tumbó (¿qué otra cosa hacer?) , cogió un sombrero de paja, que estaba por allí; y se dispuso a dormir...
Entonces, en su mente, apareció la imagen de aquella chica que se había enfrentado a Axel. Le miraba enfadada. Le hablaba, pero él no oía nada. Le señalaba, hacía aspavientos... pero él no conseguía comprenderla. Y paró, se quedó quieta, como si hubiera desistido en su intento de hacerle entender lo que fuera que quería decirle; se sentó en el suelo, y se puso a llorar...
No había nadie más en la casa. Nadie. Sólo él. Y no tenía nada que hacer. Y aunque lo hubiese tenido no lo habría hecho. Porque era verano y en verano lo único que él hacía era dormir, lo cuál no era una gran diferencia con su ritmo de vida escolar...
Caminaba por una playa de arena blanca y fresca bajo el sol del atardecer. Vestía bermudas blanco roto y camisa ancha y bajo sus pies no sentía sandalia ninguna. A lo lejos, entre las palmeras, había una tumbona y una mesita con bebidas y alguna revista. Se encaminó hacia allí.
Al llegar se tumbó (¿qué otra cosa hacer?) , cogió un sombrero de paja, que estaba por allí; y se dispuso a dormir...
Entonces, en su mente, apareció la imagen de aquella chica que se había enfrentado a Axel. Le miraba enfadada. Le hablaba, pero él no oía nada. Le señalaba, hacía aspavientos... pero él no conseguía comprenderla. Y paró, se quedó quieta, como si hubiera desistido en su intento de hacerle entender lo que fuera que quería decirle; se sentó en el suelo, y se puso a llorar...
jueves, 17 de marzo de 2011
O.o 30- Información clasificada
-Pero, señorita, ¿qué hace? ¿Qué cree que está haciendo?
Axel se acercó a ellos.
-Buscar el porqué de todo esto... ¿Qué si no?
-Pero, ¿usted sabe cómo utilizar...?
-¡Anthony! ¡Lárgate ya!
-Pero...
-¿Vas a contradecirme?
Anthony se fue sin decir ni una palabra más. Con Axel era mejor no discutir... Entonces, él, Axel, se aproximó por la espalda a Amalia.
-¿Qué es esa lista llena de números?
-Las transacciones que han hecho en la cuenta bancaria sus padres.
-¿Y esos videos?
-Viejos recuerdos familiares...
-¿Y las fotos?
-¿Qué fotos?
-Todas.
-Pues son fotos. Algunas comprometedoras a nivel escolar y otras total y completamente normales... -Amalia lo encaró- ¿Se puede saber qué quieres?
-¿Cómo que qué...?
La pregunta se quedó en el aire. Todo el edificio comenzó a temblar. Cosas caían y se hacían añicos. Parecía que todo se les fuera a caer encima.
Amalia gritó sin poder evitarlo. Axel la agarró y la apretó contra sí para que no sufriera ninguna herida. Cayeron los dos al suelo. Ella se acurrucó en su regazo instintivamente. Él la abrazó fuertemente hasta que los temblores terminaron...
Axel se acercó a ellos.
-Buscar el porqué de todo esto... ¿Qué si no?
-Pero, ¿usted sabe cómo utilizar...?
-¡Anthony! ¡Lárgate ya!
-Pero...
-¿Vas a contradecirme?
Anthony se fue sin decir ni una palabra más. Con Axel era mejor no discutir... Entonces, él, Axel, se aproximó por la espalda a Amalia.
-¿Qué es esa lista llena de números?
-Las transacciones que han hecho en la cuenta bancaria sus padres.
-¿Y esos videos?
-Viejos recuerdos familiares...
-¿Y las fotos?
-¿Qué fotos?
-Todas.
-Pues son fotos. Algunas comprometedoras a nivel escolar y otras total y completamente normales... -Amalia lo encaró- ¿Se puede saber qué quieres?
-¿Cómo que qué...?
La pregunta se quedó en el aire. Todo el edificio comenzó a temblar. Cosas caían y se hacían añicos. Parecía que todo se les fuera a caer encima.
Amalia gritó sin poder evitarlo. Axel la agarró y la apretó contra sí para que no sufriera ninguna herida. Cayeron los dos al suelo. Ella se acurrucó en su regazo instintivamente. Él la abrazó fuertemente hasta que los temblores terminaron...
martes, 15 de marzo de 2011
Darkness. Capítulo Segundo
Regina, confiada, relajó la expresión de su rostro. Quizás ese fue su único error.
-Bueno... Pero... ¿Qué es ese brillo en tus ojos? Regina, conozco ese resplandor y no me gusta.
-Pero...
-Nada de peros... Al fin y al cabo sigues siendo humana... Esa lección deberás aprenderla por ti misma. Yo no puedo enseñártela... Pero cuéntame qué te ha pasado...
-¿Que te cuente...?
-Lo que te haya pasado esta tarde.
-Esta bien... Pues... No sé exáctamente que....
-Comienza el relato...
-Vale. Verás, ví a unos hombres, supongo que estarían cazando, y uno de ellos... No sé cómo explicarlo. Uno de ellos, el que parecía el jefe o algo así, me hipnotizó. No me dijo nada, creo que ni me vió; pero, no sé, su postura, sus movimientos, su sonrisa, el conjunto de todo ello... Venga, ahora no puedes echarte atrás...
-No voy a echarme atrás.
-Bueno, ¿qué crees que es?
-Amor.
-¿Amor?
-Sí. Estoy seguro de que te has enamorado: con lo que has dicho, y lo que estoy viendo...
-¿Qué estas viendo?
-Un brillo en tus ojos, algo inusual, pero no maligno...
-¿Y si no fuera amor, digo el brillo ese?
-Estarías llorando, pero prefiero que estés enamorada.
