viernes, 14 de octubre de 2011

Omh 7

Durante un tiempo continuó andando. Siempre hacia las profundidades. En una longitud y una latitud totalmente desconocidas para ella. Pero siguió bajando. Para llegar a algún sitio.
Al final, como si del túnel de la muerte se tratara, y por tópico que pareciese, vio una luz. Era sólo un suave resplandor que se convirtió, al final, en una cegadora florescencia.
La antítesis de su llegada.
Aquel inicio del fin.
Cuando entró venía de un día de invierno cualquiera. Uno de esos días en los que el aire parece cortarte la piel y el sol te deslumbra al reflejarse en cualquier superficie blanca. Esos en los que, pese a todos los inconvenientes, quieres quedarte en la calle disfrutando de los pocos rayos del sol que desprenden algo de calor.
Cuando entró en aquella casa todo era oscuridad. Simple y pura oscuridad. Como un presagio de lo que sería su vida de ahí en adelante. Pero ella ni siquiera lo tuvo en cuenta. Sólo se detuvo, molesta, esperando a que sus pupilas se acompasasen al lugar. Intentando descubrir cómo era y sin poder escuchar nada.
Indicios de vida en el silencio.
Pasillo negruzco con un réquiem de fondo.

domingo, 9 de octubre de 2011

Omh 6

Pero por ahora sigue descendiendo. No hay tiempo para pararse a pensar en este tipo de cosas. No hay tiempo para no pensar.
En muchas ocasiones la han dicho que la única forma de conocer el futuro es comprender el pasado. Así como aparentemente en la historia de la humanidad aparecen perfilados lo que podría llamarse esquemas continuos circulares, también puede aplicarse esto mismo a la propia vida. Desgraciadamente siempre hay una excepción a la regla. Y ella es la excepción a esta regla.
No puede comprender su pasado porque no hay nada que comprender. Simplemente nació (la hicieron nacer) y creció a base de golpes de suerte. Y ahí se termina todo. A partir del instante en que cambió su rumbo y dejó de lado lo que había planeado para su existencia, fue cuando renació.
El problema de renacer es que existe la posibilidad de volver a morir. O la certeza. Además del concepto de haber muerto anteriormente.
Para su YO antiguo eso supondría una gran pregunta filosófica. ¿Qué pasó conmigo? ¿Qué ha muerto? ¿Sigo siendo Yo? ¿O soy otra persona? ¿En qué he cambiado? ¿En qué no? ¿Si no he cambiado en algo, quién soy?
Para su YO actual todos esos interrogantes tienen que pasar a un segundo plano. Pensar en todo eso sería desperdiciar el tiempo que tiene para completar la misión. Además de algo inútil.

martes, 4 de octubre de 2011

Omh 5

Cada paso que da, cada segundo que pasa, la acerca más y más a ese teatro. Sabe que podrá hacerlo, para eso la han preparado. Por eso firmó y aceptó la misión. Porque era su destino. Y por eso continúa descendiendo hacia un lugar al que una vez llamó casa.
Es una apátrida.
Nadie lo sabe.
Tener que volver a vivir en un mundo en el que los humanos se intentan matar unos a otros es la mayor prueba de valor que ella puede darles. Intentará comprender lo que pasa, la secuencia de pensamientos encadenados, que tiene lugar en la mente del resto de los especímenes de su especie. Necesita una referencia de comportamiento.
Cuando esté analizando a los elementos decorativos a los que ha de llamar amigos se dará cuenta de que todos están igual que ella. Todos los adolescentes tienen las mismas dudas y todos reclaman lo mismo. Todos se sienten solos e incomprendidos en el mundo y todos intentan ocultarlo frente a los demás. Todos se rebelan contra las normas y dictaduras y todos hablan como si cada palabra que saliera de sus labios fuera la solución a todos los problemas.
Eso no la ayuda.
La hace sentirse todavía peor.

martes, 20 de septiembre de 2011

Una eternidad tras otra

Recordamos cada tropiezo, pero no cada paso del camino.
Cuando tropezamos necesitamos a alguien que nos ayude a levantarnos.
Cuando caminamos sólo necesitamos un camino que seguir.
En el momento en el que aprendamos a caminar junto a alguien
no volveremos a tropezar.

viernes, 2 de septiembre de 2011

O.o 40- Reunión desde el más allá...

Axel bajó hasta el tercer sótano. Las puertas se abrieron y encontró una gran sala llena de tubos de ensayo, pipetas, vasos de precipitados, probetas, mecheros bunsen, papel de filtro, papeles con gráficos, pizarras llenas de ecuaciones... y humo. Humo negro por todas partes.
-¿Qué está pasando aquí? -Dijo al tiempo que tosía.
-¿Eh? ¿Quién anda ahí? -Gritó la voz de su tío.
-¡Tío! Soy yo, Axel.
-¿Axel? ¿Qué haces aquí?
-Eso tendría que preguntarlo yo...
Cada uno iba andando hacia algún lugar, intentando encontrarse. Ambos tenían una mano sobre la boca y otra estendida para intentar adivinar por dónde caminaban. Al final consiguieron cogerse (Axel lo agarró de la camisa) y salieron del sótano. Ya en el ascensor consiguieron verse las caras.
A ojos de Axel, Daw no había cambiado casi nada. Seguía teniendo las mismas canas de siempre, la misma camisa verde fosforirto de siempre, las mismas bermudas rotas y las mismas deprotivas desgastadas. Sólo había una cosa que revelaba el paso del tiempo: las nuevas arrugas de alrededor de sus ojos. Prácticamente, el tiempo no había pasado por él.

jueves, 1 de septiembre de 2011

O.o 39- Carrera discontínua

-¿Llamaste a su casa?
-Sí, pero no tienen línea...
-Nadie sabe cómo ha podido pasar, se suponía que estaba bajo llave...
-Faltan diez minutos para entrar en los terrenos de los Dietrich -dijo el chófer.
-Vaya... esto se está poniendo cada vez peor...
Christofer, Leo y Ryan entraron en casa de Axel. Todo parecía normal. Quizás se hubiera movido algún cuadro o, si te pararás a mirar detenidamente las flores del jarrón, pudieras ver un pequeño balanceo... Pero qué más da.
Corrieron hacia el ascensor. Uno de los mayordomos estaba esperándolos.
-Hola, Greek, ¿hasta dónde debemos preocuparnos?
-No demasiado, signorino DiAngelo. Sólo ha sido un pequeño temblor que ha sacudido la cámara que contiene el sótano. Quizás Herr Dietrich y la muchacha que lo acompañaba se hayan asustado, pero dudo que hayan llegado a hacerse nada grave...
-En eso tienes razón, Axel es fuerte.
Cuando salieron del ascensor Axel y Amalia corrieron y corrieron hasta que se golpearon con Ryan...
-¡Qué...!¿Qué haceís aquí?
-¡Axel! ¡Menos mal que estás bien! -Dijo Leo.
-Vamos, tenemos que ir a... -Comenzó Ryan.
-Lleváosla -Dijo Axel señalando a Amalia-. Tengo que bajar al tercer sótano. Tengo que ver a mi tío.
Axel corrió pasillo adelante hasta un nuevo ascersor, más pequeño que el anterior, y entra. Tras él se cierran las puertas.

lunes, 22 de agosto de 2011

Carroña

Comencé a caminar, sin pensar a dónde me dirigía, y llegué al borde de un acantilado.
Oía los coches pasar a mi espalda, por lo que seguramente cerca hubiese una carretera; pero no me quise dar la vuelta. Lo único que me envolvía era la oscuridad de mi mente y la luz del mediodía.
Aquel era el mejor lugar del mundo para un suicidio. La última imagen que verían mis ojos era una llanura vírgen, desértica, bajo un cielo azul y limpio. Podías llenar los pulmones de aire puro, hasta el fondo. Podías cerrar los ojos, hacer caso omiso a los coches ocasionales que pasaban a tu espalda, y escuchar el silencio al fin.
Pero pensándolo bien, ese no era el mejor momento. A plena luz del día cualquiera podía verlo... y terminar salvándote la vida. Y entonces, ¿de qué hubiera servido lanzárte al vacío y golpearte el cuerpo? ¿Para qué derramar tanta sangre si nisiquiera te has herido el cráneo? ¿Por qué no te has roto el cuello?
Entonces tú vida sería el horario de un hospital. Contínuas pruebas clínicas inservibles. Dolor. Sonrisas vacías. Y, al final, años más tarde, la eutanasia.
O quizás nadie se dé cuenta y te quedes tirado en el suelo esperando a que se te gasten las energías. Esperando a dar tu último aliento. Los buitres se acercaran cuando ya no puedas verlos y señalaran el camino hacia un cuerpo incompleto a los forenses.
Pero esa no será mi vida.

viernes, 5 de agosto de 2011

Sorry!!!! ♥

Perdonad por no haber continuado las publicaciones, pero he tenido mucho lío... xD
Se me han juntado exámenes, viajes, reformas.... (en serio, no es coña)
Pero para volver a poner todo esto en orden primero tengo que ordenar algunas cosas.

Primero deciros que las historias van a continuar, aunque quizás tarde un poco en retomarlas. En un principio intentaré tenerlas todas de nuevo en activo como máximo en septiembre. Algunas sé cómo van a contunuar y otras no, por lo tanto intentaré haceros un resumen:

Omh: volveré a publicarla dentro de unos días, en cuanto tenga más material. Será pronto.
O.o: tardaré un poco más. Seguramente las entradas vuelvan a publicarse periódicamente desde el uno de Septiembre.
^^: no tengo la menor idea.
Darkness: voy a quitarla del blog. Lo publicado se queda, pero no la continuaré aquí. Seguiré escribiéndola de todos modos por mi cuenta.
TyK: ya que no tuvo mucho éxito, la dejo. Al menos por ahora, quizás vuelva a ella algún día.

Eso es todo cuanto debo decir de las historias.

Bss.

viernes, 1 de julio de 2011

Omh 4

Antes de que acabe su último paseo en soledad necesita descubrir quién es ella. Qué parte es la real. La que va a tener que esconder. O la que ha estado escondiendo desde que aquello comenzó. Si supiera la respuesta todo sería más fácil. Sabría qué hacer exactamente: esconderse o darse a la luz. Pero no lo sabe. Sólo conoce lo que se la explicó en el informe de la misión.
Cambió su vida.
Ese momento, nunca podría ser otro, es el momento de inflexión de su existencia.
El informe.
La firma.
Una carpeta tamaño DIN A5 cerrada con goma elástica, metida en un sobre forrado por dentro con aluminio, que será escondida en el cuarto cajón de la mesilla de noche, bajo el fondo, en el hueco creado por las maderas. Allí nadie lo verá. Nadie buscaría nada en la habitación de una adolescente de dieciséis años sociable y sin tiempo en la agenda para espiar a nadie y con unas notas mediocres en todo lo que tiene que ver con la tecnología.
Pero aún quedan cinco días para que tenga que asumir ese papel. Aún está sola. Y lo estará cinco días más. Pero está preparada. Afrontar todo lo que la viene encima es algo para lo que nació, eso piensa. Y no dejará que nadie lo ponga en duda.
Por ahora.

domingo, 26 de junio de 2011

Omh 3

Dentro de cinco días ella deberá estar en su casa. Con su familia. Esas personas que la quisieron cuando fue mezquina y mortal y de las cuales se había ido olvidando conforme pasaban los días. Y tendrá que sonreír y obedecer y tendrá que hacer un esfuerzo, que podría llamarse sobrehumano, para recordar todas las normas de la sociedad de la que consiguió salir sin quererlo y a la que tiene que volver por la fuerza, como se suele decir.
Pero antes de eso tiene que salir de allí.
Cuanto antes.
Y sin mirar atrás.
Muchos recuerdos quedarán escondidos bajo toneladas de superficialidad y máscaras sonrientes. Esconder el pasado fue parte de su entrenamiento. Nadie la dijo que lo que escondía al comienzo de aquella travesía tendría que ser su imagen aparente en aquel momento. Nadie la dijo que la apariencia que había convertido en su forma de ser iba a tener que ser escondida como si de un virus se tratase. Y tampoco era necesario. Porque al fin y al cabo esa información es inútil.
Ella ha aprendido a guiarse por el instinto.
O eso se supone.

