Allí estaba. La encontró. Ahora se iba a enterar con quién se había metido...
Amalia estaba sentada en el suelo, abrazándose las piernas, ocultando la cara... No se había dado cuenta de que él estaba ahora depiés frente a ella... Si lo hubiese sabido la hubiese dado igual... Porque poco la importaba el resto del mundo, poco la importaba lo que la pudiera suceder; toda su atención estaba concentrada en un sólo punto del universo, uno de los puntos del universo más importantes para ella y su existencia...
Lloraba. Estaba llorando. Pero sin derramar ni una sola lágrima. Sus ojos se habían secado hace muchos años... Sólo podía gemir. Sus mejillas se enrojecían por el calor que desprendía su aliento. Y sus ojos estaban llorosos, llorosos y secos.
-¡Eh! ¿Qué te pasa?
La gritó Axel al tiempo que la daba una pequeña patada en la pierna... Ella levantó la mirada poco a poco.
-Te he dicho que ¿qué te pasa?
Amalia no quería contestar. Y no veía ninguna razón para contarle a él sus penas... Pero él era demasiado insistente... No podría contener sus sentimientos...
-¡Vale ya, joder! ¿¡Quieres largarte de aquí y dejarme en paz!?
Amalia se puso en pié de repente. Asustándolo. Le miró con ojos casi llorosos y se fue. Axel estaba petrificado. No sabía qué hacer. Pero, al final, reaccionó:
-¿A dónde vas? -La agarró de un brazo.
-Lejos de cosas como tú.
-Lejos de... ¡Oye! ¿Con quién te crees que estás hablando?
-Con un descerebrado, por supuesto.
-Te voy a...
-A ¿qué? Vas a hacerme ¿qué? Mira, majo, no tengo tiempo para ti... Además, seguramente...
-¿Seguramente...?
-Nada, de igual... Se me ha escapado...
-¡Dímelo!
-¡No!
-Vas a decírmelo.
-¡No! No voy a hacerlo.
-Sí que lo harás...
Se miraron durante algunos instantes... Quizás llegó el momento de confiar en cualquier desconocido...
La adolescencia se presenta en mi vida como una enfermedad que sólo se puede curar con tiempo y paciencia... Demasiado sufrimiento para mi gusto. Por ello necesito sacar lo que llevo dentro cuanto antes, y sólo me desahogo plasmando con palabras inconexas aquello que no puedo pronunciar con mi voz...
lunes, 28 de febrero de 2011
viernes, 25 de febrero de 2011
O.o 20- Rutina
-Creo que me voy a casa... -Chris bostezó.
-¿No vamos a seguirle?
-No, ya no va a haber forma de convencerle de que la deje... Lo que vaya a hacer lo hará con o sin nosotros...
-Pero...
-Hacer lo que os dé la gana... Yo me voy a casa, tengo sueño...
Chris fue, poco a poco, subiendo la calle y llamó a su chofer. Al cabo de tres minutos el coche llegó y se fue.
Mientras Leo y Ryan...
-¿Y ahora qué hacemos tú y yo? ¿Vamos tras Axel?
-¿Para qué? Ya oíste a Chris, no vale la pena...
-¿Entonces...?
-La tarde es nuestra, Leo... ¡Vamos a divertirnos!
-¡Con mujeres de nuestra talla!
Leo y Ryan se fueron, un poco con la conciencia intranquila por Axel, hacia dónde mejor recibidos eran: entre los brazos de las mujeres, que poco tenían de doncellas...
Así todos volvieron a sus respectivas rutinas cotidianas... ¿O no?
-¿No vamos a seguirle?
-No, ya no va a haber forma de convencerle de que la deje... Lo que vaya a hacer lo hará con o sin nosotros...
-Pero...
-Hacer lo que os dé la gana... Yo me voy a casa, tengo sueño...
Chris fue, poco a poco, subiendo la calle y llamó a su chofer. Al cabo de tres minutos el coche llegó y se fue.
Mientras Leo y Ryan...
-¿Y ahora qué hacemos tú y yo? ¿Vamos tras Axel?
-¿Para qué? Ya oíste a Chris, no vale la pena...
-¿Entonces...?
-La tarde es nuestra, Leo... ¡Vamos a divertirnos!
