Estoy escribiendo algunas historias en papel así que no suelo tener demasiado tiempo (y paciencia) para pasarlas al ordenador y, por consiguiente, para publicarlas aquí... I'm Sorry.
Pero la verdad es que necesito desahogarme, de las muchas cosas que ocurren en mi mente, y aprovechando que este es mi blog más personal voy a utilizarlo de diario público. Aunque también advierto que voy a cuidar muchísimo el no nombrar a nadie por su nombre real, para proteger su intimidad.
Me siento un poco decaída ahora mismo.
Terminé de leer una historia, un manga aquí podéis leer mi crítica: Destrozalibros , y la verdad es que me ha dejado un poco hecha polvo. El manga, Slam Dunk (se publicará la entrada en el otro blog el 13 viernes de Julio del 2012), trata cómo un chaval problemático de 15 años acaba encontrando en el baloncesto su verdadero pasatiempo.
Puede parecer estúpido, pero casi llego a llorar. Y eso no es para nada normal en mí. Quiero decir, realmente la historia hizo que deseara abrazar a los personajes cuando lo pasaban mal y reír y mi corazón latía atormentado cuando leía que estaban perdiendo en medio de un partido tan importante. Y lo mejor de este manga es que termina justo donde tiene que terminar, en su punto cumbre. No se convierte en una historia comercial, ya que podría seguirse fácilmente con los mismos personajes o dos más... Pero en cambio se termina dejando el mejor sabor de boca de la historia.
Muchas veces me ha pasado que leí una buena primera parte y que con la ambición de ganar más dinero y continuar la historia, todo lo destruyen. Es horrible cuando hacen eso a una buena historia. Pero sucede. Muchas veces.
Por suerte en esta ocasión no sucede.
Pero (siempre hay un pero) son tan fuertes las emociones y tanta la adrenalina y las lágrimas que quieren salir de mi ojos que al terminar de leerlo es como si de repente hubiera perdido a un gran amigo, como si me arrancaran algo y tuviera un vacío demasiado grande como para llenarlo con cualquier otra cosa.
Y así estuve los últimos dos días.
Por otra parte este año nos han fastidiado las fiestas del barrio porque las han retrasado para que acuda más gente (ya que suelen caer en San Juan y la gente se iba a las hogueras y no a la verbena) así que aquellos amigos míos que solían acompañarme a las verbenas, no están e ir sola no tiene mucho sentido...
Ahora debo ser una buena hija y tengo que acompañar a mi madre a comprar... Ciao ! ^^
No hay comentarios:
Publicar un comentario