martes, 21 de junio de 2011

Omh 2

Pero ahora lo sabe, o al menos cree saberlo. Aunque ya no la sirva de mucho. Porque ahora las prioridades son otras. Ahora es cuando debe demostrar todo lo que ha aprendido durante su estancia. Demostrar que no fue inútil. Y no quiere defraudarlos. No quiere defraudarlo. Sobre todo a él, que fue quien la empujó a dar el primer paso lejos de la vorágine. Gracias a él, la fin y al cabo, sigue viva.
Pero eso no tiene importancia.
Ya no es necesario que exista alguien como ella.
De todos modos sigue caminando hacia su teórica salvación. Así podrá como mínimo calmar su consciencia recién reanimada. Dejarla dormir demasiado tiempo fue una mala idea pues ya se había olvidado de cómo era tener que rendir cuentas. Y acostumbrarse se estaba descubriendo como una cuesta cuesta arriba.
Pero eso no es nada en comparación con todo lo que tubo que aguantar para llegar a dónde está ahora. Desde esa oscuridad eterna hacia la infinita luz. Paso a paso. Consiguiendo superar a todos los que antaño intentaron hacer realidad la leyenda. Pero como hombres que eran perdieron la vida intentando hacer realidad un espejismo que no estaba allí para que ellos lo vieran.

jueves, 16 de junio de 2011

Omh

Nueve meses más tarde, aún no ha dejado de pensar que el amor sólo es una pérdida de tiempo. Quizás no haya nadie en la tierra capaz de comprenderla, pese a todo sigue su camino descendiendo hacia las profundidades de la oscuridad y la soledad. Allí se siente sola, reinando en su propio mundo, no hay ser que la acompañe en esa estúpida travesía. No se sabe cómo pudo llegar a esta situación. Puede que ni siquiera ella lo sepa. Qué más da. Ahora lo importante es que los pasos que dio sirvan para llevarla de vuelta a la humanidad. Esa cruenta raza de inteligencia desperdiciada.
Ahora intenta pensar en una forma de llegar a realizar esos sueños que guardó en el fondo del cajón hace ya casi un año, justo cuando comenzó aquel torbellino de situaciones encadenadas. Nadie pudo frenarla. Ella tampoco supo en su momento hacia qué se encaminaba. Pero eso no impidió que los designios del sino se cumplieran. Al fin y al cabo hubo un tiempo en el que fue humana y tuvo ambiciones.
Mas nunca fue suficiente.
Siempre quiso llegar a algo más.
Desgraciadamente, tarde se dio cuenta de que era la perfección encarnada, la imperfecta perfección de un ser humano reencarnado...

miércoles, 18 de mayo de 2011

¿Apostamos?

¿Apostamos? te pregunto y tu sonries con malicia y aceptas.
No sabemos el precio que tendremos que pagar si fallamos, ni cual será el premio si vencemos. Tan solo sabemos que nos quedan unas largas tardes aprendiendo y enseñando, pasandolo bien y disfrutando, sin preocupaciones.
Vaya.. la descripción de un simple juego parece una comparación con nuestras vidas...
No era mi intención, pero aun así me encanta.

martes, 12 de abril de 2011

Nadie como tú para ser mi primera víctima.

Sintiéndolo mucho, querido enemigo, voy a tener que matarte y que acabar contigo y tú efímera existencia, si la comparamos con la existencia del universo... Pues en el mundo no hay espacio suficiente como para que convivamos sin interferir el uno en el otro, sin influir en los designios de nuestras almas. Cada uno debería estar en un mundo distinto, distante, en una punta del universo, lejos incluso de nosotros mismos, de nuestro parte material. Sé que lo que ahora digo no tiene el más mínimo sentido pues si estuviéramos tan lejos seguramente no seríamos enemigos, pero es necesario creer que existe una forma de que los dos seamos felices y vivamos tranquilos, en armonía con nuestro propio fuero interno. Todo esto es simplemente una utopía, algo simbólico. Y no es necesario comprender el alcance de mis palabras porque al final, en este tiempo y espacio en el que nos ha tocado vivir, los dos sabemos que sólo uno sobrevivirá... Y ese seré yo. Porque soy quien tiene experiencia en el arte de la guerra, soy yo quien conoce los movimientos de las estrellas que mandan en tu destino, quien controla sin que te des cuenta todo cuanto haces o dices, porque aunque pienses que me has vencido sabes que sólo es una artimaña más de las muchas que yo utilizo para que tú caída sea más y más sonada, porque mientras duermes controlo tus sueños y mientras comes controlo tu apetito, porque aún esperas a que llegue un día, sin más, y se meta una bala de hielo entre ceja y ceja; porque piensas que la muerte es mucho más dulce que la vida y que si te matara te haría un gran favor. Por eso, por todo eso, te deseo una agradable vida...

...hasta que nos veamos...

miércoles, 6 de abril de 2011

^^ Desgracias consecutivas II

Las clases ya se habían acabado y Ailyn se dirigía hacia su casa. Aburrida y sola. Mientras caminaba se percataba de las furiosas miradas que la seguían a distancia, entre ellas las de Sarah&company. Dio gracias a Dios al llegar a su portal. Era mejor estar lejos del campo de visión de esas entrometidas. Llamó al ascensor. Tardaron unos segundos en abrirse las puertas y entró. Pulsó el botón plateado con el cuatro dibujado en negro y las puertas comenzaron a cerrarse. Justo antes de que se cerraran del todo, una mano las detuvo y las puertas se abrieron de nuevo. Ella se quedó perpleja al mirar al causante de aquello: era el idiota de los libros...
-Tú...-susurró con una mezcla de odio, sorpresa y repulsión en la voz.
Él la miró con rabia y entró, poniéndose tan lejos de ella como el pequeño habitáculo le permitía. En ningún momento Ailyn le había dejado de mirarlo y la ira de él crecía por momentos.
-!¿QUÉ ESTAS MIRANDO?!- Gritó cuando ya no pudo aguantarlo más, lo cuál no superaba los treinta segundos...
-Es que colecciono caras y me faltaba la de un idiota, ya ves- Dijo ella.
Él pulsó el botón del quinto piso enfadado e impaciente por salir de allí.
El ascensor comenzó a subir,poco a poco. Llegando al segundo piso, de repente, se agitó y se paró.

martes, 5 de abril de 2011

^^ Desgracias consecutivas I

Desde San Valentín, Ailyn ha vivido la semana más rutinaria de su vida de estudiante. Las clases las pasaba como si estuviera en un bucle: llega al aula, se sienta, saca los libros, escucha las palabras del profesor, toma algún apunte, suena de repente la campana, recoje sus cosas, sale de clase y vuelta a empezar. Sólo durante el descanso se relaciona con algún ser humano, con Sakura exactamente, su mejor y única amiga.
-¿Qué tal la mañana?
-Aburrida. ¿Y tú?
-Igual.
-¿Sabes lo que he oído por ahí?
-¿Tiene que ver conmigo?
-Sino tuviera no te lo contaría...
-Ok... A ver, ¿qué es lo que se piensa de mí ahora?
-Que eres una zorra.
-¿Sí? Qué bien...
-Ailyn, se dice que Leo está por ti...
-¿Por mí? Imposible.
-Dicen que os ven ir y volver juntos del instituto...
-Ya...
-Y que, como él te mira mucho y tú no le haces ni caso, seguramente estáis juntos. Pero en secreto. Por eso no lo demuestras...
-Eso son chorradas.
-Lo sé, pero... ¿es cierto?
-No, Sakura, no es cierto.
-¿Entonces?
-Se ha mudado a mi calle, por eso parece que vamos y venimos juntos... Y me da igual si me mira o no...
-Ahhh...
-Bueno, vuelvo a clase. Ciao.
-Sayonara.
Ailyn caminaba por el pasillo cuando se chocó con un chico y se cayeron al suelo los libros que él llevaba.
-Lo siento, no te había visto... -dijo ella.
-Es evidente.
Ailyn recogió deprisa los libros y se los dio en mano.
-Disculpa, pero yo no te he insultado todavía...
-¿Pero tú quién te crees que eres?
-No lo sé, pero tú un idiota...
Ailyn se fue a clase, no tenía ganas de seguir discuiendo. Y menos con seres tan inferiores a ella.

lunes, 4 de abril de 2011

^^ Preámbulo de mi felicidad

14 - 2 - 2011

Hoy es San Valentín.
Lo digo por quién no lo sepa...
No entiendo éste día. No entiendo a la gente. ¿Por qué o se vuelven patéticamente obsesivos con esto de los regalos u odian todo lo relacionado con el amor? Porque, en realidad, el amor es un sentimiento precioso que te convierte en la persona más afortunada de la tierra; porque es cierto que te hace sufrir pero también es cierto que sin él no valdría la pena hacer el camino de la vida.
No sé cómo he podido escribir eso... Soy la menos indicada para decir esto pues, por ahora, no he conocido ese tan nombrado sentimiento. Y aún así lo defiendo... Es patético.

[21:07]

A las cinco y media fui a la quedada que habían organizado los de clase por SV. Ha sido en el lago. Estaba todo el instituto. Literalmente. Sarah & company lo habían decorado con un escenario y postes llenos de corazones y flores. Habían contratado a un DJ (o sea, Mickel). Todo era rosa y rojo y más rosa y más rojo... Por poco lo incendio a posta. Ha sido un trauma. Y eso no era todo lo peor... Lo peor vino después...
Cuando llegué allí y vi las mesas llenas de alcohol (y chuches, pero principalmente alcohol) todo en lo que pude pensar fue en cómo añadir laxantes a sus bebidas. El problema era que no tenía laxantes a mano en ese momento...
Los chicos o bien estaban bailando breack o (y es cierto, no me lo estoy inventando) caminaban sobre el lago helado. Las chicas, por su parte, estaban todas hablando en corrillos.
Noa se acercó a mí en cuanto me vio y me contó que Isa y Román se estaban liando en los arbustos, que Estela ya estaba borracha y que Diego se aprovechaba de ella y que (y, al parecer, ésto debería ser lo más importante para mí) Leo estaba bucándome para algo... Ninguna de las tres noticias me interesaba.
Di una vuelta por la playa. Sin pensar demasiado. No había nada (ni nadie) que me interesara. Y justo cuando iba a marcharme vi como los idiotas de mis compañeros de clase (los que caminaban sobre el lago) se hundían en el agua...
La verdad es que se veía venir.
Corrí hacia el lago para ayudarlos. De los cinco que habían estado haciendo el tonto sobre el hielo, sólo dos estaban en el agua: Macos y Stefano. Como no podía ser de otro modo... Los otros tres corrieron a salvarse.
Al llegar al hielo caminé hasta donde estaban, despacio. Me puse juntos a ellos, de rodillas en el hielo, y les ayudé a salir. Primero a Stefano, después a Marcos. Poco a poco volvimos a la playa. Allí pedí algo con lo que taparlos. Y les eché una buena bronca. Creo que no volverán a hacerlo en un tiempo. Yo me había mojado un poco y, sin que me diera cuenta, se me acercó por la espalda Leo. Que si estaba bien, que si tenía frío. Mientras lo decía me puso su abrigo en los hombros y me abrazó. Era como si estuviésemos solos. Nunca entenderé a ese tío...
Obviamente me zafé de él y me fui a casa a cambiarme.
En el camino me cruzé con un grupo de chicos. No sé por qué me fijé en ellos. Pero uno de ellos se me quedó mirando demasiado fijamente... De alguna forma creo que ya lo conocía de antes... Pero no le di importancia.
Y aquí estoy, en casa, cambiándome. Acabo de darme una ducha de tres cuartos de hora y sólo llevo encima el albornoz. Hoy ya no voy a salir de casa. No tengo ganas.
La calle está desierta. Muy desierta.
Acaban de encender una luz en los pisos de en frente. Abren una cortina. Alguien, un chico, sin camiseta, está de espaldas a mí. ¿Quién será? No tengo a ningún vecino que esté tan... mmm... (vamos que el chaval no está nada mal ^^)
Se está girando. Venga, un poco más, sólo un poquito más y... ¡Mierda! ¡Es Leo! ¡Leo! El inbécil de mi instituto. ¿Qué narices hace ahí?
Oh, no... Me ha visto.

[23: 48]

Acabo de cenar. Sí, Leo me a visto. Y ya sé por qué estaba allí: su familia se acaba de mudar. ¿Por qué precisamente frente a mi bloque? Ni idea. Pero no voy a pensar en ello. No merece la pena...

sábado, 2 de abril de 2011

O.o 38- Cacofonía de sueños...

