sábado, 29 de enero de 2011

O.o 11- Sentarse en un banco sualquiera I

Sentarse en un banco cualquiera, dejar que las chicas se acerquen, poner una mano en su pierna y una sonrisa en la cara, hacer como que escuchas y asentir de vez en cuando, piropearlas en voz baja cerca de la oreja para que se sonrojen y quizás darlas un pequeño beso si no habían sido demasiado pesadas... Eso era todo lo que tenía que hacer para mantenerlas contentas y para no llamar la atención sobre su estado de ánimo, que había sido puesto en un segundo plano.
Axel no sabía lo que le pasaba. Normalmente le costaba bastante más hacer oídos sordos a las muñequitas que se le acercaban. Normalmente oía perfectamente qué le estaban contando y acababa sabiéndose toda la vida de unas cinco. Pero hoy sólo sabía que le estaban hablando y que tenía que asentir, nada más. Tenía la mente en blanco. No pensaba en nada. En nada. Era como si sólo esperara a que el tiempo pasara, no tenía prisa. ¿O tal vez sí? Ni siquiera él lo sabía. Quizás estaba esperando a que sucediera algo... Quizás sólo esperara a llegar de nuevo a su casa, lejos de todos esos buitres que siempre le rodeaban.
Cuando la tercera chica con la que "hablaba" se fue decidió que era hora de un descanso. Miró a sus amigos. Leo, en un banco cercano, estaba rodeado por cinco chicas y todas reían. Seguramente las estaba contando una de sus historias... Algo muy normal en él. Ryan, un poco más lejos, hablaba con un grupo de chicos. Estaría preguntando sobre alguna chica en particular o quizás sólo hacía de anfitrión... Y Chris... durmiendo, ¿cómo no? Era lo único que le gustaba hacer aparte de tocar música... Cada uno disfrutaba a su manera de la tarde de verano.

Y un poco más allá, tras aquellos árboles... ¿¡Qué!? He visto a... ¡No, imposible! Mi mente me está jugando una mala pasada. Sí, eso es. Una mala pasada. Pero... ¡sí! Esta vez estoy seguro de que la he visto. Era ella. E...ra... ella... ¿Qué hace aquí esa...?

miércoles, 26 de enero de 2011

O.o 10- Soñar es de cuerdos

-Bueno... Y ahora, ¿ a dónde vamos? -preguntó Tania.
-¿A dónde va a ser? Al círculo.
-¿Qué? ¿Por qué vamos a ir allí?
-Bueno, hay varias razones... La primera: porque estoy segura de que es allí donde están, es el lugar más cercano en dónde hacen botellón. La segunda: porque si va a haber pelea tengo que estar allí para verlo o pararlo. Y la tercera: porque no tenemos nada mejor que hacer. ¿O sí?
Amalia la estaba mirando con esa mirada de "¿vas a decirme que no quieres hacerlo?". Y Tania no pudo resistirse a la aventura de lo ilógico. Siempre igual... Nunca ha sabido decir que no cuando se trata de Amalia y sus impulsos. Principalmente porque de una forma u otra esos impulsos también eran los suyos...
-Ok.
Amalia sonrió satisfecha.
Pasaron algunos minutos en silencio, cada una en su propio mundo privado...
-¿Crees que me he vuelto loca? -dijo de pronto Amalia.
-¿Por qué? ¿Por lo de los K4?
-Sí.
-Soñar es de cuerdos, tú misma me lo dijiste.
-Ya pero...
-Puede que sólo sea una coincidencia... Y seguramente no sean exactamente como los del manga, no lo pienses más.
-¿Y si lo son?
-¿Tengo que contestar?
-No. Creo que ya sé la respuesta...
-¿Y es...?
-Todo: coincidencias, suerte, destino... Si es así, si ocurre así, bienvenido sea.
-Ok.
Las dos rieron. Y en ese instante llegaron a la entrada del círculo.