-¿En serio? Con todo lo mal que hablas de ese sentimiento...
-Te hará sufrir, no lo niego, pero es parte de la raza humana ese tipo de masoquismo...
Regina bostezó. La luna ya estaba en el cielo y las estrellas empezaban a aparecer...
-Si quieres puedes irte mañana mismo... Al mediodía, así tendremos tiempo de prepararlo todo: la comida, algo de dinero, ropa...
-Ajá...
Regina se durmió con una sonrisa en los labios en el pecho del dragón. Tranquila. Sosegada. Había conseguido lo que quería: mañana estaría mucho más cerca de conseguir ese ególatra objetivo que interiormente se había propuesto...
-Bueno... Pero... ¿Qué es ese brillo en tus ojos? Regina, conozco ese resplandor y no me gusta.
-Pero...
-Nada de peros... Al fin y al cabo sigues siendo humana... Esa lección deberás aprenderla por ti misma. Yo no puedo enseñártela... Pero cuéntame qué te ha pasado...
-¿Que te cuente...?
-Lo que te haya pasado esta tarde.
-Esta bien... Pues... No sé exáctamente que....
-Comienza el relato...
-Vale. Verás, ví a unos hombres, supongo que estarían cazando, y uno de ellos... No sé cómo explicarlo. Uno de ellos, el que parecía el jefe o algo así, me hipnotizó. No me dijo nada, creo que ni me vió; pero, no sé, su postura, sus movimientos, su sonrisa, el conjunto de todo ello... Venga, ahora no puedes echarte atrás...
-No voy a echarme atrás.
-Bueno, ¿qué crees que es?
-Amor.
-¿Amor?
-Sí. Estoy seguro de que te has enamorado: con lo que has dicho, y lo que estoy viendo...
-¿Qué estas viendo?
-Un brillo en tus ojos, algo inusual, pero no maligno...
-¿Y si no fuera amor, digo el brillo ese?
-Estarías llorando, pero prefiero que estés enamorada.
-¿En serio? Con todo lo mal que hablas de ese sentimiento...
-Te hará sufrir, no lo niego, pero es parte de la raza humana ese tipo de masoquismo...
Regina bostezó. La luna ya estaba en el cielo y las estrellas empezaban a aparecer...
-Si quieres puedes irte mañana mismo... Al mediodía, así tendremos tiempo de prepararlo todo: la comida, algo de dinero, ropa...
-Ajá...
Regina se durmió con una sonrisa en los labios en el pecho del dragón. Tranquila. Sosegada. Había conseguido lo que quería: mañana estaría mucho más cerca de conseguir ese ególatra objetivo que interiormente se había propuesto...
O.o 29- Palabras
No sabía qué había pasado. En el momento en que aquellos hombres la izaron y la volvieron a tirar al suelo, ella perdió el conocimiento. Seguramente Amalia la reprocharía no haber luchado por su libertad, pero ¿cómo? No había tenido ninguna forma de actuación. De todos modos quizás era mejor así, sin saber qué había pasado.
Y ahora... de nuevo en esta oscuridad. Sin saber qué hacer ni qué va a pasar... Sola.
-Creo que ya va siendo hora de hacer una llamadita a nuestra princesita... ¿No creeís?
-¡Claro jefe!
-Pero vamos a necesitar una prueva de que la tenemos... ¡Despertadla! Y traerla aquí...
Tania se asustó al principio. Luego recordó las palabras de Amalia:
"Porque si tú eres sumisa y te comportas exactamente como ellos quieren que te comportes, siempre irás dos pasos por delante y podrás escapar de sus garras"
Sí, Amalia tenía razón, lo mejor era hacerse la dormida...
Y ahora... de nuevo en esta oscuridad. Sin saber qué hacer ni qué va a pasar... Sola.
-Creo que ya va siendo hora de hacer una llamadita a nuestra princesita... ¿No creeís?
-¡Claro jefe!
-Pero vamos a necesitar una prueva de que la tenemos... ¡Despertadla! Y traerla aquí...
Tania se asustó al principio. Luego recordó las palabras de Amalia:
"Porque si tú eres sumisa y te comportas exactamente como ellos quieren que te comportes, siempre irás dos pasos por delante y podrás escapar de sus garras"
Sí, Amalia tenía razón, lo mejor era hacerse la dormida...
Diez milésimas de segundo...
Entra por la puerta. Da un paso. Y otro. Y otro. Y otro más. Y se da la
vuelta después de devolver las llaves a la profesora para ir a sentarse a
su sitio. Y se ve el deje de la expresión seria que había demostrado
delante de la maestra. Y entonces te mira y vuestras miradas se cruzan
en una común complicidad de alumnos. Y la expresión de su cara cambia.
Ahora se observa una sonrisa de pura felicidad, esas que son
inconfundibles. Y sabes qué puede haber pasado. Y comprendes cómo se ha
sentido. Qué ha pensado. Cómo ha reaccionado. Qué está pasando en ese
momento por su cabeza. Y lo que siente. Y lo que imagina. Y lo que
quería que hubiese pasado. Pero tiene que sentarse ya. La complicidad no
dura mucho. Camina. Despacio. Y se sienta. Intentas volver a cruzar las
miradas. Lo consigues. Y sonreís. Ya se sabe qué pensáis.
Y todo sucedió en diez milésimas de segundo...
Y todo sucedió en diez milésimas de segundo...
lunes, 14 de marzo de 2011
Explicación de una vida
Unos piensan que vivimos un sueño. Otros sueñan una vida...
Unos creen que algo más poderoso guía nuestras vidas, bien lo llamen Dios, Destino o Suerte.Otros, dueños de la suya, sólo creen en las coincidencias...
Y todos tienen razón.