-¡Con mujeres de nuestra talla!
Leo y Ryan se fueron, un poco con la conciencia intranquila por Axel, hacia dónde mejor recibidos eran: entre los brazos de las mujeres, que poco tenían de doncellas...
Así todos volvieron a sus respectivas rutinas cotidianas... ¿O no?
martes, 22 de febrero de 2011
O.o 19- Más que nada, es por eso...
-¿Hasta cuándo vamos a estar así? -dijo Leo aburrido -. ¡Axel!
-¿¡Qué!?
-¿Qué te propones con ésta chica?
-Nada.
-Lo dudo...
Axel le miró enfadado. Llevaban toda la tarde siguiéndola y, es cierto, eso no les llevaba a ningún lado, pero no quería hacer ninguna otra cosa...
-Axel, ¿no podemos dejarlo para otro día? Ryan puede averiguar dónde vive y cualquier otro día podemos venir exclusivamente a seguirla, pero hoy... Por favor, hoy no... -para Leo eso era el mayor sufrimiento de toda su vida...
Axel se detuvo y les miró:
-Está bien, ¿quieres irte? ¡Vete! ¡Iros, iros todos! ¡Dejádme en paz!
-Pero Axel...
-¡Dejádme!
Axel se giró: ya no veía a... ¿Cómo dijo Ryan que se llamaba? Da igual, ya se lo preguntaría... Echó a correr calle adelante. Iba mirando en todas las callejuelas por las que pasaba... hasta que la encontró.
¿Que por qué tenía que seguirla? Y yo que sé. ¿Por qué no? ¿Qué tiene de malo? No lo entiendo... Y, ¿por qué esa... esa... chica, supongo, se fue así? ¿Por qué me dijo eso? ¡Me insultó! ¿Cree que puede insultar a Axel Dietrich? No, no puede, no se lo permito... Así que la voy a dar su merecido... Por eso la sigo...
-¿¡Qué!?
-¿Qué te propones con ésta chica?
-Nada.
-Lo dudo...
Axel le miró enfadado. Llevaban toda la tarde siguiéndola y, es cierto, eso no les llevaba a ningún lado, pero no quería hacer ninguna otra cosa...
-Axel, ¿no podemos dejarlo para otro día? Ryan puede averiguar dónde vive y cualquier otro día podemos venir exclusivamente a seguirla, pero hoy... Por favor, hoy no... -para Leo eso era el mayor sufrimiento de toda su vida...
Axel se detuvo y les miró:
-Está bien, ¿quieres irte? ¡Vete! ¡Iros, iros todos! ¡Dejádme en paz!
-Pero Axel...
-¡Dejádme!
Axel se giró: ya no veía a... ¿Cómo dijo Ryan que se llamaba? Da igual, ya se lo preguntaría... Echó a correr calle adelante. Iba mirando en todas las callejuelas por las que pasaba... hasta que la encontró.
¿Que por qué tenía que seguirla? Y yo que sé. ¿Por qué no? ¿Qué tiene de malo? No lo entiendo... Y, ¿por qué esa... esa... chica, supongo, se fue así? ¿Por qué me dijo eso? ¡Me insultó! ¿Cree que puede insultar a Axel Dietrich? No, no puede, no se lo permito... Así que la voy a dar su merecido... Por eso la sigo...
sábado, 19 de febrero de 2011
O.o 18- No está
Esto no puede ser... ¡Me están siguiendo! ¿Quién se han creído que son? Y Tania no contesta al móvil... ¿Dónde se ha metido ésta mujer? Madre mía... ¡Vaya tarde que llevo! Si está empezando así... ¿cómo terminará? Y, ¿por qué coños, con perdón, no dejan de seguirme? Los voy a matar...
Ya eran las cinco y media de la tarde. El sol había conseguido que la temperatura se elevase hasta cerca de los 24ºC a la sombra. Amalia sudaba. Era normal. Pero ella no estaba preocupada por el calor o la imagen que debiera de tener; lo que la mantenía preocupada era que Tania no había contestado a su llamada y que esos idiotas la seguian.