domingo, 23 de enero de 2011

I♥U es todo cuanto puedo decirte


Pero, ya ves, sólo porque nos hayan repartido ciertas cartas no significa que no podamos elegir el sobreponernos, dominar las ataduras de un destino que ninguno de nosotros deseaba. Porque si no tenemos tiempo suficiente como para perderlo en esperarnos el uno al otro. Y es que eres tú. Tú. Todo lo que necesito para sonreír cada día. Porque sin ti la vida sólo es otro camino largo y aburrido. Contigo soy algo más que una persona. Soy la parte de un todo. Porque somos una misma cosa. Porque no tenemos derecho a estar separados. Sabes que te quiero, pero no sabes hasta que punto. Sabes que te amo y que te adoro, pero no comprendes hasta dónde estoy dispuesta a llegar por ti. Sólo te haces una pequeña idea de cuánto significas para mí. Y es que el amor es algo más. Es ese algo que no puedes explicar porque las palabras son tan frías… No sé cómo expresar lo que siento cuando te tengo a mi lado. Es una sensación de paz y dulzura incomparable. Es saber que estas con la persona acertada. Que ella es tu alma gemela. Es el mirar y saber lo que está pensando el otro. Es rozarnos y calmar todos lo nervios que se pudieran tener. Es besarnos y comprender que aunque el universo sea infinito siempre habrá algo más infinito: el amor que nos profesamos. Porque estar contigo significa ver el paraíso desde metros y metros de altura y olvidarse de todo lo que dejamos atrás en la tierra. Sólo importa estar juntos.
Eso es lo que siento por ti, amor mío.

O.o 9- Disfruta

El Círculo... Un lugar que en menos de un año se había convertido en el sitio de referencia para hacer botellón para los adolescentes. Allí acudían todos los del barrio y algunos otros que, simplemente, querían estar donde estaba la diversión. Bien es cierto que no era el lugar más popular de toda la ciudad, principalmente porque los K4 nunca habían ido... hasta el día de hoy, pero eso no quitaba para que cada fin de semana hubiera más y más gente. Amalia había ido en los comienzos y se había dado cuenta desde el primer momento de la estupidez que suponían ir allí a beber. Pero sabía cómo pensaban los demás y les dejaba cometer sus propios errores. Además, ella no era su madre.
Por el contrario, los K4 eran los que incentivaban esos comportamientos. Aunque no lo hacían conscientemente. En realidad los K4 sólo vivían su vida tal y cómo les apetecía, porque tenían esa posibilidad, porque eso era lo que se esperaba de ellos... Y la gran mayoría de los adolescentes, como si de la moda del momento se tratase, imitaban sus quehaceres en la medida de lo posible. Cosa bastante complicada para la mayoría...
-Jajaja... ¿Sí? Entonces... ¿podrías hacerme uno de esos a mí? -Decía una de las chicas que intentaban ligar con alguno de los K4, en este caso Leo.
-Claro... Pero ahora mismo tengo muchas cosas que hacer, ¿te importaría esperar algún tiempo? Así podríamos quedar y pasar un rato juntos...
Leo la apartó un mechón de pelo de la cara y acercó sus labios a los de ella.
-Claro...
Antes de que ella pudiera darse cuenta de lo que sucedía, Leo la besó. Y al poco tiempo, sin mediar palabra, la dejó allí intentando creer lo que había pasado y se dirigió hacia donde estaba Axel.
-¿Qué te pasa, tío? ¿Por qué estás tan apartado?
Axel se encontraba lejos de todo y de todos, apoyado en un árbol. Miraba hacia el camino principal inconscientemente, en realidad no se estaba fijando en nada... Pero, ¿hacia qué otro lugar mirar sino? No había mucho más por esos lares, sólo personas insignificantes y árboles.
Se acercaron también Ryan y Chris.
-No me pasa nada.
-Ya, seguro... Oye, mira, allí hay dos muy buenas. Y pueden ser sólo tuyas. Venga, ¿cuándo te he hecho una oferta mejor? -Decía Ryan de broma.
Pero Axel no reaccionaba. Chris comenzó:
-Oye, si estas pensando en la chica de antes...
-¡No estoy pensando en ella! ¡No estoy pensando en nada! Dejadme en paz.
Axel se alejó de ellos con un movimiento brusco.
-Axel -Chris lo llamó sin siquiera alzar la voz y él se detuvo. Axel no se giró cuando Chris volvió a hablar -. Mira, si no nos quieres decir qué te pasa, vale; pero hace un buen día así que disfruta, que para algo me habéis sacado de la cama.
Chris volvió a su banco. Se tumbó y tapó su rostro bajo un sombrero que llevaba para que no le diera el sol en los ojos. E intentó dormir aunque sabía que no sería posible teniendo a esos tres tan cerca.
Al final, Axel decidió hacer caso a Chris, como siempre acababa haciendo. Volvió con Leo y Ryan hasta donde estaban las chicas y pasó el rato haciendo como que esas muñequitas le interesaban algo...

