Los K4, por segunda vez en lo que llevaban de día, estaban anonadados. No podían reaccionar. Nunca antes les había pasado esto.
Leo nunca había sido rechazado.
Ryan nunca había sido retado.
Chris nunca había sido contestado.
Y Axel... Axel nunca había sido... vencido.
Lo que hoy les estaba pasando era algo impensable no más de cinco minutos atrás. Pero estaba, no, había sucedido. Y no sabían qué hacer. Porque nunca habían tenido que enfrentarse a esta situación. Porque ni siquiera se lo habían planteado. La posibilidad de que existiera alguien capaz de sobreponerse física y mentelmente a los cuatro a la vez jamás se les había pasado por la cabeza...
Y es en estos momentos en los que se ve claramente quién es el líder del grupo:
Axel fue, como siempre, el primero en reaccionar...
-Tenemos que seguirla. ¿Hacia dónde se ha ido?
... y el más despistado.
-¿Por qué quieres seguirla?
Axel fulminó con la mirada a Leo por intentar llevarle la contraria.
-Hacia allí -dijo Ryan. -. Vamos.
-¿Tú también?
-¿Por qué no? Será divertido.
Ryan y Axel comenzaron a caminar, casi a correr. Chris, tranquilo, comenzó a seguirles.
-Chris, no me digas que...
-¿Piensas que es mejor dejar a esos por ahí solos?
-Está bien...
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