Esos idiotas... ¿por qué se empeñaban en hacer todo tan díficil? Era mejor que se fueran y así ella tendría libertad para moverse por toda la ciudad sin que nadie la preguntara u observara... Pero no, ellos tanían que seguir allí.
Y es que Tania siempre se mantiene atenta a cuándo ella la llama o sino la dice que no la llame. Así que la debe haber pasado algo. O ha perdido el móvil. Lo cuál sería una desgracia. Porque en él tenía unas cuantas cosas comprometedoras de las dos, si se sabe dónde mirar, y porque ella le tenía aprecio: lo había tuneado.
Por todo estaba yendo camino a casa de Tania...
(Hablando por el telefonillo)
-¡Hola! Soy Amalia, ¿está Tania?
-¡Hola, Amalia! No, no está. ¿No estaba contigo?
-Sí, pero nos separamos y pensé que podría haber venido... Debe de estar con Sara... Bueno, gracias.
-Con dios.
-Adios.
Siempre fue mejor decir una mentira piadosa al principio que preocupar por chorradas...
Ya eran las cinco y media de la tarde. El sol había conseguido que la temperatura se elevase hasta cerca de los 24ºC a la sombra. Amalia sudaba. Era normal. Pero ella no estaba preocupada por el calor o la imagen que debiera de tener; lo que la mantenía preocupada era que Tania no había contestado a su llamada y que esos idiotas la seguian.
Esos idiotas... ¿por qué se empeñaban en hacer todo tan díficil? Era mejor que se fueran y así ella tendría libertad para moverse por toda la ciudad sin que nadie la preguntara u observara... Pero no, ellos tanían que seguir allí.
Y es que Tania siempre se mantiene atenta a cuándo ella la llama o sino la dice que no la llame. Así que la debe haber pasado algo. O ha perdido el móvil. Lo cuál sería una desgracia. Porque en él tenía unas cuantas cosas comprometedoras de las dos, si se sabe dónde mirar, y porque ella le tenía aprecio: lo había tuneado.
Por todo estaba yendo camino a casa de Tania...
(Hablando por el telefonillo)
-¡Hola! Soy Amalia, ¿está Tania?
-¡Hola, Amalia! No, no está. ¿No estaba contigo?
-Sí, pero nos separamos y pensé que podría haber venido... Debe de estar con Sara... Bueno, gracias.
-Con dios.
-Adios.
Siempre fue mejor decir una mentira piadosa al principio que preocupar por chorradas...
miércoles, 16 de febrero de 2011
O.o 17- Terminemos con ésto
Amalia recobraba el aliento en una esquina. Había conseguido despistarles. Buscó su móvil: tenía que llamar a Tania y saber dónde estaba. Aunque se suponía que había ido a su casa...
-¡Ahí estás!
Amalia se sobresaltó. Axel estaba delante de ella. Y no parecía nada cansado. En cambio ella...
-¿Se puede saber qué te he hecho?
-¿Qué?
-¡Que si se puede saber qué te he hecho para que me persigas por todo el barrio!
Al final Amalia le había gritado. No sabía por qué. No existen muchas personas que la hagan salirse de sus casillas... Pero él... Simplemente no existía un motivo para todo ésto. No tenía sentido que la siguiera. Que la persiguiera. Nada tenía sentido. Y como no sabía cómo salir de aquel embrollo decidió que lo mejor era hablar las cosas y terminar con la tontería, que además la estaba haciendo perder el tiempo.
Axel, por su parte, no supo qué contestar. ¿Que qué le ha hecho? Pues... No tenía ni idea. No sabía por qué la había seguido. Fue por puro instinto... Eso creía, al menos...
-Supongo que debo deducir por tu silencio que no existe ninguna razón lógica... Por consiguiente, adiós. Tengo cosas más importantes que hacer.
Al pasar por su lado la sujetó del brazo.
-¿A dónde te crees que vas?
-A donde me dé la gana. No tengo por qué darte explicaciones.
Se zafó de su brazo y se fue calle abajo. Al girar en una esquina se encontró con el resto del K4. Tras ella, Axel la seguía. Los K4 la abrieron paso. Ella siguió subiendo la calle.
-Axel, ¿qué ha...?
Axel no se paró para hablar. Ni siquiera les miró. Simplemente siguió subiendo.