jueves, 20 de enero de 2011

O.o 8- Please, more info about this guys.

Tania y Amalia llegaron a la entrada del supermercado, pero ya no había nadie. Bueno, sí había alguien, había bastante gente en realidad, pero no estaban ELLOS. Todos los que estaban eran gente "conocida" con la que hablaban si era necesario. Y en ese caso lo era...
-¡Hola, Carlo! -dijo Amalia.
-¡Hola! ¿Qué tal te va?
-Bien.
-¿Hoy vaís a venir al botellón?
-Nop.
-Vaya, qué pena...
-Pasaré por alto ese comentario... Oye, ¿hoy han venido nuevos al barrio?
-No lo sé, acabo de llegar hace nada... Pero Adrièn seguro que te puede decir algo, es el encargado del bote hoy...
-Ok, gracias.
Amalia fue hacia donde estaba Adrièn sin siquiera despedirse.

¡Qué mujer! Si al menos se dejara querer un poco... Si me dejara demostrarla cómo soy, si pudiera tener una oportunidad, cinco minutos, sólo cinco minutos con ella a solas... Pero ella no quiere. De todos modos si quisiera no sería ella...

-¡Hola, Adrièn!
-Ah, hola, Amalia. ¿Qué tal te va?
-Bien... Oye, tengo que hablar contigo un momento... Ven.
-Tú siempre tan directa... A ver, ¿qué quieres?
-Pues necesito que me digas a ver si conoces a cuatro tíos que no son de éste barrio pero que han venido hoy aquí, supongo que al botellón...
-¿Cómo son?
-Pues altos, visten como los pijos, iditotas...
-¿Y dices que son cuatro?
-Sí, eso digo.
-Pues seguramente sean los K4...
-Yap... Ahora me lo explicas.
-¿No sabes quienes son?
-No... ¿Tan conocidos son?
-Son los tios más populares de toda la ciudad. Nunca se sabe dónde van a aparecer, y donde aparecen siempre está lleno de gente... A ver, escucha Am, yo sé lo que todos saben sobre ellos...
-Que es...
-Estidian en un privado, pero no sé donde; les llaman los K4, no me preguntes por qué; y creo que se llaman: Chris, Axel, Leo y Ryan... Nunca los he visto, pero dicen que son muy peligrosos y que siempre hay heridos. Oye, ¿por qué te interesa ahora todo esto?
-Por nada... Pero, ¿sabes quién sabe algo más sobre ellos?
-Seguramente Lisa, Ester y Sonia...
-Vale, gracias. Ciao.
Adrièn se quedó con la palabra en la boca. Pero no le dió importancia: ya sabía cómo era ella...
Tania siguió a Amalia.
-¡Hola, chicas!
-¡Hola! ¿Qué haceís aquí?
-No tenemos tiempo para conversar, necesito que me deís toda la información que tengaís de los K4. ¡Ya!
-¿De los K4? ¿En serio estás interesada en ellos?
-Sonia...
-Vale, vale... Son :Christofer Adams, Leo...
-No me interesan sus nombres.
-¿Entonces?
-¿Cómo son? ¿Qué tipo de chicos son?
-Leo es un Don Juan, literalmente. Pero, al igual que Ryan, no les interesan las jóvenes... -dijo Ester.
-Chritofer es el más calmado, creo que nunca ha tenido novia... Toca el piano y el violín y está aprendiendo a tocar el arpa... -dijo Lisa risueña.
-Y Axel es el líder. Es el más guapo y alto y...
-Sonia...
-Es el que se mete en peleas todos los días... Bueno, ¿para qué querías saber...?
No pudo terminar la frase: Amalia ya se había ido.