Porque sino, ¿cómo explicar que un día cualquiera estés andando por la calle con tu familia o tus amigos, sin pensar en el presente, el pasado o el futuro (bueno, quizás sí pensando en el presente...) ; que rías y sientas el aire en al rostro; que estés deseando llegar a un sitio porque allí tienes planes o que sólo quieras seguir caminando a la vera de tus seres queridos; puede que para ti sólo sea un día más o que esté siendo el mejor día de tu vida (como quién dice) ; y entonces, así, sin más, ves cómo delante de tus propios ojos una vida de las que significan algo más para ti que números en una tabla de fallecidos en un año se puede sesgar... ; porque estaba cruzando la calzada y un coche (a tus ojos a cámara lenta) se acerca sin frenar y... y... ; o que caminas por unas escaleras y esa persona se tropieza y cae y se golpea los brazos, la cabeza... sangre... y... y... ? ¿Cómo explicar éste tipo de sucesos sino con un ente superior o una fuerza motora o coincidencias? ¿cómo?
Unos creen que algo más poderoso guía nuestras vidas, bien lo llamen Dios, Destino o Suerte.Otros, dueños de la suya, sólo creen en las coincidencias...
Y todos tienen razón.
Porque sino, ¿cómo explicar que un día cualquiera estés andando por la calle con tu familia o tus amigos, sin pensar en el presente, el pasado o el futuro (bueno, quizás sí pensando en el presente...) ; que rías y sientas el aire en al rostro; que estés deseando llegar a un sitio porque allí tienes planes o que sólo quieras seguir caminando a la vera de tus seres queridos; puede que para ti sólo sea un día más o que esté siendo el mejor día de tu vida (como quién dice) ; y entonces, así, sin más, ves cómo delante de tus propios ojos una vida de las que significan algo más para ti que números en una tabla de fallecidos en un año se puede sesgar... ; porque estaba cruzando la calzada y un coche (a tus ojos a cámara lenta) se acerca sin frenar y... y... ; o que caminas por unas escaleras y esa persona se tropieza y cae y se golpea los brazos, la cabeza... sangre... y... y... ? ¿Cómo explicar éste tipo de sucesos sino con un ente superior o una fuerza motora o coincidencias? ¿cómo?
domingo, 13 de marzo de 2011
O.o 28- Resultados inesperados
Amalia miró por enésima vez su reloj de muñeca, regalo de su primera comunión. Eran las siete menos diez. ¿Ya había pasado tanto tiempo? Increíble. Pero, claro, entre los aperitivos y levantarse de vez en cuando para ir a preguntar al que estaba al teclado del ordenador... La tarde se la había pasado volando...
-Señor, creo haber encontrado a la...
Amalia salió disparada hacia donde estaba el hombre. Axel sólo levantó la mirada hacia la gran pantalla de plasma que se encendía en la pared del fondo. En ella acababa de aparecer la fotografía de una muchacha con la piel oscura, el pelo negro cuál azabache y una sonrisa de oreja a oreja. La foto estaba recortada y si Amalia se hubiese fijado en ella quizás hubiera averiguado que esa foto la hizo ella misma no más de tres días atrás y que ella misma la había subido al tuenti... Pero había cosas más importantes para ella en ese momento que fijarse en un gran pantalla y en la información preseleccionada que en ella se podía leer. Cosas como mensajes codificados, vídeos y (más) fotografías que deberían quedarse en el ámbito personal, cuentas bancarias fraudulentas y cierta información sacada de diferentes periódicos (a nivel mundial) de la cual sólo se podía deducir dos cosas:
1. Tania había sido secuestrada.
2. Amalia era la causante de ello.
-Señor, creo haber encontrado a la...
Amalia salió disparada hacia donde estaba el hombre. Axel sólo levantó la mirada hacia la gran pantalla de plasma que se encendía en la pared del fondo. En ella acababa de aparecer la fotografía de una muchacha con la piel oscura, el pelo negro cuál azabache y una sonrisa de oreja a oreja. La foto estaba recortada y si Amalia se hubiese fijado en ella quizás hubiera averiguado que esa foto la hizo ella misma no más de tres días atrás y que ella misma la había subido al tuenti... Pero había cosas más importantes para ella en ese momento que fijarse en un gran pantalla y en la información preseleccionada que en ella se podía leer. Cosas como mensajes codificados, vídeos y (más) fotografías que deberían quedarse en el ámbito personal, cuentas bancarias fraudulentas y cierta información sacada de diferentes periódicos (a nivel mundial) de la cual sólo se podía deducir dos cosas:
1. Tania había sido secuestrada.
2. Amalia era la causante de ello.
viernes, 11 de marzo de 2011
O.o 27- Preparando terapias de choque
-¿Quién era, Ryan? -dijo Leo.
-Axel. Al parecer ahora está buscando a otra chica...
-Pero, ¿qué le pasa hoy?
-Ni idea... Creo que no ha sido buena idea sacarle de casa...
-¿Y qué querías que hiciéramos? ¿Dejarle allí encerrado con su depresión?
-Ya... Pero aún así... No sé... Ya has visto cómo ha estado toda la tarde...
-Bueno, sí... Menos cuando la Amalia esa estaba a la vista... Ehh.
-Si, creo que ya sé lo que vamos a hacer mañana...
Ryan y Leo se sonrieron. Y después de ese cruce de miradas cada uno volvió a "centrar" la atención en las chicas... No necesitaban nada más. Ya estaba todo planificado: después de algunas horas más allí irían a casa de Leo y decidrían cuál sería el mejor camino para que Axel reaccionara y todo pudiera volver a la normalidad... Algo que, al parecer, se estaba complicando cada vez más...
-Axel. Al parecer ahora está buscando a otra chica...
-Pero, ¿qué le pasa hoy?
-Ni idea... Creo que no ha sido buena idea sacarle de casa...
-¿Y qué querías que hiciéramos? ¿Dejarle allí encerrado con su depresión?
