Sentarse en un banco cualquiera, tener un vaso en la mano con bebida, hablar con todo el mundo, reír de chistes estúpidos, dejar que los chicos se acerquen y tontear un poco... Y así consiguieron Amalia y Tania llegar hasta el centro del Círculo sin que nadie pudiera avisar a los K4. Aunque sólo era una medida preventiva...
Al llegar al Círculo hablaron con unos cuantos conocidos y consiguieron las bebidas. Así supieron dónde estaban exactamente los K4. Y así tenían más posibilidades de que no las vieran... Después de relacionarse un poco con todos y contar que habían quedado con una prima de Amalia que había venido a pasar unos días a la ciudad y que no la encontraban (todo para no levantar sospechas), fueron al centro del Círculo. Que era donde estaban los K4. Allí se escondieron tras unos árboles.
-¿Estás segura que desde aquí no nos ven? Podrían vernos, estoy segura, y si nos ven... Bueno, ¿qué pasaría si te ven a ti? Amalia. ¡Amalia! ¿Vas a contestarme?
-Sí, un momento... Mira, el que duerme allí supongo que será el mismo que toca el piano y todo eso... Y ese, el que está rodeado de chicas, pa' mí que es el Don Juan y el de allá, el que habla con Rodri y estos... Ese es el Casanova. ¿No crees?
-Sí, Am...
-Y... No encuentro al idiota con el que me batí a un duelo de miradas... ¿Dónde crees que está?
-Aquí mismo.
Amalia se quedó de piedra. ¿Le tenía detrás? ¿Cómo es que no lo había notado? ¿Por qué Tania no la había avisado? ¿O sí lo había hecho? No, de eso estaba segura. No la había avisado. Pero, entonces... ¿Qué iban a hacer ahora?
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