lunes, 17 de enero de 2011

O.o 7- Hay que calmarle.

Los cuatro se habían quedado anonadados. Ninguno sabía qué hacer ahora...
-¿Por qué no la seguisteis?
-¿Por qué íbamos a seguirla?
-Porque... porque.... porque sí.
-¿Porque sí? ¿Sin más?
-Sí, porque sí y punto.
-¡Oh! Venga ya, Axel. Déjate de...
Axel cada vez estaba más y más enfurecido. No con sus amigos, no con nada en especial, en realidad ni siquiera él lo sabía, simplemente estaba enfurecido. Y cuando está así sólo se puede hacer una cosa...
Christofer lo sabía y por ello, antes de llegar a las manos, intentó calmarle y hacerle entrar en razón...
-No hemos venido a armar jaleo. Hemos venido a que te despejes, Axel. Así que vámonos ya al Cículo. Venga...
Axel le miró. Christofer sabía cómo convencerle, y le convenció para que olvidara a esa chica que, en realidad, no significa nada para ninguno...
-Es verdad, tienes razón... Vámonos...

Bueno, al menos he conseguido calmarle... Sólo espero que esa chica no vuelva a aparecer en lo que queda de tarde. Si la vuelve a ver estoy seguro de que llegará a las manos, no con ella, claro, pero alguien acabará muy mal herido... Mejor dicho, más malherido de lo normal. Será mejor que le entretengamos... Pero ¿con qué? A ver... mmm... Bah... eso se lo dejo a Ryan. Ahora se lo digo. y tambien tengo que preguntar a Leo sobre la chica, espero que se haya fijado aunque no sea de su tipo... Y después a aburrirnos un rato...

viernes, 14 de enero de 2011

O.o 6- Ha sido muy raro

Cuando Amalia llegó a casa de Tania aún estaba en estado de shock. Se la olvidó llamar en la plaza para no pillarla por sorpresa. En el portal, llamó impaciente por subir. Tania se sorprendió, pero la dejó pasar y subir a su casa, a su habitación.
-¿Qué te pasa? ¿Por qué no me avisaste con un mensaje al menos?
Amalia no podía contestar todavía. Cerró la puerta de la entrada y, como si de su propia casa se tratara, agarró del brazo a Tania y la llevó a la carrera a la habitación. En el camino saludó a los padres de ésta, así no se percatarían de nada. Cerró la puerta.
-No sé lo que me ha pasado.
-¿Qué?
-En serio, Tania, ha sido súper raro... Verás -Amalia se sentó en la cama-, cuando venía de camino para aquí, como cualquier día, me he encontrado con las réplicas exactas de los F4.
-¿Los F4?
-Sí, los del manga... Y además se comportan igual... Ha sido muy, MUY, raro...
-¿Dónde los has visto?
-Cerca del Mercadona, supongo que irían al botellón... Estaban intimidando a Cristian.
-¿A Cristian? ¿Qué les puede haber hecho él?
-Ni idea, pero fui y le saqué del embrollo.
-¿Que hiciste qué?
-Oh, venga, ni que fueras mi madre... Ya sabes que no soy de las que llegan a los puños. Sólo les...
-¿Les...?
-Me acerqué, di un golpe, pequeñito, a uno; dije lo siento... Y no sé cómo acabé batiéndome a un duelo de miradas con el que identifico con Tsukasa.
-¿Con...? ¿Estás loca? ¿Quiénes eran?
-No lo sé, deben de ser nuevos, porque jamás los había visto ni oído hablar de ellos...
-Ya... Vale, ¿qué te parece si vamos a dar una vuelta? Puede que...
-¿Los veamos?
-Tal vez...
-Vale, pero sin que nos vean, que pa' mí que ya me tienen fichada...
-Vale. Dame dos minutos y estoy lista ^^