-Ya... Pero aún así... No sé... Ya has visto cómo ha estado toda la tarde...
-Bueno, sí... Menos cuando la Amalia esa estaba a la vista... Ehh.
-Si, creo que ya sé lo que vamos a hacer mañana...
Ryan y Leo se sonrieron. Y después de ese cruce de miradas cada uno volvió a "centrar" la atención en las chicas... No necesitaban nada más. Ya estaba todo planificado: después de algunas horas más allí irían a casa de Leo y decidrían cuál sería el mejor camino para que Axel reaccionara y todo pudiera volver a la normalidad... Algo que, al parecer, se estaba complicando cada vez más...
miércoles, 9 de marzo de 2011
O.o 26- Tiempo como lagartijas
Unas sirvientas fueron a traer bebidas y aperitivos para hacer más amena la espera. Amalia ya no se asombraba: puede que él fuera muy rico, pero sólo era otro más. Otro chico ególatra, otro que intenta ser el centro de atención continuamente, otro que aún no ha aprendido a pensar... ¡Qué remedio: tendría que aguantarle!
Axel la miraba de reojo: él había pedido las bebidas más selectas que tenía en casa, había ordenado los aperitivos más elavorados... Y ella ni se inmutaba. ¿Quién era esta mujer? ¿La mujer de hierro? Es tan insoportable...
De vez en cuando el hombre trajeado preguntaba, con la mayor educación posible, algunos datos más de Tania para poder seguir con la investigación...
-¿Por qué haces esto?
-¿Eh?
-¿Que por qué...?
-¡Ya te he oído!
-¿Y bien?
-No me gusta ver a las chicas llorar...
-¡No estaba llorando!
-Estabas a punto...
-¡Mentira!
-¡Verdad!
-¡Que no!
-¡Que sí!
-Bueno, ¿sabes qué? Dejémoslo...
-Esta bien...
Los dos volvieron a hacer como que el otro no existía...
El tiempo, tan rápido en verano, durante aquelle tarde se la estaba haciendo eterno a Amalia. Normalmente no se daba cuenta ni de que pasaba y hoy... Definitivamente, iba demasiado lento... Quizás si fueran lagartijas pasaría más rápido...
Axel la miraba de reojo: él había pedido las bebidas más selectas que tenía en casa, había ordenado los aperitivos más elavorados... Y ella ni se inmutaba. ¿Quién era esta mujer? ¿La mujer de hierro? Es tan insoportable...
De vez en cuando el hombre trajeado preguntaba, con la mayor educación posible, algunos datos más de Tania para poder seguir con la investigación...
-¿Por qué haces esto?
-¿Eh?
-¿Que por qué...?
-¡Ya te he oído!
-¿Y bien?
-No me gusta ver a las chicas llorar...
-¡No estaba llorando!
-Estabas a punto...
-¡Mentira!
-¡Verdad!
-¡Que no!
-¡Que sí!
-Bueno, ¿sabes qué? Dejémoslo...
-Esta bien...
Los dos volvieron a hacer como que el otro no existía...
El tiempo, tan rápido en verano, durante aquelle tarde se la estaba haciendo eterno a Amalia. Normalmente no se daba cuenta ni de que pasaba y hoy... Definitivamente, iba demasiado lento... Quizás si fueran lagartijas pasaría más rápido...
martes, 8 de marzo de 2011
Darkness. Capítulo Primero
Regina había pasado el día en el bosque cazando. El sol ya se iba ocultando, poco a poco, en el horizonte. Shado dormía cuando ella llegó a su asentamiento actual, algo que se había convertido en una tradición de los últimos cuatro años.
Aquel día no era ordinario, o eso se suponía que debía pasar: ella cumplía dieciséis años, pero eso no era relevante en aquel momento. Lo que diferenciaba aquel día de otros era algo mucho más peligrosos que contabilizar tiempo de vida...
Regina, mientras volvía del bosque había decidido que ya era hora de conocer el mundo en el que vivía. Sabía lo que aquella decisión implicaba y que quizás Shado iba a estar en desacuerdo, pero estaba decidida.
-¡Shado! ¿Podemos hablar un momento?
-Aja...
-Verás, lo he estado pensando y... Sé cazar, luchar, leer... Sé todo lo necesario para poder cuidarme por mí misma. Además, he tenido al mejor maestro, compañero y padre que pudiera existir. El más sabio, comprensivo, paciente y tenaz... Sabes que estoy preparada, no puedes negarlo... Así que, ¿podría ir a recorrer mundo? Literalmente.
-Rrrrr...
Shado roncaba. No había estado escuchando.
Regina cogió un cubo hecho por ella misma hacía casi diez años. Lo llenó de agua y... Se lo echó por la frente haciendo que le llegara a los ojos. Shado ni se inmutó. Entonces fue a darle una patada en el estómago, pero sólo consiguió que él cambiara de posición en sueños. Entonces, sin que se lo esperara, Shado la agarró con su grande y fuerte cola de dragón y se la puso sobre el pecho escamoso.
Regina, desde su privilegiada posición, escuchaba los latidos ancestrales de su corazón. Unos latidos lentos y relajantes. Shado sólo la sujetaba con una de sus patas. Con la otra la acariciaba la cabeza.
Shado se estaba riendo.
-¿Qué ocurre? ¿Qué es eso tan importante como para que tengas que decírmelo esta noche, Regina? Nunca nada había sido tan apremiante para ti...
Ella se giró como pudo para mirarle a los ojos.
-Te pregunté que...
-...te deje volar del nido.
-¿Por qué te hiciste el dormido?
-No me lo hice, pero te lo oí decir antes de quedarme dormido...
Shado bostezó. Sus mandíbulas de varios metros de diámetros solían imponer respeto, y aún lo hacían en aquellos ajenos a su verdadera personalidad, pero no ha Regina.