Ryan se puso a su altura. Los demás les siguieron sin hacer preguntas.
-¿Vamos a seguirla?
-Sí.
-¿Toda la tarde?
-Sí.
-¿Por qué...?
Axel le echó tal mirada que Ryan enmudeció. A veces no es necesaria una razón para hacer las cosas...
-¡Ahí estás!
Amalia se sobresaltó. Axel estaba delante de ella. Y no parecía nada cansado. En cambio ella...
-¿Se puede saber qué te he hecho?
-¿Qué?
-¡Que si se puede saber qué te he hecho para que me persigas por todo el barrio!
Al final Amalia le había gritado. No sabía por qué. No existen muchas personas que la hagan salirse de sus casillas... Pero él... Simplemente no existía un motivo para todo ésto. No tenía sentido que la siguiera. Que la persiguiera. Nada tenía sentido. Y como no sabía cómo salir de aquel embrollo decidió que lo mejor era hablar las cosas y terminar con la tontería, que además la estaba haciendo perder el tiempo.
Axel, por su parte, no supo qué contestar. ¿Que qué le ha hecho? Pues... No tenía ni idea. No sabía por qué la había seguido. Fue por puro instinto... Eso creía, al menos...
-Supongo que debo deducir por tu silencio que no existe ninguna razón lógica... Por consiguiente, adiós. Tengo cosas más importantes que hacer.
Al pasar por su lado la sujetó del brazo.
-¿A dónde te crees que vas?
-A donde me dé la gana. No tengo por qué darte explicaciones.
Se zafó de su brazo y se fue calle abajo. Al girar en una esquina se encontró con el resto del K4. Tras ella, Axel la seguía. Los K4 la abrieron paso. Ella siguió subiendo la calle.
-Axel, ¿qué ha...?
Axel no se paró para hablar. Ni siquiera les miró. Simplemente siguió subiendo.
Ryan se puso a su altura. Los demás les siguieron sin hacer preguntas.
-¿Vamos a seguirla?
-Sí.
-¿Toda la tarde?
-Sí.
-¿Por qué...?
Axel le echó tal mirada que Ryan enmudeció. A veces no es necesaria una razón para hacer las cosas...
domingo, 13 de febrero de 2011
O.o 16- No hay forma de pararlo
Las chicas corrieron hasta salir del círculo.
-Vete a casa, les despistaré.
-Pero...
-Pero nada. Tania: vete a casa. ¡Ya!
Amalia corrió calle arriba. Era una calle bastante empinada y se cansaría rápido, nunca fue buena en atletismo; pero valdría la pena si conseguía llegar a lo más alto antes que ellos.
A mitad de camino, sin dejar de correr, se giró un instante para mirarlos. Allí estaban. Siguiéndola. Los cuatro. Entonces Tania estaría bien...
-¡Vamos! ¡Corred!
-Pero Axel...
-¡Vamos!
Los K4, obligados por Axel, corrieron trás aquella muchacha, que en realidad poco les importaba. Ella estaba en lo alto de la cuesta (que ¡vaya cuesta!) y de repente desapareció trás una esquina.
-¡Axel! Espéranos.
Axel había acelerado. Siempre había sido el más rápido de los cuatro, el más fuerte, el mejor en cualquier deporte. Y eso no cambiaría nunca...
-Dejadlo, no vale la pena... Al fin y al cabo no hay forma ya de pararlo.
Los tres estaban ahogados.
-¿Cansado?
-No, lo siguiente... Deberíamos hacer deporte más a menudo...
-Sí, pero ¿cuándo? Yo no tengo tiempo. Ya sabes cómo tengo la agenda...
-Chicos -Les cortó Chris-, ¿realmente vamos a dejarla a solas con Axel?
Leo y Ryan se miraron: por un momento se habían olvidado de la chica. Miraron la cuesta. Axel ya había desaparecido. Tenían que darse prisa...
-Vete a casa, les despistaré.
-Pero...
-Pero nada. Tania: vete a casa. ¡Ya!
Amalia corrió calle arriba. Era una calle bastante empinada y se cansaría rápido, nunca fue buena en atletismo; pero valdría la pena si conseguía llegar a lo más alto antes que ellos.