martes, 11 de enero de 2011

O.o 5- Razón más que suficiente

Cristian Calvo, un simple estudiante de instituto, se tuvo que topar con aquellos cuatro... ¡Vaya suerte! Y la cosa mejora en cuanto aparece Amalia... Amalia. No tendría que haber aparecido. Así no se va a solucionar nada. Ellos son demasiado peligrosos. Demasiados poderosos. Controlan toda la ciudad. Tienen contactos en todas las áreas. La van a hacer picadillo en muy poco tiempo. Y el problema es que Amalia no es de las que se amedran, si lo fuera no habría ningún problema... No, Amalia va a luchar hasta que gane o muera; porque es imposible hacerla cambiar de opinión. Porque ella es así. Por eso, precisamente por eso, es por lo que Cris se ha levantado y se ha ido en cuanto él ha dejado de prestarle atención: porque si no lo hacia ella le mataría más tarde. Porque ella estaba haciendo eso para "salvarle". Por eso, aunque quería quedarse allí para hacer que ella se fuera, lejos de aquellos tíos, aunque deseaba que ella le hiciera caso por una vez en la vida... aún a pesar de todo, sabía que ella no le haría caso: es demasiado orgullosa. Por todo eso era mejor irse.

Amalia y aquel tío se miraron. Fijamente. Y entonces uno de los amigos de él dijo:
-Déjala, tío. Tampoco es para tanto...
-¡Cállate!
Continuó la guerra silenciosa de miradas. Durante varios minutos.
Al final él parpadeó. Y Amalia sonrió:
-Supongo que no hay más que decir...
Se dio la vuelta y se fue hacia la casa de su amiga. Nadie la ganaba a un serio, y menos alguien como él. No quería perder más tiempo. Y se fue...
Ellos no se movieron. Y cuando el cabecilla consiguió reaccionar, ella estaba lejos de su vista...

sábado, 8 de enero de 2011

O.o 4- ...¿infierno?

Aquellos cuatro "hombres", si es que se les puede llamar así, estaban intimidando a un chaval que Amalia conocía del instituto. Fue fijarse en eso y todo lo que había estado pensando se esfumó. Ahora lo único que importaba era que dejaran en paz a Cristofer, el chaval. Porque Cris es su amigo y ningún amigo suyo debe sentirse acobardado en su barrio.
Se encaminó hacia ellos, ya había trazado un plan... Ni iba a gritarles ni iba a decirles nada, ya se había topado muchas veces con ese tipo de chicos y no necesitaba más que pasar a su lado y...
Al tiempo que pasaba a su lado como un transeúnte más tropezó "sin querer" y dio un pequeño golpe al que tenía más cerca: precisamente el que parecía ser el ofendido por Cris...
-Lo sien... -comenzó a decir Amalia.
No dijo nada más. Sus ojos y los de él se habían entrelazado en una mirada eterna... Amalia recordó lo que habían estado haciendo esos dos ojos marrones profundos hacía menos de cinco segundos y le miró desafiante. Él no pudo aguantarlo.
-Llevaosla de aquí -dijo al tiempo que la empujaba hacia los otros tres.
Quién la sujetó, como un buen caballero, la ayudó a ponerse erguida y la dijo:
-Será mejor que te...
Pero Amalia no es de las que se quedan calladas...
-No entiendo cómo existen todavía personas como vosotros... Es repugnante -el que la había empujado se giró hacia ella, dando la espalda a Cris, quién, sabiendo cómo era Amalia, se alejó de allí lo más rápido posible.

miércoles, 5 de enero de 2011

O.o 3- ...¿cielo?

