- Por ti todo - díjole él a ella.
- Todo es demasiado... - susurró ella sonriendo pícaramente: le encantaba que él la dijera tales cosas mirándola a los ojos muy, muy, muy cerca...
- Pero aún así se queda corto cuando es por ti...
Y sin esperar, sin pedir permiso, ambos dejaron todo lo que tenían entre manos y se entregaron al placer de los besos...
-¡Para! Para, quieto, por favor. Tenemos que terminar este trabajo sino nos pondrán un negativo...- Le decía mientras él la daba pequeños besitos el el cuello..
Al final consiguió separarle de sí
-Por favor...
-Vale, pero después serás toda mía...
-Ya veremos...
La habitación estaba en la penumbra, salvo en la zona del escritorio. La persiana, bajada. La puerta, cerrada. En realidad solo estaban ellos en la casa. El flexo iluminaba con una luz blanca los diez folios que tenían que escribir para un trabajo de lengua,y que aún mantenían su blanca pureza. Las sillas no podían estar más cerca. Ni el escritorio más desordenado...
Karolina se puso a copiar en limpio lo poco que tenían ya escrito. Se echó hacia adelante: quería hacer una buena caligrafía. Su pierna se rozaba con la de él, pero no la importaba: era su novio.
Entonces Taylor necesitó un bolígrafo que, casualidades de la vida, se encontraba al otro lado de Karol... Pasó un brazo por encima de los hombros de ella; se apoyó un poco, lo suficiente como para sentir su calor pero sin que tuviera que soportar su peso; cogió un bolígrafo cualquiera y de nuevo la abrazó...
-¡Tay!
-Concentrada estas muy sexy...-Le susurró.
-Taylor, por favor. Quiero terminar esto...
-Vale...-Después del último pico, Taylor dimitió.
Al fin se pusieron en serio a hacer el trabajo. Ella lo pasaba a limpio. Él redactaba y corregía la ortografía. Ya decidieron en otra "tarde de estudio" qué información iban a utilizar...
Pasó media hora y ya habían completado casi la mitad del trabajo cuando llamaron a la puerta.
-Voy yo-Dijo Karolina.
-Ajá...
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