-Creo que me voy a casa... -Chris bostezó.
-¿No vamos a seguirle?
-No, ya no va a haber forma de convencerle de que la deje... Lo que vaya a hacer lo hará con o sin nosotros...
-Pero...
-Hacer lo que os dé la gana... Yo me voy a casa, tengo sueño...
Chris fue, poco a poco, subiendo la calle y llamó a su chofer. Al cabo de tres minutos el coche llegó y se fue.
Mientras Leo y Ryan...
-¿Y ahora qué hacemos tú y yo? ¿Vamos tras Axel?
-¿Para qué? Ya oíste a Chris, no vale la pena...
-¿Entonces...?
-La tarde es nuestra, Leo... ¡Vamos a divertirnos!
-¡Con mujeres de nuestra talla!
Leo y Ryan se fueron, un poco con la conciencia intranquila por Axel, hacia dónde mejor recibidos eran: entre los brazos de las mujeres, que poco tenían de doncellas...
Así todos volvieron a sus respectivas rutinas cotidianas... ¿O no?
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