-Entonces ¿qué dices?
-Está bien...
-¡Bien!
-Pero debes prometerme dos cosas.
-¿Cuáles?
-No dejarás que te maten o hieran. Tienes que seguir viva hasta morir de vieja. Y no te confíes. Puede que ahora se estén viviendo tiempos de paz, pero sé cuan fácilmente se puede pasar al tiempo de guerra... Una simple disputa de hermanos...
-...Puede comenzar la mayor hecatombe de la historia de la humanidad... Lo sé.
-Sólo te pido que lo recuerdes.
-Lo haré... ¿Y la segunda?
-Vendrás a verme, al menos una vez cada cinco años. Ya sabes qué rápido se me pasan a mí los lustros...
-Ok, Shado. Vendré. ¿Algo más?
-Regina, eres joven. Pero también madura e inteligente. Confío en ti como no confiaría en ningún otro ser humano. A pesar de esto ten en cuenta que los hombres que allí conocerás no son como los de las historias heroicas que te he contado, sino como los sangrientos monstruos de los que te he hablado. Además, son mucho más brutos, y deshonrosos de lo que te imaginas. Puede que al principio te parezcan amistosos, pero la mayoría sólo querrán una cosa de ti, algo mucho más licencioso...
-Lo sé: Lujuria. Pero no te preocupes, me enseñaste bien, sabré defenderme de unos invéciles...
-Eso será mejor que no se lo llames a la cara.
-¿Por qué?
-Si fueran caballeros, lo cual sería lo más lógico, se creerán los mejores en todo y, por tanto, son los primeros en la lista de candidatos que pretenderán aprovecharse de ti. Llevarán espadas y sabrán utilizarlas y eso te supondrá una pequeño problema...
-Con fácil solución: mentir.
-¿Mentir?
-Les engaño para que piensen que quiero ir con ellos y, en cuanto se relajen, se la quito y lo demás es coser y cantar...
-Visto así...
-Bueno... ¿Entonces... sí?
-Sí...
-¡Bien! ¡Gracias! ¿Cuándo puedo irme?
-¿Tanta prisa tienes?
Regina había conseguido convencerle: la rueda del tiempo había comenzado a correr...
lunes, 7 de marzo de 2011
O.o 25- Otra dimensión
La limusina se detuvo frente a una mansión de las afueras de la ciudad. Mansión según el punto de vista de Amalia... Casita de paso según Axel...
-¿Vives aquí? -Preguntó ella asombrada.
-No, sólo duermo aquí cuando vengo de visita...
-Ahhh...
El chalet (porque en realidad eso es lo que era, sólo que uno de unas dimensiones asombrosas) tenía un jardín delantero, un garaje para cinco o seis coches (si es que se les podía llamar así) y... bueno, la entrada era enorme...
Axel entró y Amalia le siguió sin decir ni una palabra... Lo cierto es que no sabía qué decir...
Pasaron del hall a un despacho, y del despacho, por una entrada oculta, a una sala llena de ordenadores y teléfonos. Axel se sentó frente a uno de los ordenadores y comenzó a teclear, quién sabe qué, muy serio. Amalia puso atención a la pantalla:
-¿Se puede saber qué estas haciendo?
-Buscar a tu amiga.
-Ya... y ¿cómo se supone que la vas a encontrar? ¿Mirando la página web de... tias pornos? Mira, creo que será mejor que me vaya...
-¡Julian! ¿Dónde estás? ¿Cómo se busca aquí a una chica? ¡Julian! -Axel la miró -. Y tú no te vas a ninguna parte.
Por otra puerta oculta en la oscuridad entró un hombre trajeado. Se sentó frente al ordenador que había estado utilizando Axel y tecleó y tecleó durante horas...
Mientras tanto Amalia, que creía estar en otro mundo, esperaba sentada en un sofá con Axel sentado junto a ella.
-¿Vives aquí? -Preguntó ella asombrada.
-No, sólo duermo aquí cuando vengo de visita...
-Ahhh...
El chalet (porque en realidad eso es lo que era, sólo que uno de unas dimensiones asombrosas) tenía un jardín delantero, un garaje para cinco o seis coches (si es que se les podía llamar así) y... bueno, la entrada era enorme...
Axel entró y Amalia le siguió sin decir ni una palabra... Lo cierto es que no sabía qué decir...
Pasaron del hall a un despacho, y del despacho, por una entrada oculta, a una sala llena de ordenadores y teléfonos. Axel se sentó frente a uno de los ordenadores y comenzó a teclear, quién sabe qué, muy serio. Amalia puso atención a la pantalla:
-¿Se puede saber qué estas haciendo?
-Buscar a tu amiga.
-Ya... y ¿cómo se supone que la vas a encontrar? ¿Mirando la página web de... tias pornos? Mira, creo que será mejor que me vaya...
-¡Julian! ¿Dónde estás? ¿Cómo se busca aquí a una chica? ¡Julian! -Axel la miró -. Y tú no te vas a ninguna parte.
Por otra puerta oculta en la oscuridad entró un hombre trajeado. Se sentó frente al ordenador que había estado utilizando Axel y tecleó y tecleó durante horas...
Mientras tanto Amalia, que creía estar en otro mundo, esperaba sentada en un sofá con Axel sentado junto a ella.
Y es que no estas a mi lado...