-Pero si todo eso es cierto...
-Es cierto, no lo dudes. ¿Recordaís cuando de pequeños fuimos a los Alpes? ¿Recordaís que fui yo quién os obligó a quedaros en el albergue? Fue porque también tuve una de estas, así fue como supe que se avecinaba tormenta...
-O eso o miraste los informes del meteosat -Rió Ryan.
-En serio chicos, no estoy bromeando.
-Pero, Chris, no tiene sentido... ¿Qué más da que tú abuela o bisabuela o lo que sea fuera una ...? ¿No te das cuenta de que eso no tiene ni pies ni cabeza?
-Ya, pero...
Mientras ellos dos discutían sobre si lo que Chris llamaba premoniciones era o no real y fiable, Leo contestó a una llamada...
-Chicos, tenemos que irnos, Axel está en peligro...
En un primer momento aquellas palabras fueron todo lo vivo de la estancia, después comenzaron a moverse, más rápido que nunca...
Todos se prepararon lo mejor que pudieron para ir a ayudar a Axel, que era lo más importante en es momento. No había tiempo para discutir sobre ética y moral, sobre sueños e imposibles, porque cuando la cacofonía empieza sólo puedes dejarte llevar...

jueves, 31 de marzo de 2011

O.o 37- Rapidez igual a inexperiencia...

Sin soltarse de la mano, corrieron fuera de aquella habitación hasta el ascensor. Amalia cada vez estaba más sorprendida de las dimensiones de aquella casa: parecía interminable... Y se suponía que sólo era la casa de paso...
El ascensor era relativamente pequeño, si se tenían en cuenta las dimensiones del resto de la casa, pero aún era más amplío que cualquier ascensor de hospital... Pese a todo, estaban muy juntos, casi abrazados, y no se habían dado cuenta de aquello... Era casi algo natural, pero si lo hubiese visto una tercera persona quizás hubiera pensado en que aquellos tenían entre sí algo más que amistad...
Amalia miraba al frente sabiendo que eso era todo lo que podía hacer...
Axel, mentalmente, no estaba allí... Su cabeza iba de su tío a su madre, de bombas y reuniones secretas a cuando él y Daw se divertían jugando en los jardines de su casa, corriendo el uno tras el otro... Durante los últimos meses le habían dicho que Daw se había ido de viaje, que no tenía fecha de regreso, y eso era algo normal; pero ahora sabía la vedad, y no consentiría más mentiras a su alrededor...
En el ascensor ninguno de los dos habló.

martes, 29 de marzo de 2011

O.o 36- Im-posible

Durante algunos minutos (interminables) nadie dijo nada más...

¡¿Qué!? Eso es imposible... ¿Cómo...?¿Qué coños está haciendo "ese" ahí? Antes era tan... No sé... Pero cómo se la ha ocurrido a mi madre que puede dejar que él haga algo como eso aquí... ¿Cómo es que nunca me ha dicho nada? ¿Por qué me lo ha ocultado? ¿Qué no tengo que saber? ¿Qué... ? Voy a ir a ver qué hace. Ahora mismo.

No me... jodas.¿Qué clase de familia es esta? ¿Bombas? ¿Para qué narices se supone que alguien quiere fabricar bombas? Esto es algo... estúpido, definitivamente estúpido!!! Es imposible que alguien como él pueda ayudarme a encontrar a Tania, sobre todo con una familia así... Y... ¿Qué? ¿Qué hace? ¿A dónde...? ¿No pensará dejarme aquí sola, verdad?


Axel se puso en pie, decidido a ir a ver a su tío, pero los dedos que se entrelazaron con los suyos se lo impidieron... 
-¿A dónde vas?
-A ver a mi  tío...
-No puedes, ahora no... Ya sabemos dónde tienen a Tania, tenemos que ir a por ella, tenemos que salvarla...
Algo dentro de Axel le hizo reconsiderar la situación... Y al instante siguiente...
-Voy a ir a ver a mi tío, ven si quieres, luego iremos a por tu amiga...
-Pero...
Él no estaba dispuesto a discutir, Amalia se dio cuenta, así que decidió que lo más óptimo era dejárle hacer a su manera...

domingo, 27 de marzo de 2011

O.o 35- Daw

Axel y Amalia se sentaron para que el criado que había corrido a ayudarles les contara qué estaba sucediendo:
-Pues... Lo que voy a contar ahora quizás ya lo sepa usted, señorito, aunque su madre cuidó mucho de ocultárselo... Verá... Supongo que recuerda a Daw, su tío. Aquel que se fue durante cuatro años a viajar por el mundo... Aún nadie sabe qué fue lo que le pasó en esos cuatro años, pero cuando regresó era otra persona. Se puso a estudiar durante los dos años siguientes y, después, se fue a conocer a grandes expertos en física, química ,historia... Pero todos eran especialistas de temas muy concretos. Siento deciros que ni yo ni nadie de ésta casa sabemos nada sobre esos expertos... Para poder tener esas entrevistas contrató a un traductor, aunque nadie le ha vuelto a ver desde la última entrevista... Volviendo a lo que nos concierne con el temblor... sólo puedo decir que desde hace seis meses, más o menos, Daw se ha encerrado en el sótano nº 3. No sabemos qué hace allí. Cada día se le lleva comida para cuatro mañana, tarde y noche. Nunca hemos podido descubrir si realmente hay alguien más con él o no. Aunque todos sospechamos que está intentando crear algo... No sabemos el qué. En resumen, lo más que podemos decir es que está trabajando en algo secreto y por experiencia le digo que el secretismo y el peligro están directamente relacionados...

viernes, 25 de marzo de 2011

O.o 34- ¿Qué fue eso?

Aquel repentino temblor había conseguido mucho más de lo que ellos mismos sabían, pero ni Axel es muy dado a fijarse en los sentimientos (ni siquiera en los suyos) ni Amalia tenía tiempo en la dimensión de su mundo privado para poder pensar en ello en aquel momento.
-¿Se puede saber que fue eso?- gritó Axel.
-Señorito... ¿se encuentra bien?
-Sí, estoy bien... ¡¿Qué fue eso?!
-Oh, eh... Fue, creo, un temblor...
-¡Sí, ya sé que fue un temblor!
Amalia aún no se había recuperado del todo, pero tener a Axel gritando tan cerca de su oído conseguía despertarla lo suficiente como para que pudiera pensar en la preocupación más inmediata...
-Lo que intenta decir es que si sabes qué lo ha provocado...
Amalia se puso en pie como pudo.
Axel se mantuvo a su lado inconscientemente.
-Oh, eh... Lo siento, no sé por qué ha sucedido...
-Ah...
-Aunque tengo una ligera idea de qué puede haberlo causado... -Amalia lo miró hasta que comenzó a contar lo que sabía...

miércoles, 23 de marzo de 2011

O.o 33- Tres segundos

Chris terminó de contar todo cuanto había visto sentenciando, con ese relato, todo el futuro de los K4 durante los cuatro próximos meses...
Leo tuvo miedo. Jamás se había enfrentado a un enemigo al que claramente no podía vencer solo.

Ryan canalizó la información e intentó encontrar una unión con algo que él conociera, cosa que no consiguió: todo aquello no tenía precedentes.

Axel no pensaba. Sólo sujetaba a Amalia como podía para que ella no sufriera ni un rasguño.

Amalia estaba en estado de shok.

Tania se dejaba hacer de todo, jamás se hubiese visto capaz de aguantar con aquella templanza... Pero tenía la seguridad de que tarde o temprano Amalia iría a por ella y la salvaría de aquellas bestias.

Ninguno veía la realidad de su situación. Ninguno conocía el futuro que iba a tener lugar en sus vidas...

Todo esto ocurrió en tres segundos, todo a la vez...

lunes, 21 de marzo de 2011

O.o 32- Extraña sensación

-¡Chris! ¡Chris! ¡Despierta!
Leo y Ryan le zarandeaban de un lado a otro. Aún tenía reciente el sueño. Podía recordar perfectamente todo lo que ella le había mostrado después de que dejara de llorar y le diera la mano...
En cuanto abrió los ojos, se levantó de la cama y fue hasta su escritorio. Cogió una hoja en blanco, un bolígrafo... y empezó a escribir y a dibujar lo más rápido que pudo. Gastó una, dos, tres... muchísimas hojas; todas llenas de borratajos y frases inconclusas... Ni Leo ni Ryan sabían nada de lo que estaba pasando... Jamás lo habían visto comportarse así...
-¡Eh! ¡Chris! ¿Qué te pasa, tío?
Chris ni les miraba ni les dirigía la palabra. Cuando ellos le tocaban los quitaba de encima como sí su contacto le hiciera perder el  hilo de lo que estaba haciendo...
-¿Qué hacemos, Leo?
-Ni idea...
Al final decidieron sentarse en la cama a esperar que fuera Chris quién les contara qué estaba pasando... Veinte minutos después Chris se lo contó...

sábado, 19 de marzo de 2011

O.o 31- Sueños in(in)terrumpidos

Estaba durmiendo plácidamente, tranquilo... Aquello le encantaba. Era tan relajante... En su cama, en su casa, lejos de todo el ruido de la calle, lejos del agobiante verano...
No había nadie más en la casa. Nadie. Sólo él. Y no tenía nada que hacer. Y aunque lo hubiese tenido no lo habría hecho. Porque era verano y en verano lo único que él hacía era dormir, lo cuál no era una gran diferencia con su ritmo de vida escolar...

Caminaba por una playa de arena blanca y fresca bajo el sol del atardecer. Vestía bermudas blanco roto y camisa ancha y bajo sus pies no sentía sandalia ninguna. A lo lejos, entre las palmeras, había una tumbona y una mesita con bebidas y alguna revista. Se encaminó hacia allí.
Al llegar se tumbó (¿qué otra cosa hacer?) , cogió un sombrero  de paja, que estaba por allí; y se dispuso a dormir...
Entonces, en su mente, apareció la imagen de aquella chica que se había enfrentado a Axel. Le miraba enfadada. Le hablaba, pero él no oía nada. Le señalaba, hacía aspavientos... pero él no conseguía comprenderla. Y paró, se quedó quieta, como si hubiera desistido en su intento de hacerle entender lo que fuera que quería decirle; se sentó en el suelo, y se puso a llorar...

jueves, 17 de marzo de 2011

O.o 30- Información clasificada

-Pero, señorita, ¿qué hace? ¿Qué cree que está haciendo?
Axel se acercó a ellos.
-Buscar el porqué de todo esto... ¿Qué si no?
-Pero, ¿usted sabe cómo utilizar...?
-¡Anthony! ¡Lárgate ya!
-Pero...
-¿Vas a contradecirme?
Anthony se fue sin decir ni una palabra más. Con Axel era mejor no discutir... Entonces, él, Axel, se aproximó por la espalda a Amalia.
-¿Qué es esa lista llena de números?
-Las transacciones que han hecho en la cuenta bancaria sus padres.
-¿Y esos videos?
-Viejos recuerdos familiares...
-¿Y las fotos?
-¿Qué fotos?
-Todas.
-Pues son fotos. Algunas comprometedoras a nivel escolar y otras total y completamente normales... -Amalia lo encaró- ¿Se puede saber qué quieres?
-¿Cómo que qué...?
La pregunta se quedó en el aire. Todo el edificio comenzó a temblar. Cosas caían y se hacían añicos. Parecía que todo se les fuera a caer encima.
Amalia gritó sin poder evitarlo. Axel la agarró y la apretó contra sí para que no sufriera ninguna herida. Cayeron los dos al suelo. Ella se acurrucó en su regazo instintivamente. Él la abrazó fuertemente hasta que los temblores terminaron...

martes, 15 de marzo de 2011

Darkness. Capítulo Segundo

Regina, confiada, relajó la expresión de su rostro. Quizás ese fue su único error.
-Bueno... Pero... ¿Qué es ese brillo en tus ojos? Regina, conozco ese resplandor y no me gusta.
-Pero...
-Nada de peros... Al fin y al cabo sigues siendo humana... Esa lección deberás aprenderla por ti misma. Yo no puedo enseñártela... Pero cuéntame qué te ha pasado...
-¿Que te cuente...?
-Lo que te haya pasado esta tarde.
-Esta bien... Pues... No sé exáctamente que....
-Comienza el relato...
-Vale. Verás, ví a unos hombres, supongo que estarían cazando, y uno de ellos... No sé cómo explicarlo. Uno de ellos, el que parecía el jefe o algo así, me hipnotizó. No me dijo nada, creo que ni me vió; pero, no sé, su postura, sus movimientos, su sonrisa, el conjunto de todo ello... Venga, ahora no puedes echarte atrás...
-No voy a echarme atrás.
-Bueno, ¿qué crees que es?
-Amor.
-¿Amor?
-Sí. Estoy seguro de que te has enamorado: con lo que has dicho, y lo que estoy viendo...
-¿Qué estas viendo?
-Un brillo en tus ojos, algo inusual, pero no maligno...
-¿Y si no fuera amor, digo el brillo ese?
-Estarías llorando, pero prefiero que estés enamorada.
-¿En serio? Con todo lo mal que hablas de ese sentimiento...
-Te hará sufrir, no lo niego, pero es parte de la raza humana ese tipo de masoquismo...
Regina bostezó. La luna ya estaba en el cielo y las estrellas empezaban a aparecer...
-Si quieres puedes irte mañana mismo... Al mediodía, así tendremos tiempo de prepararlo todo: la comida, algo de dinero, ropa...
-Ajá...
Regina se durmió con una sonrisa en los labios en el pecho del dragón. Tranquila. Sosegada. Había conseguido lo que quería: mañana estaría mucho más cerca de conseguir ese ególatra objetivo que interiormente se había propuesto...