A mitad de camino, sin dejar de correr, se giró un instante para mirarlos. Allí estaban. Siguiéndola. Los cuatro. Entonces Tania estaría bien...
-¡Vamos! ¡Corred!
-Pero Axel...
-¡Vamos!
Los K4, obligados por Axel, corrieron trás aquella muchacha, que en realidad poco les importaba. Ella estaba en lo alto de la cuesta (que ¡vaya cuesta!) y de repente desapareció trás una esquina.
-¡Axel! Espéranos.
Axel había acelerado. Siempre había sido el más rápido de los cuatro, el más fuerte, el mejor en cualquier deporte. Y eso no cambiaría nunca...
-Dejadlo, no vale la pena... Al fin y al cabo no hay forma ya de pararlo.
Los tres estaban ahogados.
-¿Cansado?
-No, lo siguiente... Deberíamos hacer deporte más a menudo...
-Sí, pero ¿cuándo? Yo no tengo tiempo. Ya sabes cómo tengo la agenda...
-Chicos -Les cortó Chris-, ¿realmente vamos a dejarla a solas con Axel?
Leo y Ryan se miraron: por un momento se habían olvidado de la chica. Miraron la cuesta. Axel ya había desaparecido. Tenían que darse prisa...
jueves, 10 de febrero de 2011
O.o 15- Será divertido
Los K4, por segunda vez en lo que llevaban de día, estaban anonadados. No podían reaccionar. Nunca antes les había pasado esto.
Leo nunca había sido rechazado.
Ryan nunca había sido retado.
Chris nunca había sido contestado.
Y Axel... Axel nunca había sido... vencido.
Lo que hoy les estaba pasando era algo impensable no más de cinco minutos atrás. Pero estaba, no, había sucedido. Y no sabían qué hacer. Porque nunca habían tenido que enfrentarse a esta situación. Porque ni siquiera se lo habían planteado. La posibilidad de que existiera alguien capaz de sobreponerse física y mentelmente a los cuatro a la vez jamás se les había pasado por la cabeza...
Y es en estos momentos en los que se ve claramente quién es el líder del grupo:
Axel fue, como siempre, el primero en reaccionar...
-Tenemos que seguirla. ¿Hacia dónde se ha ido?
... y el más despistado.
-¿Por qué quieres seguirla?
Axel fulminó con la mirada a Leo por intentar llevarle la contraria.
-Hacia allí -dijo Ryan. -. Vamos.
-¿Tú también?
-¿Por qué no? Será divertido.
Ryan y Axel comenzaron a caminar, casi a correr. Chris, tranquilo, comenzó a seguirles.
-Chris, no me digas que...
-¿Piensas que es mejor dejar a esos por ahí solos?
-Está bien...
Leo nunca había sido rechazado.
Ryan nunca había sido retado.
Chris nunca había sido contestado.
Y Axel... Axel nunca había sido... vencido.
Lo que hoy les estaba pasando era algo impensable no más de cinco minutos atrás. Pero estaba, no, había sucedido. Y no sabían qué hacer. Porque nunca habían tenido que enfrentarse a esta situación. Porque ni siquiera se lo habían planteado. La posibilidad de que existiera alguien capaz de sobreponerse física y mentelmente a los cuatro a la vez jamás se les había pasado por la cabeza...
Y es en estos momentos en los que se ve claramente quién es el líder del grupo:
Axel fue, como siempre, el primero en reaccionar...
-Tenemos que seguirla. ¿Hacia dónde se ha ido?
... y el más despistado.
-¿Por qué quieres seguirla?
Axel fulminó con la mirada a Leo por intentar llevarle la contraria.
-Hacia allí -dijo Ryan. -. Vamos.
-¿Tú también?
-¿Por qué no? Será divertido.
Ryan y Axel comenzaron a caminar, casi a correr. Chris, tranquilo, comenzó a seguirles.
-Chris, no me digas que...
-¿Piensas que es mejor dejar a esos por ahí solos?
-Está bien...
lunes, 7 de febrero de 2011
O.o 14- Vámonos
-Amalia, ¿estás bien?
Tania estaba muy preocupada. Mientras Amalia había estado "hablando" con los K4 ella había estado hablando con Rodri:
-Chicos, ¿qué la pasará a Am?