Quizás ya no sienta nada, pues he muerto hace demasiado, pero aún extraño ese cariño ingrávido, y es que no estas a mi lado. Soñarte soñando sueño que te perdí entre la maleza, rodeada de versos nuevos, desamparada, esperando a que vuelvas. No deseo que leas esto, creéme, no merece la pena. Simplemente son palabras escritas, rastros de sangre de mi herida abierta. Y tú, tan lejos. No puedo siquiera mirarte. No puedo acomodarme en tus brazos. No puedo ni verte mirando a otra, que quizás te quiera, que quizás te engañe; pero ojalá que como yo nadie te ame. Y lo que digo, careciendo de sentido, es lo más lógico que he pensado desde que te he conocido. Pues en mi vida, demasiado monótona, tú eres esa rutina asombrosa que consigue que sonría aunque se acabe el día. Y es triste cómo paso las horas escuchando la melancolía, esa compañera traidora, esa compañera de por vida. Pero no lo pienses demasiado, no hay que perder el tiempo en tonterías; no esperes que cambie en algo, elegí ser así algún día, en un pasado no tan lejano. Aquella tarde (o era mañana) en la que entraste en mi vida, sentenció mi muerte, ordenó mis días, rehabilitó mi alma, salvó a mi niña (esa niña que llevo dentro, esa niñez contenida). Y es en esa bifurcación del camino es dónde me encuentro ahora. He andado marcha atrás, he deshecho mi destino. Vuelvo a comenzar con otras cartas jugando contra el mismo. No creo que pueda ganar, de nuevo perderé tiempo, de nuevo beberé de éstas aguas, de nuevo estaré sediento. No es que ya no tenga nada que perder, es que pienso que estoy muerto. Entre el limbo del cielo y del infierno, entre mi ocaso y tu mañana. Dormida entre lirios agridulces quizás consiga olvidarte, o quizás más y más te ame. Quizás no seas quién eres. Quizás también vivas en un sueño, pero no por ello te dejo. No por ello. Es porque me niego. Porque me niego y porque sé mentir. Porque miento negando amarte, estando aquí sentada, escuchando letras (canciones) que no entiendo, pensando: "quizás... si me amarás..." Es como un bucle, el disco duro rayado de mi mente, es siempre igual, de principio a fin, es una fuente de agua clara, transparente.
sábado, 5 de marzo de 2011
O.o 24- Silencio
El viaje en coche (limusina) duró, al menos, veinte minutos. Axel y Amalia eran los únicos que estaban en la parte de atrás. El silencio sepulcral era sofocante. Ninguno de los dos quería hablar. No tenían nada que decirse. El chofer tenía la ventana subida, por lo que estaban aislados. Y solos. Y juntos. Un verdadero peligro...
-Y... ¿cómo se supone que piensas ayudarme? Porque piensas ayudarme, ¿no?
Axel la miró, no quería contestar a esa estupidez.
-Bueno, vale, no contestes... Pero esto no tiene ningún sentido, que conste. Porque, a ver, piénsalo, ¿TÚ quieres ayudarme a MÍ? No es lógico... Porque seguro que si se lo cuento a...
-¡Como se te ocurra contárselo a alguien... !
-Vale, vale, tranquilo... No se lo pensaba contar a nadie... De todos modos no me creerían... Bueno... ¿Y por dónde queda tu casa?
Axel la miró, aburrido. ¿Por qué no paraba de hablar?
¿Por qué no contesta a nada? No soporto éste silencio. Es demasiado agobiante... Con Tania nunca me ha ocurrido esto... Con ella podía pasarme horas en silencio, haciendo cada una una cosa distinta, y era algo normal, básico... Pero con éste... No sé que le ven... Es demasiado estúpido: no escucha, no piensa, sólo actúa... Es como un carvernícola. Y me está secuestrando a su casa... Aunque no es un secuestro como tal, pero de todos modos yo lo considero como tal... Y pese a todo, es lo único que puedo hacer, porque si no... ¿para qué le conté nada? Tenía que haberme callado, así nada me ataría a él... Y podría buscarme la vida yo sola... Pero ¿qué hacer yo sola? ¿A quién pedir ayuda? ¿Cómo comenzar a buscar? Bueno, eso está claro: averiguar si alguien la ha visto... Pero tan cerca del Círculo como estábamos dudo que nadie se haya fijado en ella... No hay demasiadas posibilidades... Así que supongo que no tengo nada que perder yendo con él...
-Y... ¿cómo se supone que piensas ayudarme? Porque piensas ayudarme, ¿no?
Axel la miró, no quería contestar a esa estupidez.
-Bueno, vale, no contestes... Pero esto no tiene ningún sentido, que conste. Porque, a ver, piénsalo, ¿TÚ quieres ayudarme a MÍ? No es lógico... Porque seguro que si se lo cuento a...
-¡Como se te ocurra contárselo a alguien... !
-Vale, vale, tranquilo... No se lo pensaba contar a nadie... De todos modos no me creerían... Bueno... ¿Y por dónde queda tu casa?
Axel la miró, aburrido. ¿Por qué no paraba de hablar?
¿Por qué no contesta a nada? No soporto éste silencio. Es demasiado agobiante... Con Tania nunca me ha ocurrido esto... Con ella podía pasarme horas en silencio, haciendo cada una una cosa distinta, y era algo normal, básico... Pero con éste... No sé que le ven... Es demasiado estúpido: no escucha, no piensa, sólo actúa... Es como un carvernícola. Y me está secuestrando a su casa... Aunque no es un secuestro como tal, pero de todos modos yo lo considero como tal... Y pese a todo, es lo único que puedo hacer, porque si no... ¿para qué le conté nada? Tenía que haberme callado, así nada me ataría a él... Y podría buscarme la vida yo sola... Pero ¿qué hacer yo sola? ¿A quién pedir ayuda? ¿Cómo comenzar a buscar? Bueno, eso está claro: averiguar si alguien la ha visto... Pero tan cerca del Círculo como estábamos dudo que nadie se haya fijado en ella... No hay demasiadas posibilidades... Así que supongo que no tengo nada que perder yendo con él...
jueves, 3 de marzo de 2011
O.o 23- Vamos a mi casa
Amalia comenzó a hablar...