O.o 29- Palabras

No sabía qué había pasado. En el momento en que aquellos hombres la izaron y la volvieron a tirar al suelo, ella perdió el conocimiento. Seguramente Amalia la reprocharía no haber luchado por su libertad, pero ¿cómo? No había tenido ninguna forma de actuación. De todos modos quizás era mejor así, sin saber qué había pasado.
Y ahora... de nuevo en esta oscuridad. Sin saber qué hacer ni qué va a pasar... Sola.

-Creo que ya va siendo hora de hacer una llamadita a nuestra princesita... ¿No creeís?
-¡Claro jefe!
-Pero vamos a necesitar una prueva de que la tenemos... ¡Despertadla! Y traerla aquí...
Tania se asustó al principio. Luego recordó las palabras de Amalia:
"Porque si tú eres sumisa y te comportas exactamente como ellos quieren que te comportes, siempre irás dos pasos por delante y podrás escapar de sus garras"
Sí, Amalia tenía razón, lo mejor era hacerse la dormida...

Diez milésimas de segundo...

Entra por la puerta. Da un paso. Y otro. Y otro. Y otro más. Y se da la vuelta después de devolver las llaves a la profesora para ir a sentarse a su sitio. Y se ve el deje de la expresión seria que había demostrado delante de la maestra. Y entonces te mira y vuestras miradas se cruzan en una común complicidad de alumnos. Y la expresión de su cara cambia. Ahora se observa una sonrisa de pura felicidad, esas que son inconfundibles. Y sabes qué puede haber pasado. Y comprendes cómo se ha sentido. Qué ha pensado. Cómo ha reaccionado. Qué está pasando en ese momento por su cabeza. Y lo que siente. Y lo que imagina. Y lo que quería que hubiese pasado. Pero tiene que sentarse ya. La complicidad no dura mucho. Camina. Despacio. Y se sienta. Intentas volver a cruzar las miradas. Lo consigues. Y sonreís. Ya se sabe qué pensáis.
Y todo sucedió en diez milésimas de segundo...

lunes, 14 de marzo de 2011

Explicación de una vida

Unos piensan que vivimos un sueño. Otros sueñan una vida...
Unos creen que algo más poderoso guía nuestras vidas, bien lo llamen Dios, Destino o Suerte.Otros, dueños de la suya, sólo creen en las coincidencias...
Y todos tienen razón.
Porque sino, ¿cómo explicar que un día cualquiera estés andando por la calle con tu familia o tus amigos, sin pensar en el presente, el pasado o el futuro (bueno, quizás sí pensando en el presente...) ; que rías y sientas el aire en al rostro; que estés deseando llegar a un sitio porque allí tienes planes o que sólo quieras seguir caminando a la vera de tus seres queridos; puede que para ti sólo sea un día más o que esté siendo el mejor día de tu vida (como quién dice) ; y entonces, así, sin más, ves cómo delante de tus propios ojos una vida de las que significan algo más para ti que números en una tabla de fallecidos en un año se puede sesgar... ; porque estaba cruzando la calzada y un coche (a tus ojos a cámara lenta) se acerca sin frenar y... y... ; o que caminas por unas escaleras y esa persona se tropieza y cae y se golpea los brazos, la cabeza... sangre... y... y... ? ¿Cómo explicar éste tipo de sucesos sino con un ente superior o una fuerza motora o coincidencias? ¿cómo?

domingo, 13 de marzo de 2011

O.o 28- Resultados inesperados

Amalia miró por enésima vez su reloj de muñeca, regalo de su primera comunión. Eran las siete menos diez. ¿Ya había pasado tanto tiempo? Increíble. Pero, claro, entre los aperitivos y levantarse de vez en cuando para ir a preguntar al que estaba al teclado del ordenador... La tarde se la había pasado volando...
-Señor, creo haber encontrado a la...
Amalia salió disparada hacia donde estaba el hombre. Axel sólo levantó la mirada hacia la gran pantalla de plasma que se encendía en la pared del fondo. En ella acababa de aparecer la fotografía de una muchacha con la piel oscura, el pelo negro cuál azabache y una sonrisa de oreja a oreja. La foto estaba recortada y si Amalia se hubiese fijado en ella quizás hubiera averiguado que esa foto la hizo ella misma no más de tres días atrás y que ella misma la había subido al tuenti... Pero había cosas más importantes para ella en ese momento que fijarse en un gran pantalla y en la información preseleccionada que en ella se podía leer. Cosas como mensajes codificados, vídeos y (más) fotografías que deberían quedarse en el ámbito personal, cuentas bancarias fraudulentas y cierta información sacada de diferentes periódicos (a nivel mundial) de la cual sólo se podía deducir dos cosas:
1. Tania había sido secuestrada.
2. Amalia era la causante de ello.

viernes, 11 de marzo de 2011

O.o 27- Preparando terapias de choque

-¿Quién era, Ryan? -dijo Leo.
-Axel. Al parecer ahora está buscando a otra chica...
-Pero, ¿qué le pasa hoy?
-Ni idea... Creo que no ha sido buena idea sacarle de casa...
-¿Y qué querías que hiciéramos? ¿Dejarle allí encerrado con su depresión?
-Ya... Pero aún así... No sé... Ya has visto cómo ha estado toda la tarde...
-Bueno, sí... Menos cuando la Amalia esa estaba a la vista... Ehh.
-Si, creo que ya sé lo que vamos a hacer mañana...
Ryan y Leo se sonrieron. Y después de ese cruce de miradas cada uno volvió a "centrar" la atención en las chicas... No necesitaban nada más. Ya estaba todo planificado: después de algunas horas más allí irían a casa de Leo y decidrían cuál sería el mejor camino para que Axel reaccionara y todo pudiera volver a la normalidad... Algo que, al parecer, se estaba complicando cada vez más...

miércoles, 9 de marzo de 2011

O.o 26- Tiempo como lagartijas

Unas sirvientas fueron a traer bebidas y aperitivos para hacer más amena la espera. Amalia ya no se asombraba: puede que él fuera muy rico, pero sólo era otro más. Otro chico ególatra, otro que intenta ser el centro de atención continuamente, otro que aún no ha aprendido a pensar... ¡Qué remedio: tendría que aguantarle!
Axel la miraba de reojo: él había pedido las bebidas más selectas que tenía en casa, había ordenado los aperitivos más elavorados... Y ella ni se inmutaba. ¿Quién era esta mujer? ¿La mujer de hierro? Es tan insoportable...
De vez en cuando el hombre trajeado preguntaba, con la mayor educación posible, algunos datos más de Tania para poder seguir con la investigación...
-¿Por qué haces esto?
-¿Eh?
-¿Que por qué...?
-¡Ya te he oído!
-¿Y bien?
-No me gusta ver a las chicas llorar...
-¡No estaba llorando!
-Estabas a punto...
-¡Mentira!
-¡Verdad!
-¡Que no!
-¡Que sí!
-Bueno, ¿sabes qué? Dejémoslo...
-Esta bien...
Los dos volvieron a hacer como que el otro no existía...
El tiempo, tan rápido en verano, durante aquelle tarde se la estaba haciendo eterno a Amalia. Normalmente no se daba cuenta ni de que pasaba y hoy... Definitivamente, iba demasiado lento... Quizás si fueran lagartijas pasaría más rápido...

martes, 8 de marzo de 2011

Darkness. Capítulo Primero

Regina había pasado el día en el bosque cazando. El sol ya se iba ocultando, poco a poco, en el horizonte. Shado dormía cuando ella llegó a su asentamiento actual, algo que se había convertido en una tradición de los últimos cuatro años.
Aquel día no era ordinario, o eso se suponía que debía pasar: ella cumplía dieciséis años, pero eso no era relevante en aquel momento. Lo que diferenciaba aquel día de otros era algo mucho más peligrosos que contabilizar tiempo de vida...
Regina, mientras volvía del bosque había decidido que ya era hora de conocer el mundo en el que vivía. Sabía lo que aquella decisión implicaba y que quizás Shado iba a estar en desacuerdo, pero estaba decidida.
-¡Shado! ¿Podemos hablar un momento?
-Aja...
-Verás, lo he estado pensando y... Sé cazar, luchar, leer... Sé todo lo necesario para poder cuidarme por mí misma. Además, he tenido al mejor maestro, compañero y padre que pudiera existir. El más sabio, comprensivo, paciente y tenaz... Sabes que estoy preparada, no puedes negarlo... Así que, ¿podría ir a recorrer mundo? Literalmente.
-Rrrrr...
Shado roncaba. No había estado escuchando.
Regina cogió un cubo hecho por ella misma hacía casi diez años. Lo llenó de agua y... Se lo echó por la frente haciendo que le llegara a los ojos. Shado ni se inmutó. Entonces fue a darle una patada en el estómago, pero sólo consiguió que él cambiara de posición en sueños. Entonces, sin que se lo esperara, Shado la agarró con su grande y fuerte cola de dragón y se la puso sobre el pecho escamoso.
Regina, desde su privilegiada posición, escuchaba los latidos ancestrales de su corazón. Unos latidos lentos y relajantes. Shado sólo la sujetaba con una de sus patas. Con la otra la acariciaba la cabeza.
Shado se estaba riendo.
-¿Qué ocurre? ¿Qué es eso tan importante como para que tengas que decírmelo esta noche, Regina? Nunca nada había sido tan apremiante para ti...
Ella se giró como pudo para mirarle a los ojos.
-Te pregunté que...
-...te deje volar del nido.
-¿Por qué te hiciste el dormido?
-No me lo hice, pero te lo oí decir antes de quedarme dormido...
Shado bostezó. Sus mandíbulas de varios metros de diámetros solían imponer respeto, y aún lo hacían en aquellos ajenos a su verdadera personalidad, pero no ha Regina.
-Entonces ¿qué dices?
-Está bien...
-¡Bien!
-Pero debes prometerme dos cosas.
-¿Cuáles?
-No dejarás que te maten o hieran. Tienes que seguir viva hasta morir de vieja. Y no te confíes. Puede que ahora se estén viviendo tiempos de paz, pero sé cuan fácilmente se puede pasar al tiempo de guerra... Una simple disputa de hermanos...
-...Puede comenzar la mayor hecatombe de la historia de la humanidad... Lo sé.
-Sólo te pido que lo recuerdes.
-Lo haré... ¿Y la segunda?
-Vendrás a verme, al menos una vez cada cinco años. Ya sabes qué rápido se me pasan a mí los lustros...
-Ok, Shado. Vendré. ¿Algo más?
-Regina, eres joven. Pero también madura e inteligente. Confío en ti como no confiaría en ningún otro ser humano. A pesar de esto ten en cuenta que los hombres que allí conocerás no son como los de las historias heroicas que te he contado, sino como los sangrientos monstruos de los que te he hablado. Además, son mucho más brutos, y deshonrosos de lo que te imaginas. Puede que al principio te parezcan amistosos, pero la mayoría sólo querrán una cosa de ti, algo mucho más licencioso...
-Lo sé: Lujuria. Pero no te preocupes, me enseñaste bien, sabré defenderme de unos invéciles...
-Eso será mejor que no se lo llames a la cara.
-¿Por qué?
-Si fueran caballeros, lo cual sería lo más lógico, se creerán los mejores en todo y, por tanto, son los primeros en la lista de candidatos que pretenderán aprovecharse de ti. Llevarán espadas y sabrán utilizarlas y eso te supondrá una pequeño problema...
-Con fácil solución: mentir.
-¿Mentir?
-Les engaño para que piensen que quiero ir con ellos y, en cuanto se relajen, se la quito y lo demás es coser y cantar...
-Visto así...
-Bueno... ¿Entonces... sí?
-Sí...
-¡Bien! ¡Gracias! ¿Cuándo puedo irme?
-¿Tanta prisa tienes?
Regina había conseguido convencerle: la rueda del tiempo había comenzado a correr...

lunes, 7 de marzo de 2011

O.o 25- Otra dimensión

La limusina se detuvo frente a una mansión de las afueras de la ciudad. Mansión según el punto de vista de Amalia... Casita de paso según Axel...
-¿Vives aquí? -Preguntó ella asombrada.
-No, sólo duermo aquí cuando vengo de visita...
-Ahhh...
El chalet (porque en realidad eso es lo que era, sólo que uno de unas dimensiones asombrosas) tenía un jardín delantero, un garaje para cinco o seis coches (si es que se les podía llamar así) y... bueno, la entrada era enorme...
Axel entró y Amalia le siguió sin decir ni una palabra... Lo cierto es que no sabía qué decir...
Pasaron del hall a un despacho, y del despacho, por una entrada oculta, a una sala llena de ordenadores y teléfonos. Axel se sentó frente a uno de los ordenadores y comenzó a teclear, quién sabe qué, muy serio. Amalia puso atención a la pantalla:
-¿Se puede saber qué estas haciendo?
-Buscar a tu amiga.
-Ya... y ¿cómo se supone que la vas a encontrar? ¿Mirando la página web de... tias pornos? Mira, creo que será mejor que me vaya...
-¡Julian! ¿Dónde estás? ¿Cómo se busca aquí a una chica? ¡Julian! -Axel la miró -. Y tú no te vas a ninguna parte.
Por otra puerta oculta en la oscuridad entró un hombre trajeado. Se sentó frente al ordenador que había estado utilizando Axel y tecleó y tecleó durante horas...
Mientras tanto Amalia, que creía estar en otro mundo, esperaba sentada en un sofá con Axel sentado junto a ella.