-Tania, hola. ¿Dónde está Am?
-Allí...
-¡¿Qué hace con los K4?!
-Pues...
-Hay que sacarla de ahí.
-¡¡No!!
-¿Cómo que no? ¿Sabes quienes son esos?
-Sí, bueno, me han hablado un poco de ellos...
-Tania, no podrá con ellos.
-Ya, pero...
-Tenemos que ir...
-Espera, mira: ya viene hacia aquí.
Ahora, pese a no saber mucho más que antes de ellos, les tenía más miedo. Y tenía miedo por Amalia. Por lo que podrían hacerla...
-Amalia, por favor...
-Sí, estoy bien. No te preocupes. Pero será mejor que nos vayamos...
-Amalia...
-¡Vámonos!
Tania estaba muy preocupada. Mientras Amalia había estado "hablando" con los K4 ella había estado hablando con Rodri:
-Chicos, ¿qué la pasará a Am?
-Tania, hola. ¿Dónde está Am?
-Allí...
-¡¿Qué hace con los K4?!
-Pues...
-Hay que sacarla de ahí.
-¡¡No!!
-¿Cómo que no? ¿Sabes quienes son esos?
-Sí, bueno, me han hablado un poco de ellos...
-Tania, no podrá con ellos.
-Ya, pero...
-Tenemos que ir...
-Espera, mira: ya viene hacia aquí.
Ahora, pese a no saber mucho más que antes de ellos, les tenía más miedo. Y tenía miedo por Amalia. Por lo que podrían hacerla...
-Amalia, por favor...
-Sí, estoy bien. No te preocupes. Pero será mejor que nos vayamos...
-Amalia...
-¡Vámonos!
viernes, 4 de febrero de 2011
O.o 13- Investigad todo lo que queraís
Amalia se giró poco a poco. Y... sí, allí estaba. Tania estaba detrás de él.
-No he podido hacer nada, me cogió por sorpresa y...
-Vale, no te preocupes de eso ahora.
Amalia se puso en pie, desafiante. Mirándole directamente a los ojos.
Un poco más allá Chris, sin saber por qué, se despertó y miró en derredor. Vio a Leo rodeado de chicas, a Ryan hablando con gente y a Axel con las manos en los bolsillos mirando a una chica serio... ¿Axel mirando a una chica? ¿Con las manos en los bolsillos? Rápidamente se puso en pie. Miró a la chica: sí, era ella. Esto no pintaba bien...
Cruzó la mirada con Leo, que al ver cómo se despertaba le estaba mirando preocupado. Señaló a Axel. Leo asintió. Se disculpó de las muchachas y fue a avisar a Ryan. Chris fue hacia Axel.
Llegaron los tres a la vez.
-¡Vaya! Pero si eres, espera, no recuerdo tu nombre... ¿Cómo dijiste que te llamabas? -Dijo Leo con su tono más simpático.
-No lo dije -Contestó ella.
Al llegar el resto de los K4, Tania se quedó fuera de la visión de todos ellos. Seguramente los demás la habrían tomado como la chica que estaba con el idiota de la mirada desafiante antes de que la viera a ella. Con un movimiento de cabeza que parecía que era para mirar a quién la hablaba, la dijo a Tania que se fuera. Y se fue sólo para mantener una distancia prudencial y ver todo lo que pasaba.
-Bueno, pues... ¿Cómo te llamas, preciosa?
-No me gustan los elogios peloteros y no pienso deciros mi nombre.
-No es necesario, en realidad... Amalia, ¿verdad? Sólo es necesario tener buenos contactos - dijo Ryan sonriendo.
-Podeís investigar todo lo que queráis sobre mí... No llegaréis a ningún lado.
-¿Estás segura?
-Sí, ¿lo dudas?
Ryan iba a volver a contestar y la conversación se podía haber alargado horas, pero Chris no quería saber cómo reaccionaría Axel si esa situación se alargaba más de lo necesario.
-Callaos de una vez.
Ryan calló. Amalia, no.
-¿Y por qué iba yo a callarme?
-Por favor.
-¿Sabeís qué? No merece la pena seguir con esto. Adios.