-Verás... Es que... no sé qué hacer... Por primera vez en mi vida no tengo ni idea de qué dirección tomar... Y, bueno, no sé cómo ha ocurrido. No sé quién ha podido... Quién tendría algo en contra de... ¡Es que no tiene sentido! Porque ella... Pero si ella es la santa, soy yo la que se mete en problemas cada dos por tres... Y... y... ¡No es justo! ¿Por qué ella debería sufrir mis descuidos? Pero si es que... No tuve que dejarla sola, no tuve que separarme de ella, tenía que haberla acompañado, era más seguro... Pero es que, en ese momento, me pareció lo más lógico... Y ahora... Qué voy a hacer ahora... No sé por dónde comenzar a buscar... No sé dónde podría estar... No sé...
-¡Cállate ya!
Amalia se calló.
-Dios, me pones de los nervios... ¿De quién estás hablando?
-De Tania, una amiga...
-¿Y dónde está?
-¡No lo sé! ¿Es que no has oído lo que te he dicho?
-Ryan, sí, soy yo... Necesito que busques a alguien... ¿Qué? Está bien... -Cuando colgó se dirigió a Amalia -. Ven, vamos a mi casa...
-¿Qué? ¿A qué tengo que ir a tu casa? ¡No, no pienso ir!
-¡Qué vengas!
Axel la agarró de un brazo, y la arrastró hasta el coche. Le habían estado vigilando desde que salió del Círculo... ¿Es que no se cansan? Bueno, mejor, así no habría que llamarlos...
-Verás... Es que... no sé qué hacer... Por primera vez en mi vida no tengo ni idea de qué dirección tomar... Y, bueno, no sé cómo ha ocurrido. No sé quién ha podido... Quién tendría algo en contra de... ¡Es que no tiene sentido! Porque ella... Pero si ella es la santa, soy yo la que se mete en problemas cada dos por tres... Y... y... ¡No es justo! ¿Por qué ella debería sufrir mis descuidos? Pero si es que... No tuve que dejarla sola, no tuve que separarme de ella, tenía que haberla acompañado, era más seguro... Pero es que, en ese momento, me pareció lo más lógico... Y ahora... Qué voy a hacer ahora... No sé por dónde comenzar a buscar... No sé dónde podría estar... No sé...
-¡Cállate ya!
Amalia se calló.
-Dios, me pones de los nervios... ¿De quién estás hablando?
-De Tania, una amiga...
-¿Y dónde está?
-¡No lo sé! ¿Es que no has oído lo que te he dicho?
-Ryan, sí, soy yo... Necesito que busques a alguien... ¿Qué? Está bien... -Cuando colgó se dirigió a Amalia -. Ven, vamos a mi casa...
-¿Qué? ¿A qué tengo que ir a tu casa? ¡No, no pienso ir!
-¡Qué vengas!
Axel la agarró de un brazo, y la arrastró hasta el coche. Le habían estado vigilando desde que salió del Círculo... ¿Es que no se cansan? Bueno, mejor, así no habría que llamarlos...
miércoles, 2 de marzo de 2011
21.20
Estoy mal. Muy mal. Y lo digo en serio.
Debería estar estudiando: mañana tengo examen de F&Q. Pero no puedo... Y todo porque mi mundo se está derrumbando. Y parece que nunca se va a reponer. Porque cuando escribo mi dolor parece que éste se va a otra parte, o que se hace un poco más pequeño y llevadero... Y de repente meto frases que no vienen a cuento, pero que debo escribir...
Y todo es por mi culpa. Todo porque me he propuesto dejar de estar enamorada, y no sé vivir sin amar a alguien. Todo porque me he propuesto madurar, pero por dentro quiero seguir siendo una niña. Todo porque cada una de las palabras que oigo me influye mucho más de lo que la mayoría piensa... Porque siempre tengo la misma imagen, porque siempre actúo de la misma manera... pero nadie me conoce. No en realidad. Ni mi familia, ni mis amigos, ni siquiera mi propio subconsciente... Porque empecé a crear una ilusión cuando sólo tenía cuatro años, y no he dejado de cultivarla. Pero no encuentro a mi alma gemela. Creo que no existe. Y si existe debe de estar al otro lado del mundo... Y diciendo esto pienso que seguramente cuando la encuentre me dé cuenta de que no era sino aquel que más me ha hecho sufrir... Ese que nunca me habla. El que consigue que odie la existencia humana...
Y sé que es falso lo que pienso, porque si fuera verdad mataría al propio destino...
Supongo que no me queda sino seguir mintiendo...
Debería estar estudiando: mañana tengo examen de F&Q. Pero no puedo... Y todo porque mi mundo se está derrumbando. Y parece que nunca se va a reponer. Porque cuando escribo mi dolor parece que éste se va a otra parte, o que se hace un poco más pequeño y llevadero... Y de repente meto frases que no vienen a cuento, pero que debo escribir...
Y todo es por mi culpa. Todo porque me he propuesto dejar de estar enamorada, y no sé vivir sin amar a alguien. Todo porque me he propuesto madurar, pero por dentro quiero seguir siendo una niña. Todo porque cada una de las palabras que oigo me influye mucho más de lo que la mayoría piensa... Porque siempre tengo la misma imagen, porque siempre actúo de la misma manera... pero nadie me conoce. No en realidad. Ni mi familia, ni mis amigos, ni siquiera mi propio subconsciente... Porque empecé a crear una ilusión cuando sólo tenía cuatro años, y no he dejado de cultivarla. Pero no encuentro a mi alma gemela. Creo que no existe. Y si existe debe de estar al otro lado del mundo... Y diciendo esto pienso que seguramente cuando la encuentre me dé cuenta de que no era sino aquel que más me ha hecho sufrir... Ese que nunca me habla. El que consigue que odie la existencia humana...
