martes, 15 de marzo de 2011

Darkness. Capítulo Segundo

Regina, confiada, relajó la expresión de su rostro. Quizás ese fue su único error.
-Bueno... Pero... ¿Qué es ese brillo en tus ojos? Regina, conozco ese resplandor y no me gusta.
-Pero...
-Nada de peros... Al fin y al cabo sigues siendo humana... Esa lección deberás aprenderla por ti misma. Yo no puedo enseñártela... Pero cuéntame qué te ha pasado...
-¿Que te cuente...?
-Lo que te haya pasado esta tarde.
-Esta bien... Pues... No sé exáctamente que....
-Comienza el relato...
-Vale. Verás, ví a unos hombres, supongo que estarían cazando, y uno de ellos... No sé cómo explicarlo. Uno de ellos, el que parecía el jefe o algo así, me hipnotizó. No me dijo nada, creo que ni me vió; pero, no sé, su postura, sus movimientos, su sonrisa, el conjunto de todo ello... Venga, ahora no puedes echarte atrás...
-No voy a echarme atrás.
-Bueno, ¿qué crees que es?
-Amor.
-¿Amor?
-Sí. Estoy seguro de que te has enamorado: con lo que has dicho, y lo que estoy viendo...
-¿Qué estas viendo?
-Un brillo en tus ojos, algo inusual, pero no maligno...
-¿Y si no fuera amor, digo el brillo ese?
-Estarías llorando, pero prefiero que estés enamorada.
-¿En serio? Con todo lo mal que hablas de ese sentimiento...
-Te hará sufrir, no lo niego, pero es parte de la raza humana ese tipo de masoquismo...
Regina bostezó. La luna ya estaba en el cielo y las estrellas empezaban a aparecer...
-Si quieres puedes irte mañana mismo... Al mediodía, así tendremos tiempo de prepararlo todo: la comida, algo de dinero, ropa...
-Ajá...
Regina se durmió con una sonrisa en los labios en el pecho del dragón. Tranquila. Sosegada. Había conseguido lo que quería: mañana estaría mucho más cerca de conseguir ese ególatra objetivo que interiormente se había propuesto...

No hay comentarios:

Publicar un comentario