Amalia caminaba pensando en sus propias chorradas. No se fijaba en qué dejaba atrás ni en qué tenía delante. Simplemente caminaba. No necesitaba hacer ninguna otra cosa.
Entonces levantó la mirada por la misma razón que uno se mira el reloj de muñeca pero no se fija en la hora, sólo por hacerlo. Y el hacerlo la llevó al descubrimiento de algo que en el fondo no quería descubrir pero que llevaba años deseando que pasara. Fue una de esas veces en las que el corazón te da un vuelco y la cabeza intenta darte una explicación razonable, todo a la vez, y al final simplemente no obedeces ni al uno ni a la otra, al final te quedas estancado en el suelo incapaz de hacer nada más...
Lo que vio fue lo siguiente...
Cuatro chicos, de metro ochenta el más bajo, guapísimos, vestidos con la última moda y demasiado elitistas como para estar en ese barrio. Pero allí estaban...

No podía ser, no era cierto... Unos tíos ¿así? ¿aquí? Imposible... Pero si son casi como... No, que no puede ser estúpido cerebro, que es imposible... Pero, ¿y si sí? ¿Qué pasaría entonces? ¿Que qué pasaría? ¿Que qué pasaría? Oh, venga, Amalia, sabes perfectamente lo que pasaría: irías a conocerles a la de ya. Pero ya. ¡Ya!

Amalia se fijó en lo que hacían antes de acercarse a ellos. Tenía que saber cómo presentarse para no asustarles demasiado... Aunque si son tal y como son los personajes del manga que ella se había leído hace dos meses... Pues es por eso por lo que no se lo cree: son idénticos a los personajes principales masculinos y si tuvieran la misma personalidad... Se volvería loca.

domingo, 2 de enero de 2011

O.o 2- Camino al...

Después de comer no hay gran cosa que hacer para una adolescente de quince años en una ciudad durante las vacaciones de verano que no sea quedar con los amigos... Y Amalia no iba a ser menos...
Sin siquiera avisar, se vistió y se fue a casa de Tania, una de sus mejores amigas. Siempre hacía lo mismo: Amalia es de las que se presentan en tu casa y se quedan toda la tarde, eso es parte de su encanto. Pero también es de las que se van justo cuando deben irse, ni antes ni después, de las que siempre caen bien a tus padres y al final se convierten en parte de la familia y de las que siempre anteponen la felicidad de sus seres queridos a las imposiciones del destino (por ejemplo: sus padres)
Mientras caminaba sin pararse a pensar en que tal vez era demasiado pronto, Amalia se encaminó por parajes ya demasiado conocidos para ella como para que se fijara. No sólo había crecido allí, si no que además era la encargada de hacer de guía turística cuando conocía a alguien. Por ello necesitaba saberse todos los recovecos del barrio. Por ello la calle era su segunda casa. O, mejor dicho, la primera porque siempre se había sentido mejor al aire libre que encerrada...
Ese día eligió un camino un poco más largo de lo normal... Pasó por delante de los supermercados del barrio, que nunca entendió el porqué de que estuvieran todos tan cerca unos de otros, y así se enteró de quién iba a ir de botellón esa tarde. Aunque tampoco es que la interesase mucho, la verdad...
¿Por qué eligió ese camino aquel día? Quién sabe... Quizás la apetecía caminar o por una estúpida e inexplicable fuerza llamada "destino" (yo apuesto por la primera) ¡Qué más da en realidad! La cuestión es que fue por ese camino y no otro, la cuestión es que si no lo hubiera hecho no hubiera ocurrido lo que ocurrió...