Y es que no estas a mi lado...

Quizás ya no sienta nada, pues he muerto hace demasiado, pero aún extraño ese cariño ingrávido, y es que no estas a mi lado. Soñarte soñando sueño que te perdí entre la maleza, rodeada de versos nuevos, desamparada, esperando a que vuelvas. No deseo que leas esto, creéme, no merece la pena. Simplemente son palabras escritas, rastros de sangre de mi herida abierta. Y tú, tan lejos. No puedo siquiera mirarte. No puedo acomodarme en  tus brazos. No puedo ni verte mirando a otra, que quizás te quiera, que quizás te engañe; pero ojalá que como yo nadie te ame. Y lo que digo, careciendo de sentido, es lo más lógico que he pensado desde que te he conocido. Pues en mi vida, demasiado monótona, tú eres esa rutina asombrosa que consigue que sonría aunque se acabe el día. Y es triste cómo paso las horas escuchando la melancolía, esa compañera traidora, esa compañera de por vida. Pero no lo pienses demasiado, no hay que perder el tiempo en tonterías; no esperes que cambie en algo, elegí ser así algún día, en un pasado no tan lejano. Aquella tarde (o era mañana) en la que entraste en mi vida, sentenció mi muerte, ordenó mis días, rehabilitó mi alma, salvó a mi niña (esa niña que llevo dentro, esa niñez contenida). Y es en esa bifurcación del camino es dónde me encuentro ahora. He andado marcha atrás, he deshecho mi destino. Vuelvo a comenzar con otras cartas jugando contra el mismo. No creo que pueda ganar, de nuevo perderé tiempo, de nuevo beberé de éstas aguas, de nuevo estaré sediento. No es que ya no tenga nada que perder, es que pienso que estoy muerto. Entre el limbo del cielo y del infierno, entre mi ocaso y tu mañana. Dormida entre lirios agridulces quizás consiga olvidarte, o quizás más y más te ame. Quizás no seas quién eres. Quizás también vivas en un sueño, pero no por ello te dejo. No por ello. Es porque me niego. Porque me niego y porque sé mentir. Porque miento negando amarte, estando aquí sentada, escuchando letras (canciones) que no entiendo, pensando: "quizás... si me amarás..." Es como un bucle, el disco duro rayado de mi mente, es siempre igual, de principio a fin, es una fuente de agua clara, transparente.

lentamente studio 3

sábado, 5 de marzo de 2011

O.o 24- Silencio

El viaje en coche (limusina) duró, al menos, veinte minutos. Axel y Amalia eran los únicos que estaban en la parte de atrás. El silencio sepulcral era sofocante. Ninguno de los dos quería hablar. No tenían nada que decirse. El chofer tenía la ventana subida, por lo que estaban aislados. Y solos. Y juntos. Un verdadero peligro...
-Y... ¿cómo se supone que piensas ayudarme? Porque piensas ayudarme, ¿no?
Axel la miró, no quería contestar a esa estupidez.
-Bueno, vale, no contestes... Pero esto no tiene ningún sentido, que conste. Porque, a ver, piénsalo, ¿TÚ quieres ayudarme a MÍ? No es lógico... Porque seguro que si se lo cuento a...
-¡Como se te ocurra contárselo a alguien... !
-Vale, vale, tranquilo... No se lo pensaba contar a nadie... De todos modos no me creerían... Bueno... ¿Y por dónde queda tu casa?
Axel la miró, aburrido. ¿Por qué no paraba de hablar?

¿Por qué no contesta a nada? No soporto éste silencio. Es demasiado agobiante... Con Tania nunca me ha ocurrido esto... Con ella podía pasarme horas en silencio, haciendo cada una una cosa distinta, y era algo normal, básico... Pero con éste... No sé que le ven... Es demasiado estúpido: no escucha, no piensa, sólo actúa... Es como un carvernícola. Y me está secuestrando a su casa... Aunque no es un secuestro como tal, pero de todos modos yo lo considero como tal... Y pese a todo, es lo único que puedo hacer, porque si no... ¿para qué le conté nada? Tenía que haberme callado, así nada me ataría a él... Y podría buscarme la vida yo sola... Pero ¿qué hacer yo sola? ¿A quién pedir ayuda? ¿Cómo comenzar a buscar? Bueno, eso está claro: averiguar si alguien la ha visto... Pero tan cerca del Círculo como estábamos dudo que nadie se haya fijado en ella... No hay demasiadas posibilidades... Así que supongo que no tengo nada que perder yendo con él...

jueves, 3 de marzo de 2011

O.o 23- Vamos a mi casa

Amalia comenzó a hablar...
-Verás... Es que... no sé qué hacer... Por primera vez en mi vida no tengo ni idea de qué dirección tomar... Y, bueno, no sé cómo ha ocurrido. No sé quién ha podido... Quién tendría algo en contra de... ¡Es que no tiene sentido! Porque ella... Pero si ella es la santa, soy yo la que se mete en problemas cada dos por tres... Y... y... ¡No es justo! ¿Por qué ella debería sufrir mis descuidos? Pero si es que... No tuve que dejarla sola, no tuve que separarme de ella, tenía que haberla acompañado, era más seguro... Pero es que, en ese momento, me pareció lo más lógico... Y ahora... Qué voy a hacer ahora... No sé por dónde comenzar a buscar... No sé dónde podría estar... No sé...
-¡Cállate ya!
Amalia se calló.
-Dios, me pones de los nervios... ¿De quién estás hablando?
-De Tania, una amiga...
-¿Y dónde está?
-¡No lo sé! ¿Es que no has oído lo que te he dicho?
-Ryan, sí, soy yo... Necesito que busques a alguien... ¿Qué? Está bien... -Cuando colgó se dirigió a Amalia -. Ven, vamos a mi casa...
-¿Qué? ¿A qué tengo que ir a tu casa? ¡No, no pienso ir!
-¡Qué vengas!
Axel la agarró de un brazo, y la arrastró hasta el coche. Le habían estado vigilando desde que salió del Círculo... ¿Es que no se cansan? Bueno, mejor, así no habría que llamarlos...

miércoles, 2 de marzo de 2011

21.20

Estoy mal. Muy mal. Y lo digo en serio.
Debería estar estudiando: mañana tengo examen de F&Q. Pero no puedo... Y todo porque mi mundo se está derrumbando. Y parece que nunca se va a reponer. Porque cuando escribo mi dolor parece que éste se va a otra parte, o que se hace un poco más pequeño y llevadero... Y de repente meto frases que no vienen a cuento, pero que debo escribir...
Y todo es por mi culpa. Todo porque me he propuesto dejar de estar enamorada, y no sé vivir sin amar a alguien. Todo porque me he propuesto madurar, pero por dentro quiero seguir siendo una niña. Todo porque cada una de las palabras que oigo me influye mucho más de lo que la mayoría piensa... Porque siempre tengo la misma imagen, porque siempre actúo de la misma manera... pero nadie me conoce. No en realidad. Ni mi familia, ni mis amigos, ni siquiera mi propio subconsciente... Porque empecé a crear una ilusión cuando sólo tenía cuatro años, y no he dejado de cultivarla. Pero no encuentro a mi alma gemela. Creo que no existe. Y si existe debe de estar al otro lado del mundo... Y diciendo esto pienso que seguramente cuando la encuentre me dé cuenta de que no era sino aquel que más me ha hecho sufrir... Ese que nunca me habla. El que consigue que odie la existencia humana...
Y sé que es falso lo que pienso, porque si fuera verdad mataría al propio destino...
Supongo que no me queda sino seguir mintiendo...

martes, 1 de marzo de 2011

Darkness. Prefacio

Allí estaba. En medio de aquella desolada estepa. Bajo una luna rota sonriente. Con su capa, su manto, su frialdad y su inconsciencia.
Ella...
La mujer por la que muchos hombres habían perdido la vida, el alma y la cordura. No en ese orden. No sólo esas simples cosas. No todas en tiempos distintos... No, no siempre terminaban descansando en paz...
La mujer cuya belleza era sólo comparable a la de las diosas de la fortuna, o eso decían. Una belleza que sólo se podría conseguir haciendo un pacto con las fuerzas oscuras de la luz, vendiendo a la humanidad, olvidando lo que significa la dulzura, el bien, la conciencia... Perdiendo el alma...
La mujer que ha conseguido unir a todas las fuerzas de la luz bajo una misma bandera. Una bandera escarlata debido a las muchas matanzas que ha provocado. Todo su reino eran viudas, huérfanos, sequías, hambrunas... Desantres de la obsesión por el poder...
La mujer, la única mujer, que por simple despecho ha llegado a la cumbre del poder. Despecho, dicen, hacia su pasado...
Allí estaba, ella, mirando con odio a un bebé. Un odio que no se molestaba en ocultar porque en realidad: qué más daba, era la reina, la persona más poderosa en centenares de millas a la redonda, y nadie podía cuestionar sus actos. Y ese recién nacido qué mal podría hacerle...
Aquel bebé, el único bebé que había nacido ese día en todo Skeleton, era el bebé de la profecía...

[...]
Entonces bajo las mismas piedras y sobre el mismo cielo un Genio entre los hombres nacerá para enseñar el camino de la huida del misterioso mundo de las raíces hacia otro mundo nuevo y próspero. Aquel que nazca con la marca matará al perecedero rey de los cielos y de la tierra y será un nuevo guía seguido por todos aquellos que sepan ver la verdad en sus dichos...
[...]
Y el bebé tenía esa marca, según los sabios.
Ella mandó un emisario al dragón negro para citarle, en tres meses, en el límite de su reino, Cuarzo. Aquel pobre desgraciado no sabía que llevaba entre manos la sentencia de muerte del futuro de la humanidad, era sólo un hombre que tenía que ganarse la vida de alguna forma para mantener a los suyos, tenía que dar de comer a su familia...
Hizo bien su trabajo. La esquela llegó a su destino a tiempo.
Nunca se supo si regresó a su hogar pues el viaje era largo, fatigoso, difícil y peligroso y según  se decía: no estaba en muy buenas condiciones cuando partió hacia su incierto destino.

*
Él llegó justo a la hora acordada. Ella con bastante antelación.
Ella entregó el bebé para que se lo llevara lejos y lo matara. Él no lo hizo.
Shado, el dragón negro, él cuidó a escondidas de aquel pedazo de existencia. Sin que Rathok, rey de Ónix, país de las tinieblas; se enterara.