Amalia se dio la vuelta para irse lejos de ellos. Chris respiró aliviado: si se iba todo habría acabado. Ryan, con el orgullo herido, decidió que ya habría otras ocasiones para la revanchas. Leo aún no creía que una niña de no más de dieciséis años le hubiera rechazado. Y Axel... la agarró del brazo.
-¿A dónde crees que vas? Esto aún no ha terminado.
Amalia ahora le miraba a los ojos, no podía hacer otra cosa. La tenía sujeta, fuertemente sujeta. Era más fuerte de lo que se esperaba. La hacía daño, pero no iba a demostrarlo. No. Delante de él, no.
-Esto sí ha terminado -Amalia se soltó de él gracias a que se quedó sorprendido -. Y será mejor que no nos volvamos a encontrar.
Amalia consiguió irse. Lo más deprisa posible...
-No he podido hacer nada, me cogió por sorpresa y...
-Vale, no te preocupes de eso ahora.
Amalia se puso en pie, desafiante. Mirándole directamente a los ojos.
Un poco más allá Chris, sin saber por qué, se despertó y miró en derredor. Vio a Leo rodeado de chicas, a Ryan hablando con gente y a Axel con las manos en los bolsillos mirando a una chica serio... ¿Axel mirando a una chica? ¿Con las manos en los bolsillos? Rápidamente se puso en pie. Miró a la chica: sí, era ella. Esto no pintaba bien...
Cruzó la mirada con Leo, que al ver cómo se despertaba le estaba mirando preocupado. Señaló a Axel. Leo asintió. Se disculpó de las muchachas y fue a avisar a Ryan. Chris fue hacia Axel.
Llegaron los tres a la vez.
-¡Vaya! Pero si eres, espera, no recuerdo tu nombre... ¿Cómo dijiste que te llamabas? -Dijo Leo con su tono más simpático.
-No lo dije -Contestó ella.
Al llegar el resto de los K4, Tania se quedó fuera de la visión de todos ellos. Seguramente los demás la habrían tomado como la chica que estaba con el idiota de la mirada desafiante antes de que la viera a ella. Con un movimiento de cabeza que parecía que era para mirar a quién la hablaba, la dijo a Tania que se fuera. Y se fue sólo para mantener una distancia prudencial y ver todo lo que pasaba.
-Bueno, pues... ¿Cómo te llamas, preciosa?
-No me gustan los elogios peloteros y no pienso deciros mi nombre.
-No es necesario, en realidad... Amalia, ¿verdad? Sólo es necesario tener buenos contactos - dijo Ryan sonriendo.
-Podeís investigar todo lo que queráis sobre mí... No llegaréis a ningún lado.
-¿Estás segura?
-Sí, ¿lo dudas?
Ryan iba a volver a contestar y la conversación se podía haber alargado horas, pero Chris no quería saber cómo reaccionaría Axel si esa situación se alargaba más de lo necesario.
-Callaos de una vez.
Ryan calló. Amalia, no.
-¿Y por qué iba yo a callarme?
-Por favor.
-¿Sabeís qué? No merece la pena seguir con esto. Adios.
Amalia se dio la vuelta para irse lejos de ellos. Chris respiró aliviado: si se iba todo habría acabado. Ryan, con el orgullo herido, decidió que ya habría otras ocasiones para la revanchas. Leo aún no creía que una niña de no más de dieciséis años le hubiera rechazado. Y Axel... la agarró del brazo.
-¿A dónde crees que vas? Esto aún no ha terminado.
Amalia ahora le miraba a los ojos, no podía hacer otra cosa. La tenía sujeta, fuertemente sujeta. Era más fuerte de lo que se esperaba. La hacía daño, pero no iba a demostrarlo. No. Delante de él, no.
-Esto sí ha terminado -Amalia se soltó de él gracias a que se quedó sorprendido -. Y será mejor que no nos volvamos a encontrar.
Amalia consiguió irse. Lo más deprisa posible...
jueves, 3 de febrero de 2011
Puff
Sólo sé que no sé nada, pero todo quiero saberlo...
Me robaste el corazón, eres mi mejor sufrimiento...
Nadie como tú me hiere, nadie como tú me cura,
sólo rezo para que termine pronto ésta horrible amargura...