Y sé que es falso lo que pienso, porque si fuera verdad mataría al propio destino...
Supongo que no me queda sino seguir mintiendo...
martes, 1 de marzo de 2011
Darkness. Prefacio
Allí estaba. En medio de aquella desolada estepa. Bajo una luna rota sonriente. Con su capa, su manto, su frialdad y su inconsciencia.
Ella...
La mujer por la que muchos hombres habían perdido la vida, el alma y la cordura. No en ese orden. No sólo esas simples cosas. No todas en tiempos distintos... No, no siempre terminaban descansando en paz...
La mujer cuya belleza era sólo comparable a la de las diosas de la fortuna, o eso decían. Una belleza que sólo se podría conseguir haciendo un pacto con las fuerzas oscuras de la luz, vendiendo a la humanidad, olvidando lo que significa la dulzura, el bien, la conciencia... Perdiendo el alma...
La mujer que ha conseguido unir a todas las fuerzas de la luz bajo una misma bandera. Una bandera escarlata debido a las muchas matanzas que ha provocado. Todo su reino eran viudas, huérfanos, sequías, hambrunas... Desantres de la obsesión por el poder...
La mujer, la única mujer, que por simple despecho ha llegado a la cumbre del poder. Despecho, dicen, hacia su pasado...
La mujer, la única mujer, que por simple despecho ha llegado a la cumbre del poder. Despecho, dicen, hacia su pasado...
Allí estaba, ella, mirando con odio a un bebé. Un odio que no se molestaba en ocultar porque en realidad: qué más daba, era la reina, la persona más poderosa en centenares de millas a la redonda, y nadie podía cuestionar sus actos. Y ese recién nacido qué mal podría hacerle...
Aquel bebé, el único bebé que había nacido ese día en todo Skeleton, era el bebé de la profecía...
[...]
Entonces bajo las mismas piedras y sobre el mismo cielo un Genio entre los hombres nacerá para enseñar el camino de la huida del misterioso mundo de las raíces hacia otro mundo nuevo y próspero. Aquel que nazca con la marca matará al perecedero rey de los cielos y de la tierra y será un nuevo guía seguido por todos aquellos que sepan ver la verdad en sus dichos...
[...]
[...]
Entonces bajo las mismas piedras y sobre el mismo cielo un Genio entre los hombres nacerá para enseñar el camino de la huida del misterioso mundo de las raíces hacia otro mundo nuevo y próspero. Aquel que nazca con la marca matará al perecedero rey de los cielos y de la tierra y será un nuevo guía seguido por todos aquellos que sepan ver la verdad en sus dichos...
[...]
Y el bebé tenía esa marca, según los sabios.
Ella mandó un emisario al dragón negro para citarle, en tres meses, en el límite de su reino, Cuarzo. Aquel pobre desgraciado no sabía que llevaba entre manos la sentencia de muerte del futuro de la humanidad, era sólo un hombre que tenía que ganarse la vida de alguna forma para mantener a los suyos, tenía que dar de comer a su familia...
Hizo bien su trabajo. La esquela llegó a su destino a tiempo.
Nunca se supo si regresó a su hogar pues el viaje era largo, fatigoso, difícil y peligroso y según se decía: no estaba en muy buenas condiciones cuando partió hacia su incierto destino.
*
Ella mandó un emisario al dragón negro para citarle, en tres meses, en el límite de su reino, Cuarzo. Aquel pobre desgraciado no sabía que llevaba entre manos la sentencia de muerte del futuro de la humanidad, era sólo un hombre que tenía que ganarse la vida de alguna forma para mantener a los suyos, tenía que dar de comer a su familia...
Hizo bien su trabajo. La esquela llegó a su destino a tiempo.
Nunca se supo si regresó a su hogar pues el viaje era largo, fatigoso, difícil y peligroso y según se decía: no estaba en muy buenas condiciones cuando partió hacia su incierto destino.
*
Él llegó justo a la hora acordada. Ella con bastante antelación.
Ella entregó el bebé para que se lo llevara lejos y lo matara. Él no lo hizo.
Ella entregó el bebé para que se lo llevara lejos y lo matara. Él no lo hizo.
Shado, el dragón negro, él cuidó a escondidas de aquel pedazo de existencia. Sin que Rathok, rey de Ónix, país de las tinieblas; se enterara.
O.o 22- Oscuridad
Abrió los ojos, desconcertada. ¿Dónde estaba? ¿Cómo había llegado allí? ¿Por qué el suelo estaba tan húmedo? ¿Qué la caía por la espalda? ¿Quién la había tapado los ojos? ¿Por qué se sentía desnuda, completamente desnuda? ¿Cómo es que no podía mover ni siquiera los dedos de las manos? ¿Qué era ese olor pútrido y agobiante? ¿Y esa brisa que la rozaba los labios, el cuello, las piernas...? Era una brisa demasiado cálida como para ser simple aire... Algo, no: alguien la tocaba ahora. Por los brazos... El cuello... Las piernas... ¡No! ¡Esas manos (ahora estaba segura de que eran manos) se estaban acercando demasiado a... a... ! ¡No! ¡No, por favor! No podía hablar: estaba amordazada. ¿Y ahora qué podía hacer? ¡No! ¡Las manos la están tocando...! ¡No! Una lágrima resbaló por su mejilla, fría. Recordó aquella promesa de hace más de tres años... y supo que no estaba sola. Es cierto, no estaba sola. Pero...´
-¿Y ahora que hacemos con ella?
-Lo que queráis, toda vuestra... Pero no la matéis, la necesito viva.
La puerta se cerró.
-Bien... Empecemos el juego, preciosa...
-¿Y ahora que hacemos con ella?
-Lo que queráis, toda vuestra... Pero no la matéis, la necesito viva.
La puerta se cerró.
-Bien... Empecemos el juego, preciosa...
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