martes, 12 de abril de 2011

Nadie como tú para ser mi primera víctima.

Sintiéndolo mucho, querido enemigo, voy a tener que matarte y que acabar contigo y tú efímera existencia, si la comparamos con la existencia del universo... Pues en el mundo no hay espacio suficiente como para que convivamos sin interferir el uno en el otro, sin influir en los designios de nuestras almas. Cada uno debería estar en un mundo distinto, distante, en una punta del universo, lejos incluso de nosotros mismos, de nuestro parte material. Sé que lo que ahora digo no tiene el más mínimo sentido pues si estuviéramos tan lejos seguramente no seríamos enemigos, pero es necesario creer que existe una forma de que los dos seamos felices y vivamos tranquilos, en armonía con nuestro propio fuero interno. Todo esto es simplemente una utopía, algo simbólico. Y no es necesario comprender el alcance de mis palabras porque al final, en este tiempo y espacio en el que nos ha tocado vivir, los dos sabemos que sólo uno sobrevivirá... Y ese seré yo. Porque soy quien tiene experiencia en el arte de la guerra, soy yo quien conoce los movimientos de las estrellas que mandan en tu destino, quien controla sin que te des cuenta todo cuanto haces o dices, porque aunque pienses que me has vencido sabes que sólo es una artimaña más de las muchas que yo utilizo para que tú caída sea más y más sonada, porque mientras duermes controlo tus sueños y mientras comes controlo tu apetito, porque aún esperas a que llegue un día, sin más, y se meta una bala de hielo entre ceja y ceja; porque piensas que la muerte es mucho más dulce que la vida y que si te matara te haría un gran favor. Por eso, por todo eso, te deseo una agradable vida...

...hasta que nos veamos...

miércoles, 6 de abril de 2011

^^ Desgracias consecutivas II

Las clases ya se habían acabado y Ailyn se dirigía hacia su casa. Aburrida y sola. Mientras caminaba se percataba de las furiosas miradas que la seguían a distancia, entre ellas las de Sarah&company. Dio gracias a Dios al llegar a su portal. Era mejor estar lejos del campo de visión de esas entrometidas. Llamó al ascensor. Tardaron unos segundos en abrirse las puertas y entró. Pulsó el botón plateado con el cuatro dibujado en negro y las puertas comenzaron a cerrarse. Justo antes de que se cerraran del todo, una mano las detuvo y las puertas se abrieron de nuevo. Ella se quedó perpleja al mirar al causante de aquello: era el idiota de los libros...
-Tú...-susurró con una mezcla de odio, sorpresa y repulsión en la voz.
Él la miró con rabia y entró, poniéndose tan lejos de ella como el pequeño habitáculo le permitía. En ningún momento Ailyn le había dejado de mirarlo y la ira de él crecía por momentos.
-!¿QUÉ ESTAS MIRANDO?!- Gritó cuando ya no pudo aguantarlo más, lo cuál no superaba los treinta segundos...
-Es que colecciono caras y me faltaba la de un idiota, ya ves- Dijo ella.
Él pulsó el botón del quinto piso enfadado e impaciente por salir de allí.
El ascensor comenzó a subir,poco a poco. Llegando al segundo piso, de repente, se agitó y se paró.

martes, 5 de abril de 2011

^^ Desgracias consecutivas I

Desde San Valentín, Ailyn ha vivido la semana más rutinaria de su vida de estudiante. Las clases las pasaba como si estuviera en un bucle: llega al aula, se sienta, saca los libros, escucha las palabras del profesor, toma algún apunte, suena de repente la campana, recoje sus cosas, sale de clase y vuelta a empezar. Sólo durante el descanso se relaciona con algún ser humano, con Sakura exactamente, su mejor y única amiga.
-¿Qué tal la mañana?
-Aburrida. ¿Y tú?
-Igual.
-¿Sabes lo que he oído por ahí?
-¿Tiene que ver conmigo?
-Sino tuviera no te lo contaría...
-Ok... A ver, ¿qué es lo que se piensa de mí ahora?
-Que eres una zorra.
-¿Sí? Qué bien...
-Ailyn, se dice que Leo está por ti...
-¿Por mí? Imposible.
-Dicen que os ven ir y volver juntos del instituto...
-Ya...
-Y que, como él te mira mucho y tú no le haces ni caso, seguramente estáis juntos. Pero en secreto. Por eso no lo demuestras...
-Eso son chorradas.
-Lo sé, pero... ¿es cierto?
-No, Sakura, no es cierto.
-¿Entonces?
-Se ha mudado a mi calle, por eso parece que vamos y venimos juntos... Y me da igual si me mira o no...
-Ahhh...
-Bueno, vuelvo a clase. Ciao.
-Sayonara.
Ailyn caminaba por el pasillo cuando se chocó con un chico y se cayeron al suelo los libros que él llevaba.
-Lo siento, no te había visto... -dijo ella.
-Es evidente.
Ailyn recogió deprisa los libros y se los dio en mano.
-Disculpa, pero yo no te he insultado todavía...
-¿Pero tú quién te crees que eres?
-No lo sé, pero tú un idiota...
Ailyn se fue a clase, no tenía ganas de seguir discuiendo. Y menos con seres tan inferiores a ella.

lunes, 4 de abril de 2011

^^ Preámbulo de mi felicidad

14 - 2 - 2011

Hoy es San Valentín.
Lo digo por quién no lo sepa...
No entiendo éste día. No entiendo a la gente. ¿Por qué o se vuelven patéticamente obsesivos con esto de los regalos u odian todo lo relacionado con el amor? Porque, en realidad, el amor es un sentimiento precioso que te convierte en la persona más afortunada de la tierra; porque es cierto que te hace sufrir pero también es cierto que sin él no valdría la pena hacer el camino de la vida.
No sé cómo he podido escribir eso... Soy la menos indicada para decir esto pues, por ahora, no he conocido ese tan nombrado sentimiento. Y aún así lo defiendo... Es patético.