O.o 22- Oscuridad

Abrió los ojos, desconcertada. ¿Dónde estaba? ¿Cómo había llegado allí? ¿Por qué el suelo estaba tan húmedo? ¿Qué la caía por la espalda? ¿Quién la había tapado los ojos? ¿Por qué se sentía desnuda, completamente desnuda? ¿Cómo es que no podía mover ni siquiera los dedos de las manos? ¿Qué era ese olor pútrido y agobiante? ¿Y esa brisa que la rozaba los labios, el cuello, las piernas...? Era una brisa demasiado cálida como para ser simple aire... Algo, no: alguien la tocaba ahora. Por los brazos... El cuello... Las piernas... ¡No! ¡Esas manos (ahora estaba segura de que eran manos) se estaban acercando demasiado a... a... ! ¡No! ¡No, por favor! No podía hablar: estaba amordazada. ¿Y ahora qué podía hacer? ¡No! ¡Las manos la están tocando...! ¡No! Una lágrima resbaló por su mejilla, fría. Recordó aquella promesa de hace más de tres años... y supo que no estaba sola. Es cierto, no estaba sola. Pero...´

-¿Y ahora que hacemos con ella?
-Lo que queráis, toda vuestra... Pero no la matéis, la necesito viva.
La puerta se cerró.
-Bien... Empecemos el juego, preciosa...

lunes, 28 de febrero de 2011

O.o 21- Lágrimas

Allí estaba. La encontró. Ahora se iba a enterar con quién se había metido...
Amalia estaba sentada en el suelo, abrazándose las piernas, ocultando la cara... No se había dado cuenta de que él estaba ahora depiés frente a ella... Si lo hubiese sabido la hubiese dado igual... Porque poco la importaba el resto del mundo, poco la importaba lo que la pudiera suceder; toda su atención estaba concentrada en un sólo punto del universo, uno de los puntos del universo más importantes para ella y su existencia...
Lloraba. Estaba llorando. Pero sin derramar ni una sola lágrima. Sus ojos se habían secado hace muchos años... Sólo podía gemir. Sus mejillas se enrojecían por el calor que desprendía su aliento. Y sus ojos estaban llorosos, llorosos y secos.
-¡Eh! ¿Qué te pasa?
La gritó Axel al tiempo que la daba una pequeña patada en la pierna... Ella levantó la mirada poco a poco.
-Te he dicho que ¿qué te pasa?
Amalia no quería contestar. Y no veía ninguna razón para contarle a él sus penas... Pero él era demasiado insistente... No podría contener sus sentimientos...
-¡Vale ya, joder! ¿¡Quieres largarte de aquí y dejarme en paz!?
Amalia se puso en pié de repente. Asustándolo. Le miró con ojos casi llorosos y se fue. Axel estaba petrificado. No sabía qué hacer. Pero, al final, reaccionó:
-¿A dónde vas? -La agarró de un brazo.
-Lejos de cosas como tú.
-Lejos de... ¡Oye! ¿Con quién te crees que estás hablando?
-Con un descerebrado, por supuesto.
-Te voy a...
-A ¿qué? Vas a hacerme ¿qué? Mira, majo, no tengo tiempo para ti... Además, seguramente...
-¿Seguramente...?
-Nada, de igual... Se me ha escapado...
-¡Dímelo!
-¡No!
-Vas a decírmelo.
-¡No! No voy a hacerlo.
-Sí que lo harás...
Se miraron durante algunos instantes... Quizás llegó el momento de confiar en cualquier desconocido...

viernes, 25 de febrero de 2011

O.o 20- Rutina

-Creo que me voy a casa... -Chris bostezó.
-¿No vamos a seguirle?
-No, ya no va a haber forma de convencerle de que la deje... Lo que vaya a hacer lo hará con o sin nosotros...
-Pero...
-Hacer lo que os dé la gana... Yo me voy a casa, tengo sueño...
Chris fue, poco a poco, subiendo la calle y llamó a su chofer. Al cabo de tres minutos el coche llegó y se fue.
Mientras Leo y Ryan...
-¿Y ahora qué hacemos tú y yo? ¿Vamos tras Axel?
-¿Para qué? Ya oíste a Chris, no vale la pena...
-¿Entonces...?
-La tarde es nuestra, Leo... ¡Vamos a divertirnos!
-¡Con mujeres de nuestra talla!
Leo y Ryan se fueron, un poco con la conciencia intranquila por Axel, hacia dónde mejor recibidos eran: entre los brazos de las mujeres, que poco tenían de doncellas...
Así todos volvieron a sus respectivas rutinas cotidianas... ¿O no?

martes, 22 de febrero de 2011

O.o 19- Más que nada, es por eso...

-¿Hasta cuándo vamos a estar así? -dijo Leo aburrido -. ¡Axel!
-¿¡Qué!?
-¿Qué te propones con ésta chica?
-Nada.
-Lo dudo...
Axel le miró enfadado. Llevaban toda la tarde siguiéndola y, es cierto, eso no les llevaba a ningún lado, pero no quería hacer ninguna otra cosa...
-Axel, ¿no podemos dejarlo para otro día? Ryan puede averiguar dónde vive y cualquier otro día podemos venir exclusivamente a seguirla, pero hoy... Por favor, hoy no... -para Leo eso era el mayor sufrimiento de toda su vida...
Axel se detuvo y les miró:
-Está bien, ¿quieres irte? ¡Vete! ¡Iros, iros todos! ¡Dejádme en paz!
-Pero Axel...
-¡Dejádme!
Axel se giró: ya no veía a... ¿Cómo dijo Ryan que se llamaba? Da igual, ya se lo preguntaría... Echó a correr calle adelante. Iba mirando en todas las callejuelas por las que pasaba... hasta que la encontró.

¿Que por qué tenía que seguirla? Y yo que sé. ¿Por qué no? ¿Qué tiene de malo? No lo entiendo... Y, ¿por qué esa... esa... chica, supongo, se fue así? ¿Por qué me dijo eso? ¡Me insultó! ¿Cree que puede insultar a Axel Dietrich? No, no puede, no se lo permito... Así que la voy a dar su merecido... Por eso la sigo...

sábado, 19 de febrero de 2011

O.o 18- No está

Esto no puede ser... ¡Me están siguiendo! ¿Quién se han creído que son? Y Tania no contesta al móvil... ¿Dónde se ha metido ésta mujer? Madre mía... ¡Vaya tarde que llevo! Si está empezando así... ¿cómo terminará? Y, ¿por qué coños, con perdón, no dejan de seguirme? Los voy a matar...

Ya eran las cinco y media de la tarde. El sol había conseguido que la temperatura se elevase hasta cerca de los 24ºC a la sombra. Amalia sudaba. Era normal. Pero ella no estaba preocupada por el calor o la imagen que debiera de tener; lo que la mantenía preocupada era que Tania no había contestado a su llamada y que esos idiotas la seguian.
Esos idiotas... ¿por qué se empeñaban en hacer todo tan díficil? Era mejor que se fueran y así ella tendría libertad para moverse por toda la ciudad sin que nadie la preguntara u observara... Pero no, ellos tanían que seguir allí.
Y es que Tania siempre se mantiene atenta a cuándo ella la llama o sino la dice que no la llame. Así que la debe haber pasado algo. O ha perdido el móvil. Lo cuál sería una desgracia. Porque en él tenía unas cuantas cosas comprometedoras de las dos, si se sabe dónde mirar, y porque ella le tenía aprecio: lo había tuneado.
Por todo estaba yendo camino a casa de Tania...
(Hablando por el telefonillo)
-¡Hola! Soy Amalia, ¿está Tania?
-¡Hola, Amalia! No, no está. ¿No estaba contigo?
-Sí, pero nos separamos y pensé que podría haber venido... Debe de estar con Sara... Bueno, gracias.
-Con dios.
-Adios.
Siempre fue mejor decir una mentira piadosa al principio que preocupar por chorradas...

miércoles, 16 de febrero de 2011

O.o 17- Terminemos con ésto

Amalia recobraba el aliento en una esquina. Había conseguido despistarles. Buscó su móvil: tenía que llamar a Tania y saber dónde estaba. Aunque se suponía que había ido a su casa...
-¡Ahí estás!
Amalia se sobresaltó. Axel estaba delante de ella. Y no parecía nada cansado. En cambio ella...
-¿Se puede saber qué te he hecho?
-¿Qué?
-¡Que si se puede saber qué te he hecho para que me persigas por todo el barrio!
Al final Amalia le había gritado. No sabía por qué. No existen muchas personas que la hagan salirse de sus casillas... Pero él... Simplemente no existía un motivo para todo ésto. No tenía sentido que la siguiera. Que la persiguiera. Nada tenía sentido. Y como no sabía cómo salir de aquel embrollo decidió que lo mejor era hablar las cosas y terminar con la tontería, que además la estaba haciendo perder el tiempo.
Axel, por su parte, no supo qué contestar. ¿Que qué le ha hecho? Pues... No tenía ni idea. No sabía por qué la había seguido. Fue por puro instinto... Eso creía, al menos...
-Supongo que debo deducir por tu silencio que no existe ninguna razón lógica... Por consiguiente, adiós. Tengo cosas más importantes que hacer.
Al pasar por su lado la sujetó del brazo.
-¿A dónde te crees que vas?
-A donde me dé la gana. No tengo por qué darte explicaciones.
Se zafó de su brazo y se fue calle abajo. Al girar en una esquina se encontró con el resto del K4. Tras ella, Axel la seguía. Los K4 la abrieron paso. Ella siguió subiendo la calle.
-Axel, ¿qué ha...?
Axel no se paró para hablar. Ni siquiera les miró. Simplemente siguió subiendo.
Ryan se puso a su altura. Los demás les siguieron sin hacer preguntas.
-¿Vamos a seguirla?
-Sí.
-¿Toda la tarde?
-Sí.
-¿Por qué...?
Axel le echó tal mirada que Ryan enmudeció. A veces no es necesaria una razón para hacer las cosas...

domingo, 13 de febrero de 2011

O.o 16- No hay forma de pararlo

Las chicas corrieron hasta salir del círculo.
-Vete a casa, les despistaré.
-Pero...
-Pero nada. Tania: vete a casa. ¡Ya!
Amalia corrió calle arriba. Era una calle bastante empinada y se cansaría rápido, nunca fue buena en atletismo; pero valdría la pena si conseguía llegar a lo más alto antes que ellos.
A mitad de camino, sin dejar de correr, se giró un instante para mirarlos. Allí estaban. Siguiéndola. Los cuatro. Entonces Tania estaría bien...

-¡Vamos! ¡Corred!
-Pero Axel...
-¡Vamos!
Los K4, obligados por Axel, corrieron trás aquella muchacha, que en realidad poco les importaba. Ella estaba en lo alto de la cuesta (que ¡vaya cuesta!) y de repente desapareció trás una esquina.
-¡Axel! Espéranos.
Axel había acelerado. Siempre había sido el más rápido de los cuatro, el más fuerte, el mejor en cualquier deporte. Y eso no cambiaría nunca...
-Dejadlo, no vale la pena... Al fin y al cabo no hay forma ya de pararlo.
Los tres estaban ahogados.
-¿Cansado?
-No, lo siguiente... Deberíamos hacer deporte más a menudo...
-Sí, pero ¿cuándo? Yo no tengo tiempo. Ya sabes cómo tengo la agenda...
-Chicos -Les cortó Chris-, ¿realmente vamos a dejarla a solas con Axel?
Leo y Ryan se miraron: por un momento se habían olvidado de la chica. Miraron la cuesta. Axel ya había desaparecido. Tenían que darse prisa...

jueves, 10 de febrero de 2011

O.o 15- Será divertido

Los K4, por segunda vez en lo que llevaban de día, estaban anonadados. No podían reaccionar. Nunca antes les había pasado esto.
Leo nunca había sido rechazado.
Ryan nunca había sido retado.
Chris nunca había sido contestado.
Y Axel... Axel nunca había sido... vencido.
Lo que hoy les estaba pasando era algo impensable no más de cinco minutos atrás. Pero estaba, no, había sucedido. Y no sabían qué hacer. Porque nunca habían tenido que enfrentarse a esta situación. Porque ni siquiera se lo habían planteado. La posibilidad de que existiera alguien capaz de sobreponerse física y mentelmente a los cuatro a la vez jamás se les había pasado por la cabeza...
Y es en estos momentos en los que se ve claramente quién es el líder del grupo:
Axel fue, como siempre, el primero en reaccionar...
-Tenemos que seguirla. ¿Hacia dónde se ha ido?
... y el más despistado.
-¿Por qué quieres seguirla?
Axel fulminó con la mirada a Leo por intentar llevarle la contraria.
-Hacia allí -dijo Ryan. -. Vamos.
-¿Tú también?
-¿Por qué no? Será divertido.
Ryan y Axel comenzaron a caminar, casi a correr. Chris, tranquilo, comenzó a seguirles.
-Chris, no me digas que...
-¿Piensas que es mejor dejar a esos por ahí solos?
-Está bien...

lunes, 7 de febrero de 2011

O.o 14- Vámonos

-Amalia, ¿estás bien?
Tania estaba muy preocupada. Mientras Amalia había estado "hablando" con los K4 ella había estado hablando con Rodri:
-Chicos, ¿qué la pasará a Am?
-Tania, hola. ¿Dónde está Am?
-Allí...
-¡¿Qué hace con los K4?!
-Pues...
-Hay que sacarla de ahí.
-¡¡No!!
-¿Cómo que no? ¿Sabes quienes son esos?
-Sí, bueno, me han hablado un poco de ellos...
-Tania, no podrá con ellos.
-Ya, pero...
-Tenemos que ir...
-Espera, mira: ya viene hacia aquí.
Ahora, pese a no saber mucho más que antes de ellos, les tenía más miedo. Y tenía miedo por Amalia. Por lo que podrían hacerla...
-Amalia, por favor...
-Sí, estoy bien. No te preocupes. Pero será mejor que nos vayamos...
-Amalia...
-¡Vámonos!

viernes, 4 de febrero de 2011

O.o 13- Investigad todo lo que queraís

Amalia se giró poco a poco. Y... sí, allí estaba. Tania estaba detrás de él.
-No he podido hacer nada, me cogió por sorpresa y...
-Vale, no te preocupes de eso ahora.
Amalia se puso en pie, desafiante. Mirándole directamente a los ojos.