Pero hace tanto ya que deberías haberte ido
que no me importa si te quedas un poco más conmigo...
Que no importa si me rompes, que no me importa si me matas,
que la vida de ésta forma más lentamente pasa.
Deseo tu felicidad y mi disfrute eterno
y sólo consigo a diario vivir un infierno.
Queda poco por decir que tú no sepas ya.
Sólo voy a escribir: descansa en paz.
Me robaste el corazón, eres mi mejor sufrimiento...
Nadie como tú me hiere, nadie como tú me cura,
sólo rezo para que termine pronto ésta horrible amargura...
Pero hace tanto ya que deberías haberte ido
que no me importa si te quedas un poco más conmigo...
Que no importa si me rompes, que no me importa si me matas,
que la vida de ésta forma más lentamente pasa.
Deseo tu felicidad y mi disfrute eterno
y sólo consigo a diario vivir un infierno.
Queda poco por decir que tú no sepas ya.
Sólo voy a escribir: descansa en paz.
martes, 1 de febrero de 2011
O.o 12- Sentarse en un banco sualquiera II
Sentarse en un banco cualquiera, tener un vaso en la mano con bebida, hablar con todo el mundo, reír de chistes estúpidos, dejar que los chicos se acerquen y tontear un poco... Y así consiguieron Amalia y Tania llegar hasta el centro del Círculo sin que nadie pudiera avisar a los K4. Aunque sólo era una medida preventiva...
Al llegar al Círculo hablaron con unos cuantos conocidos y consiguieron las bebidas. Así supieron dónde estaban exactamente los K4. Y así tenían más posibilidades de que no las vieran... Después de relacionarse un poco con todos y contar que habían quedado con una prima de Amalia que había venido a pasar unos días a la ciudad y que no la encontraban (todo para no levantar sospechas), fueron al centro del Círculo. Que era donde estaban los K4. Allí se escondieron tras unos árboles.
-¿Estás segura que desde aquí no nos ven? Podrían vernos, estoy segura, y si nos ven... Bueno, ¿qué pasaría si te ven a ti? Amalia. ¡Amalia! ¿Vas a contestarme?
-Sí, un momento... Mira, el que duerme allí supongo que será el mismo que toca el piano y todo eso... Y ese, el que está rodeado de chicas, pa' mí que es el Don Juan y el de allá, el que habla con Rodri y estos... Ese es el Casanova. ¿No crees?
-Sí, Am...
-Y... No encuentro al idiota con el que me batí a un duelo de miradas... ¿Dónde crees que está?
-Aquí mismo.
Amalia se quedó de piedra. ¿Le tenía detrás? ¿Cómo es que no lo había notado? ¿Por qué Tania no la había avisado? ¿O sí lo había hecho? No, de eso estaba segura. No la había avisado. Pero, entonces... ¿Qué iban a hacer ahora?
Al llegar al Círculo hablaron con unos cuantos conocidos y consiguieron las bebidas. Así supieron dónde estaban exactamente los K4. Y así tenían más posibilidades de que no las vieran... Después de relacionarse un poco con todos y contar que habían quedado con una prima de Amalia que había venido a pasar unos días a la ciudad y que no la encontraban (todo para no levantar sospechas), fueron al centro del Círculo. Que era donde estaban los K4. Allí se escondieron tras unos árboles.
-¿Estás segura que desde aquí no nos ven? Podrían vernos, estoy segura, y si nos ven... Bueno, ¿qué pasaría si te ven a ti? Amalia. ¡Amalia! ¿Vas a contestarme?
-Sí, un momento... Mira, el que duerme allí supongo que será el mismo que toca el piano y todo eso... Y ese, el que está rodeado de chicas, pa' mí que es el Don Juan y el de allá, el que habla con Rodri y estos... Ese es el Casanova. ¿No crees?
-Sí, Am...
-Y... No encuentro al idiota con el que me batí a un duelo de miradas... ¿Dónde crees que está?
-Aquí mismo.
Amalia se quedó de piedra. ¿Le tenía detrás? ¿Cómo es que no lo había notado? ¿Por qué Tania no la había avisado? ¿O sí lo había hecho? No, de eso estaba segura. No la había avisado. Pero, entonces... ¿Qué iban a hacer ahora?
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)