[21:07]

A las cinco y media fui a la quedada que habían organizado los de clase por SV. Ha sido en el lago. Estaba todo el instituto. Literalmente. Sarah & company lo habían decorado con un escenario y postes llenos de corazones y flores. Habían contratado a un DJ (o sea, Mickel). Todo era rosa y rojo y más rosa y más rojo... Por poco lo incendio a posta. Ha sido un trauma. Y eso no era todo lo peor... Lo peor vino después...
Cuando llegué allí y vi las mesas llenas de alcohol (y chuches, pero principalmente alcohol) todo en lo que pude pensar fue en cómo añadir laxantes a sus bebidas. El problema era que no tenía laxantes a mano en ese momento...
Los chicos o bien estaban bailando breack o (y es cierto, no me lo estoy inventando) caminaban sobre el lago helado. Las chicas, por su parte, estaban todas hablando en corrillos.
Noa se acercó a mí en cuanto me vio y me contó que Isa y Román se estaban liando en los arbustos, que Estela ya estaba borracha y que Diego se aprovechaba de ella y que (y, al parecer, ésto debería ser lo más importante para mí) Leo estaba bucándome para algo... Ninguna de las tres noticias me interesaba.
Di una vuelta por la playa. Sin pensar demasiado. No había nada (ni nadie) que me interesara. Y justo cuando iba a marcharme vi como los idiotas de mis compañeros de clase (los que caminaban sobre el lago) se hundían en el agua...
La verdad es que se veía venir.
Corrí hacia el lago para ayudarlos. De los cinco que habían estado haciendo el tonto sobre el hielo, sólo dos estaban en el agua: Macos y Stefano. Como no podía ser de otro modo... Los otros tres corrieron a salvarse.
Al llegar al hielo caminé hasta donde estaban, despacio. Me puse juntos a ellos, de rodillas en el hielo, y les ayudé a salir. Primero a Stefano, después a Marcos. Poco a poco volvimos a la playa. Allí pedí algo con lo que taparlos. Y les eché una buena bronca. Creo que no volverán a hacerlo en un tiempo. Yo me había mojado un poco y, sin que me diera cuenta, se me acercó por la espalda Leo. Que si estaba bien, que si tenía frío. Mientras lo decía me puso su abrigo en los hombros y me abrazó. Era como si estuviésemos solos. Nunca entenderé a ese tío...
Obviamente me zafé de él y me fui a casa a cambiarme.
En el camino me cruzé con un grupo de chicos. No sé por qué me fijé en ellos. Pero uno de ellos se me quedó mirando demasiado fijamente... De alguna forma creo que ya lo conocía de antes... Pero no le di importancia.
Y aquí estoy, en casa, cambiándome. Acabo de darme una ducha de tres cuartos de hora y sólo llevo encima el albornoz. Hoy ya no voy a salir de casa. No tengo ganas.
La calle está desierta. Muy desierta.
Acaban de encender una luz en los pisos de en frente. Abren una cortina. Alguien, un chico, sin camiseta, está de espaldas a mí. ¿Quién será? No tengo a ningún vecino que esté tan... mmm... (vamos que el chaval no está nada mal ^^)
Se está girando. Venga, un poco más, sólo un poquito más y... ¡Mierda! ¡Es Leo! ¡Leo! El inbécil de mi instituto. ¿Qué narices hace ahí?
Oh, no... Me ha visto.

[23: 48]

Acabo de cenar. Sí, Leo me a visto. Y ya sé por qué estaba allí: su familia se acaba de mudar. ¿Por qué precisamente frente a mi bloque? Ni idea. Pero no voy a pensar en ello. No merece la pena...

sábado, 2 de abril de 2011

O.o 38- Cacofonía de sueños...

-Pero si todo eso es cierto...
-Es cierto, no lo dudes. ¿Recordaís cuando de pequeños fuimos a los Alpes? ¿Recordaís que fui yo quién os obligó a quedaros en el albergue? Fue porque también tuve una de estas, así fue como supe que se avecinaba tormenta...
-O eso o miraste los informes del meteosat -Rió Ryan.
-En serio chicos, no estoy bromeando.
-Pero, Chris, no tiene sentido... ¿Qué más da que tú abuela o bisabuela o lo que sea fuera una ...? ¿No te das cuenta de que eso no tiene ni pies ni cabeza?
-Ya, pero...
Mientras ellos dos discutían sobre si lo que Chris llamaba premoniciones era o no real y fiable, Leo contestó a una llamada...
-Chicos, tenemos que irnos, Axel está en peligro...
En un primer momento aquellas palabras fueron todo lo vivo de la estancia, después comenzaron a moverse, más rápido que nunca...
Todos se prepararon lo mejor que pudieron para ir a ayudar a Axel, que era lo más importante en es momento. No había tiempo para discutir sobre ética y moral, sobre sueños e imposibles, porque cuando la cacofonía empieza sólo puedes dejarte llevar...