Un poco más allá Chris, sin saber por qué, se despertó y miró en derredor. Vio a Leo rodeado de chicas, a Ryan hablando con gente y a Axel con las manos en los bolsillos mirando a una chica serio... ¿Axel mirando a una chica? ¿Con las manos en los bolsillos? Rápidamente se puso en pie. Miró a la chica: sí, era ella. Esto no pintaba bien...
Cruzó la mirada con Leo, que al ver cómo se despertaba le estaba mirando preocupado. Señaló a Axel. Leo asintió. Se disculpó de las muchachas y fue a avisar a Ryan. Chris fue hacia Axel.
Llegaron los tres a la vez.
-¡Vaya! Pero si eres, espera, no recuerdo tu nombre... ¿Cómo dijiste que te llamabas? -Dijo Leo con su tono más simpático.
-No lo dije -Contestó ella.
Al llegar el resto de los K4, Tania se quedó fuera de la visión de todos ellos. Seguramente los demás la habrían tomado como la chica que estaba con el idiota de la mirada desafiante antes de que la viera a ella. Con un movimiento de cabeza que parecía que era para mirar a quién la hablaba, la dijo a Tania que se fuera. Y se fue sólo para mantener una distancia prudencial y ver todo lo que pasaba.
-Bueno, pues... ¿Cómo te llamas, preciosa?
-No me gustan los elogios peloteros y no pienso deciros mi nombre.
-No es necesario, en realidad... Amalia,  ¿verdad? Sólo es necesario tener buenos contactos - dijo Ryan sonriendo.
-Podeís investigar todo lo que queráis sobre mí... No llegaréis a ningún lado.
-¿Estás segura?
-Sí, ¿lo dudas?
Ryan iba a volver a contestar y la conversación se podía haber alargado horas, pero Chris no quería saber cómo reaccionaría Axel si esa situación se alargaba más de lo necesario.
-Callaos de una vez.
Ryan calló. Amalia, no.
-¿Y por qué iba yo a callarme?
-Por favor.
-¿Sabeís qué? No merece la pena seguir con esto. Adios.
Amalia se dio la vuelta para irse lejos de ellos. Chris respiró aliviado: si se iba todo habría acabado. Ryan, con el orgullo herido, decidió que ya habría otras ocasiones para la revanchas. Leo aún no creía que una niña de no más de dieciséis años le hubiera rechazado. Y Axel... la agarró del brazo.
-¿A dónde crees que vas? Esto aún no ha terminado.
Amalia ahora le miraba a los ojos, no podía hacer otra cosa. La tenía sujeta, fuertemente sujeta. Era más fuerte de lo que se esperaba. La hacía daño, pero no iba a demostrarlo. No. Delante de él, no.
-Esto sí ha terminado -Amalia se soltó de él gracias a que se quedó sorprendido -. Y será mejor que no nos volvamos a encontrar.
Amalia consiguió irse. Lo más deprisa posible...

jueves, 3 de febrero de 2011

Puff

Sólo sé que no sé nada, pero todo quiero saberlo...
Me robaste el corazón, eres mi mejor sufrimiento...
Nadie como tú me hiere, nadie como tú me cura,
sólo rezo para que termine pronto ésta horrible amargura...
Pero hace tanto ya que deberías haberte ido
que no me importa si te quedas un poco más conmigo...
Que no importa si me rompes, que no me importa si me matas,
que la vida de ésta forma más lentamente pasa.
Deseo tu felicidad y mi disfrute eterno
y sólo consigo a diario vivir un infierno.
Queda poco por decir que tú no sepas ya.
Sólo voy a escribir: descansa en paz.

martes, 1 de febrero de 2011

O.o 12- Sentarse en un banco sualquiera II

Sentarse en un banco cualquiera, tener un vaso en la mano con bebida, hablar con todo el mundo, reír de chistes estúpidos, dejar que los chicos se acerquen y tontear un poco... Y así consiguieron Amalia y Tania llegar hasta el centro del Círculo sin que nadie pudiera avisar a los K4. Aunque sólo era una medida preventiva...
Al llegar al Círculo hablaron con unos cuantos conocidos y consiguieron las bebidas. Así supieron dónde estaban exactamente los K4. Y así tenían más posibilidades de que no las vieran... Después de relacionarse un poco con todos y contar que habían quedado con una prima de Amalia que había venido a pasar unos días a la ciudad y que no la encontraban (todo para no levantar sospechas), fueron al centro del Círculo. Que era donde estaban los K4. Allí se escondieron tras unos árboles.
-¿Estás segura que desde aquí no nos ven? Podrían vernos, estoy segura, y si nos ven... Bueno, ¿qué pasaría si te ven a ti? Amalia. ¡Amalia! ¿Vas a contestarme?
-Sí, un momento... Mira, el que duerme allí supongo que será el mismo que toca el piano y todo eso... Y ese, el que está rodeado de chicas, pa' mí que es el Don Juan y el de allá, el que habla con Rodri y estos... Ese es el Casanova. ¿No crees?
-Sí, Am...
-Y... No encuentro al idiota con el que me batí a un duelo de miradas... ¿Dónde crees que está?
-Aquí mismo.
Amalia se quedó de piedra. ¿Le tenía detrás? ¿Cómo es que no lo había notado? ¿Por qué Tania no la había avisado? ¿O sí lo había hecho? No, de eso estaba segura. No la había avisado. Pero, entonces... ¿Qué iban a hacer ahora?

sábado, 29 de enero de 2011

O.o 11- Sentarse en un banco sualquiera I

Sentarse en un banco cualquiera, dejar que las chicas se acerquen, poner una mano en su pierna y una sonrisa en la cara, hacer como que escuchas y asentir de vez en cuando, piropearlas en voz baja cerca de la oreja para que se sonrojen y quizás darlas un pequeño beso si no habían sido demasiado pesadas... Eso era todo lo que tenía que hacer para mantenerlas contentas y para no llamar la atención sobre su estado de ánimo, que había sido puesto en un segundo plano.
Axel no sabía lo que le pasaba. Normalmente le costaba bastante más hacer oídos sordos a las muñequitas que se le acercaban. Normalmente oía perfectamente qué le estaban contando y acababa sabiéndose toda la vida de unas cinco. Pero hoy sólo sabía que le estaban hablando y que tenía que asentir, nada más. Tenía la mente en blanco. No pensaba en nada. En nada. Era como si sólo esperara a que el tiempo pasara, no tenía prisa. ¿O tal vez sí? Ni siquiera él lo sabía. Quizás estaba esperando a que sucediera algo... Quizás sólo esperara a llegar de nuevo a su casa, lejos de todos esos buitres que siempre le rodeaban.
Cuando la tercera chica con la que "hablaba" se fue decidió que era hora de un descanso. Miró a sus amigos. Leo, en un banco cercano, estaba rodeado por cinco chicas y todas reían. Seguramente las estaba contando una de sus historias... Algo muy normal en él. Ryan, un poco más lejos, hablaba con un grupo de chicos. Estaría preguntando sobre alguna chica en particular o quizás sólo hacía de anfitrión... Y Chris... durmiendo, ¿cómo no? Era lo único que le gustaba hacer aparte de tocar música... Cada uno disfrutaba a su manera de la tarde de verano.

Y un poco más allá, tras aquellos árboles... ¿¡Qué!? He visto a... ¡No, imposible! Mi mente me está jugando una mala pasada. Sí, eso es. Una mala pasada. Pero... ¡sí! Esta vez estoy seguro de que la he visto. Era ella. E...ra... ella... ¿Qué hace aquí esa...?

miércoles, 26 de enero de 2011

O.o 10- Soñar es de cuerdos

-Bueno... Y ahora, ¿ a dónde vamos? -preguntó Tania.
-¿A dónde va a ser? Al círculo.
-¿Qué? ¿Por qué vamos a ir allí?
-Bueno, hay varias razones... La primera: porque estoy segura de que es allí donde están, es el lugar más cercano en dónde hacen botellón. La segunda: porque si va a haber pelea tengo que estar allí para verlo o pararlo. Y la tercera: porque no tenemos nada mejor que hacer. ¿O sí?
Amalia la estaba mirando con esa mirada de "¿vas a decirme que no quieres hacerlo?". Y Tania no pudo resistirse a la aventura de lo ilógico. Siempre igual... Nunca ha sabido decir que no cuando se trata de Amalia y sus impulsos. Principalmente porque de una forma u otra esos impulsos también eran los suyos...
-Ok.
Amalia sonrió satisfecha.
Pasaron algunos minutos en silencio, cada una en su propio mundo privado...
-¿Crees que me he vuelto loca? -dijo de pronto Amalia.
-¿Por qué? ¿Por lo de los K4?
-Sí.
-Soñar es de cuerdos, tú misma me lo dijiste.
-Ya pero...
-Puede que sólo sea una coincidencia... Y seguramente no sean exactamente como los del manga, no lo pienses más.
-¿Y si lo son?
-¿Tengo que contestar?
-No. Creo que ya sé la respuesta...
-¿Y es...?
-Todo: coincidencias, suerte, destino... Si es así, si ocurre así, bienvenido sea.
-Ok.
Las dos rieron. Y en ese instante llegaron a la entrada del círculo.

domingo, 23 de enero de 2011

I♥U es todo cuanto puedo decirte


Pero, ya ves, sólo porque nos hayan repartido ciertas cartas no significa que no podamos elegir el sobreponernos, dominar las ataduras de un destino que ninguno de nosotros deseaba. Porque si no tenemos tiempo suficiente como para perderlo en esperarnos el uno al otro. Y es que eres tú. Tú. Todo lo que necesito para sonreír cada día. Porque sin ti la vida sólo es otro camino largo y aburrido. Contigo soy algo más que una persona. Soy la parte de un todo. Porque somos una misma cosa. Porque no tenemos derecho a estar separados. Sabes que te quiero, pero no sabes hasta que punto. Sabes que te amo y que te adoro, pero no comprendes hasta dónde estoy dispuesta a llegar por ti. Sólo te haces una pequeña idea de cuánto significas para mí. Y es que el amor es algo más. Es ese algo que no puedes explicar porque las palabras son tan frías… No sé cómo expresar lo que siento cuando te tengo a mi lado. Es una sensación de paz y dulzura incomparable. Es saber que estas con la persona acertada. Que ella es tu alma gemela. Es el mirar y saber lo que está pensando el otro. Es rozarnos y calmar todos lo nervios que se pudieran tener. Es besarnos y comprender que aunque el universo sea infinito siempre habrá algo más infinito: el amor que nos profesamos. Porque estar contigo significa ver el paraíso desde metros y metros de altura y olvidarse de todo lo que dejamos atrás en la tierra. Sólo importa estar juntos.
Eso es lo que siento por ti, amor mío.

O.o 9- Disfruta

El Círculo... Un lugar que en menos de un año se había convertido en el sitio de referencia para hacer botellón para los adolescentes. Allí acudían todos los del barrio y algunos otros que, simplemente, querían estar donde estaba la diversión. Bien es cierto que no era el lugar más popular de toda la ciudad, principalmente porque los K4 nunca habían ido... hasta el día de hoy, pero eso no quitaba para que cada fin de semana hubiera más y más gente. Amalia había ido en los comienzos y se había dado cuenta desde el primer momento de la estupidez que suponían ir allí a beber. Pero sabía cómo pensaban los demás y les dejaba cometer sus propios errores. Además, ella no era su madre.
Por el contrario, los K4 eran los que incentivaban esos comportamientos. Aunque no lo hacían conscientemente. En realidad los K4 sólo vivían su vida tal y cómo les apetecía, porque tenían esa posibilidad, porque eso era lo que se esperaba de ellos... Y la gran mayoría de los adolescentes, como si de la moda del momento se tratase, imitaban sus quehaceres en la medida de lo posible. Cosa bastante complicada para la mayoría...
-Jajaja... ¿Sí? Entonces... ¿podrías hacerme uno de esos a mí? -Decía una de las chicas que intentaban ligar con alguno de los K4, en este caso Leo.
-Claro... Pero ahora mismo tengo muchas cosas que hacer, ¿te importaría esperar algún tiempo? Así podríamos quedar y pasar un rato juntos...
Leo la apartó un mechón de pelo de la cara y acercó sus labios a los de ella.
-Claro...
Antes de que ella pudiera darse cuenta de lo que sucedía, Leo la besó. Y al poco tiempo, sin mediar palabra, la dejó allí intentando creer lo que había pasado y se dirigió hacia donde estaba Axel.
-¿Qué te pasa, tío? ¿Por qué estás tan apartado?
Axel se encontraba lejos de todo y de todos, apoyado en un árbol. Miraba hacia el camino principal inconscientemente, en realidad no se estaba fijando en nada... Pero, ¿hacia qué otro lugar mirar sino? No había mucho más por esos lares, sólo personas insignificantes y árboles.
Se acercaron también Ryan y Chris.
-No me pasa nada.
-Ya, seguro... Oye, mira, allí hay dos muy buenas. Y pueden ser sólo tuyas. Venga, ¿cuándo te he hecho una oferta mejor? -Decía Ryan de broma.
Pero Axel no reaccionaba. Chris comenzó:
-Oye, si estas pensando en la chica de antes...
-¡No estoy pensando en ella! ¡No estoy pensando en nada! Dejadme en paz.
Axel se alejó de ellos con un movimiento brusco.
-Axel -Chris lo llamó sin siquiera alzar la voz y él se detuvo. Axel no se giró cuando Chris volvió a hablar -. Mira, si no nos quieres decir qué te pasa, vale; pero hace un buen día así que disfruta, que para algo me habéis sacado de la cama.
Chris volvió a su banco. Se tumbó y tapó su rostro bajo un sombrero que llevaba para que no le diera el sol en los ojos. E intentó dormir aunque sabía que no sería posible teniendo a esos tres tan cerca.
Al final, Axel decidió hacer caso a Chris, como siempre acababa haciendo. Volvió con Leo y Ryan hasta donde estaban las chicas y pasó el rato haciendo como que esas muñequitas le interesaban algo...

jueves, 20 de enero de 2011

O.o 8- Please, more info about this guys.

Tania y Amalia llegaron a la entrada del supermercado, pero ya no había nadie. Bueno, sí había alguien, había bastante gente en realidad, pero no estaban ELLOS. Todos los que estaban eran gente "conocida" con la que hablaban si era necesario. Y en ese caso lo era...
-¡Hola, Carlo! -dijo Amalia.
-¡Hola! ¿Qué tal te va?
-Bien.
-¿Hoy vaís a venir al botellón?
-Nop.
-Vaya, qué pena...
-Pasaré por alto ese comentario... Oye, ¿hoy han venido nuevos al barrio?
-No lo sé, acabo de llegar hace nada... Pero Adrièn seguro que te puede decir algo, es el encargado del bote hoy...
-Ok, gracias.
Amalia fue hacia donde estaba Adrièn sin siquiera despedirse.

¡Qué mujer! Si al menos se dejara querer un poco... Si me dejara demostrarla cómo soy, si pudiera tener una oportunidad, cinco minutos, sólo cinco minutos con ella a solas... Pero ella no quiere. De todos modos si quisiera no sería ella...

-¡Hola, Adrièn!
-Ah, hola, Amalia. ¿Qué tal te va?
-Bien... Oye, tengo que hablar contigo un momento... Ven.
-Tú siempre tan directa... A ver, ¿qué quieres?
-Pues necesito que me digas a ver si conoces a cuatro tíos que no son de éste barrio pero que han venido hoy aquí, supongo que al botellón...
-¿Cómo son?
-Pues altos, visten como los pijos, iditotas...
-¿Y dices que son cuatro?
-Sí, eso digo.
-Pues seguramente sean los K4...
-Yap... Ahora me lo explicas.
-¿No sabes quienes son?
-No... ¿Tan conocidos son?
-Son los tios más populares de toda la ciudad. Nunca se sabe dónde van a aparecer, y donde aparecen siempre está lleno de gente... A ver, escucha Am, yo sé lo que todos saben sobre ellos...
-Que es...
-Estidian en un privado, pero no sé donde; les llaman los K4, no me preguntes por qué; y creo que se llaman: Chris, Axel, Leo y Ryan... Nunca los he visto, pero dicen que son muy peligrosos y que siempre hay heridos. Oye, ¿por qué te interesa ahora todo esto?
-Por nada... Pero, ¿sabes quién sabe algo más sobre ellos?
-Seguramente Lisa, Ester y Sonia...
-Vale, gracias. Ciao.
Adrièn se quedó con la palabra en la boca. Pero no le dió importancia: ya sabía cómo era ella...
Tania siguió a Amalia.
-¡Hola, chicas!
-¡Hola! ¿Qué haceís aquí?
-No tenemos tiempo para conversar, necesito que me deís toda la información que tengaís de los K4. ¡Ya!
-¿De los K4? ¿En serio estás interesada en ellos?
-Sonia...
-Vale, vale... Son :Christofer Adams, Leo...
-No me interesan sus nombres.
-¿Entonces?
-¿Cómo son? ¿Qué tipo de chicos son?
-Leo es un Don Juan, literalmente. Pero, al igual que Ryan, no les interesan las jóvenes... -dijo Ester.
-Chritofer es el más calmado, creo que nunca ha tenido novia... Toca el piano y el violín y está aprendiendo a tocar el arpa... -dijo Lisa risueña.
-Y Axel es el líder. Es el más guapo y alto y...
-Sonia...
-Es el que se mete en peleas todos los días... Bueno, ¿para qué querías saber...?
No pudo terminar la frase: Amalia ya se había ido.

lunes, 17 de enero de 2011

O.o 7- Hay que calmarle.

Los cuatro se habían quedado anonadados. Ninguno sabía qué hacer ahora...
-¿Por qué no la seguisteis?
-¿Por qué íbamos a seguirla?
-Porque... porque.... porque sí.
-¿Porque sí? ¿Sin más?
-Sí, porque sí y punto.
-¡Oh! Venga ya, Axel. Déjate de...
Axel cada vez estaba más y más enfurecido. No con sus amigos, no con nada en especial, en realidad ni siquiera él lo sabía, simplemente estaba enfurecido. Y cuando está así sólo se puede hacer una cosa...
Christofer lo sabía y por ello, antes de llegar a las manos, intentó calmarle y hacerle entrar en razón...
-No hemos venido a armar jaleo. Hemos venido a que te despejes, Axel. Así que vámonos ya al Cículo. Venga...
Axel le miró. Christofer sabía cómo convencerle, y le convenció para que olvidara a esa chica que, en realidad, no significa nada para ninguno...
-Es verdad, tienes razón... Vámonos...

Bueno, al menos he conseguido calmarle... Sólo espero que esa chica no vuelva a aparecer en lo que queda de tarde. Si la vuelve a ver estoy seguro de que llegará a las manos, no con ella, claro, pero alguien acabará muy mal herido... Mejor dicho, más malherido de lo normal. Será mejor que le entretengamos... Pero ¿con qué? A ver... mmm... Bah... eso se lo dejo a Ryan. Ahora se lo digo. y tambien tengo que preguntar a Leo sobre la chica, espero que se haya fijado aunque no sea de su tipo... Y después a aburrirnos un rato...

viernes, 14 de enero de 2011

O.o 6- Ha sido muy raro

Cuando Amalia llegó a casa de Tania aún estaba en estado de shock. Se la olvidó llamar en la plaza para no pillarla por sorpresa. En el portal, llamó impaciente por subir. Tania se sorprendió, pero la dejó pasar y subir a su casa, a su habitación.
-¿Qué te pasa? ¿Por qué no me avisaste con un mensaje al menos?
Amalia no podía contestar todavía. Cerró la puerta de la entrada y, como si de su propia casa se tratara, agarró del brazo a Tania y la llevó a la carrera a la habitación. En el camino saludó a los padres de ésta, así no se percatarían de nada. Cerró la puerta.
-No sé lo que me ha pasado.
-¿Qué?
-En serio, Tania, ha sido súper raro... Verás -Amalia se sentó en la cama-, cuando venía de camino para aquí, como cualquier día, me he encontrado con las réplicas exactas de los F4.
-¿Los F4?
-Sí, los del manga... Y además se comportan igual... Ha sido muy, MUY, raro...
-¿Dónde los has visto?
-Cerca del Mercadona, supongo que irían al botellón... Estaban intimidando a Cristian.
-¿A Cristian? ¿Qué les puede haber hecho él?
-Ni idea, pero fui y le saqué del embrollo.
-¿Que hiciste qué?
-Oh, venga, ni que fueras mi madre... Ya sabes que no soy de las que llegan a los puños. Sólo les...
-¿Les...?
-Me acerqué, di un golpe, pequeñito, a uno; dije lo siento... Y no sé cómo acabé batiéndome a un duelo de miradas con el que identifico con Tsukasa.
-¿Con...? ¿Estás loca? ¿Quiénes eran?
-No lo sé, deben de ser nuevos, porque jamás los había visto ni oído hablar de ellos...
-Ya... Vale, ¿qué te parece si vamos a dar una vuelta? Puede que...
-¿Los veamos?
-Tal vez...
-Vale, pero sin que nos vean, que pa' mí que ya me tienen fichada...
-Vale. Dame dos minutos y estoy lista ^^

martes, 11 de enero de 2011

O.o 5- Razón más que suficiente

Cristian Calvo, un simple estudiante de instituto, se tuvo que topar con aquellos cuatro... ¡Vaya suerte! Y la cosa mejora en cuanto aparece Amalia... Amalia. No tendría que haber aparecido. Así no se va a solucionar nada. Ellos son demasiado peligrosos. Demasiados poderosos. Controlan toda la ciudad. Tienen contactos en todas las áreas. La van a hacer picadillo en muy poco tiempo. Y el problema es que Amalia no es de las que se amedran, si lo fuera no habría ningún problema... No, Amalia va a luchar hasta que gane o muera; porque es imposible hacerla cambiar de opinión. Porque ella es así. Por eso, precisamente por eso, es por lo que Cris se ha levantado y se ha ido en cuanto él ha dejado de prestarle atención: porque si no lo hacia ella le mataría más tarde. Porque ella estaba haciendo eso para "salvarle". Por eso, aunque quería quedarse allí para hacer que ella se fuera, lejos de aquellos tíos, aunque deseaba que ella le hiciera caso por una vez en la vida... aún a pesar de todo, sabía que ella no le haría caso: es demasiado orgullosa. Por todo eso era mejor irse.

Amalia y aquel tío se miraron. Fijamente. Y entonces uno de los amigos de él dijo:
-Déjala, tío. Tampoco es para tanto...
-¡Cállate!
Continuó la guerra silenciosa de miradas. Durante varios minutos.
Al final él parpadeó. Y Amalia sonrió:
-Supongo que no hay más que decir...
Se dio la vuelta y se fue hacia la casa de su amiga. Nadie la ganaba a un serio, y menos alguien como él. No quería perder más tiempo. Y se fue...
Ellos no se movieron. Y cuando el cabecilla consiguió reaccionar, ella estaba lejos de su vista...

sábado, 8 de enero de 2011

O.o 4- ...¿infierno?

Aquellos cuatro "hombres", si es que se les puede llamar así, estaban intimidando a un chaval que Amalia conocía del instituto. Fue fijarse en eso y todo lo que había estado pensando se esfumó. Ahora lo único que importaba era que dejaran en paz a Cristofer, el chaval. Porque Cris es su amigo y ningún amigo suyo debe sentirse acobardado en su barrio.
Se encaminó hacia ellos, ya había trazado un plan... Ni iba a gritarles ni iba a decirles nada, ya se había topado muchas veces con ese tipo de chicos y no necesitaba más que pasar a su lado y...
Al tiempo que pasaba a su lado como un transeúnte más tropezó "sin querer" y dio un pequeño golpe al que tenía más cerca: precisamente el que parecía ser el ofendido por Cris...
-Lo sien... -comenzó a decir Amalia.
No dijo nada más. Sus ojos y los de él se habían entrelazado en una mirada eterna... Amalia recordó lo que habían estado haciendo esos dos ojos marrones profundos hacía menos de cinco segundos y le miró desafiante. Él no pudo aguantarlo.
-Llevaosla de aquí -dijo al tiempo que la empujaba hacia los otros tres.
Quién la sujetó, como un buen caballero, la ayudó a ponerse erguida y la dijo:
-Será mejor que te...
Pero Amalia no es de las que se quedan calladas...
-No entiendo cómo existen todavía personas como vosotros... Es repugnante -el que la había empujado se giró hacia ella, dando la espalda a Cris, quién, sabiendo cómo era Amalia, se alejó de allí lo más rápido posible.